Internacional - Política

Trump acusa a los gobernadores demócratas de retrasar la reapertura para perjudicarle políticamente

2020-05-11

Varios de los Estados más castigados por la pandemia tienen precisamente gobernadores...

Amanda Mars, El País

El ritmo de reapertura de Estados Unidos se ha convertido ya en una batalla política más y en una buena fuente de confusión para sus ciudadanos en plena crisis del coronavirus. El presidente, Donald Trump, no deja de pedir que se acelere la vuelta a la normalidad, mientras los propios expertos y las directrices aprobadas por él mismo para frenar los contagios recomiendan lo contrario. Este lunes fue más allá y acusó a los demócratas de tratar de retrasar la reactivación de la economía con el propósito de perjudicarle de cara a las elecciones de noviembre, cuando busca renovar su mandato.

Son los gobernadores de cada Estado los que han impuesto y suavizado las restricciones a través de sus órdenes ejecutivas, pero lo que dice la Administración federal cuenta e influye, para empezar, porque distribuye los fondos de emergencia. Trump lanzó la acusación a partir de la situación de Pensilvania. “El gran pueblo de Pensilvania quiere su libertad ya y son perfectamente conscientes de lo que eso conlleva. Los demócratas se están moviendo lentamente, en todo Estados Unidos, por motivos políticos. Si de ellos dependiese, esperarían hasta el 3 de noviembre. No jueguen a la política. ¡actúen con seguridad pero muévanse con rapidez!", escribió el presidente en su cuenta de Twitter.

Varios de los Estados más castigados por la pandemia tienen precisamente gobernadores demócratas, como Nueva York, Michigan o Pensilvania. A todos ellos Trump les ha lanzado críticas en las últimas semanas. El aludido de este lunes, el gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, replicó que los políticos que les animan a “abandonar” la lucha contra la covid-19 “están actuando del modo más cobarde posible”.

Estados Unidos afronta su peor crisis desde la Gran Depresión, con más de 20 millones de puestos de trabajo destruidos solo en abril y las autoridades sienten presión por permitir la reapertura de los negocios, pese a que el ritmo de contagios y muertes -la famosa curva- solo está bajando en Nueva York. De los 30 Estados que han empezado a suavizar sus restricciones o lo van a hacer a partir de esta semana, la mayoría incumple la hoja de ruta diseñada desde la propia Casa Blanca. Uno de los requisitos principales es que los territorios hayan experimentado una trayectoria descendente de los casos durante al menos 14 días.

El gobernador de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo, ha anunciado que algunas regiones del Estado podrán empezar a reanudar una parte de la actividad económica este viernes, siempre que cumplan los criterios establecidos del plan de reapertura que presentó la semana pasada, en coordinación con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). De las 10 regiones del Estado, al menos tres de la zona norte están en condiciones de iniciar el proceso, según el gobernador, y otras dos están cerca. A pesar de los progresos, la ciudad de Nueva York, que concentra la mayoría de los casos confirmados y fallecimientos por covid-19, solo cumple cuatro de los siete criterios necesarios, ha explicado Cuomo, y ya advirtió el alcalde Bill de Blasio, antes de la intervención del gobernador, que el cierre de negocios no esenciales y la prohibición de reuniones de más de 10 personas continuarán probablemente, al menos, hasta junio.

El inicio de la reapertura se produce dos meses y medio después de que se detectara el primer caso en Nueva York de covid-19, la enfermedad causada por el coronavirus, que ha provocado más de 26,000 muertes en el Estado. “Este es el siguiente gran paso en esta travesía histórica”, ha dicho Cuomo. “Estamos ahora en el otro lado de la montaña, recordemos de dónde venimos antes de dar este paso adelante”, informa Pablo Guimón.



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