Detrás del Muro

Así funcionarán los McDonald’s cuando reabran sus puertas

2020-05-14

Tres páginas de la guía abordan los riesgos de seguridad a los que se pueden exponer...

Antonia Laborde, El País

Los McDonald’s ya no serán lo que eran, al menos, durante una buena temporada. El gigante de las hamburgueserías ha diseñado un plan de contención para cuando reabran las puertas al público en Estados Unidos a medida que se relajen las restricciones por el coronavirus. Según una guía de 59 páginas a la que tuvo acceso The Wall Street Journal, los restaurantes eliminarán los dispensadores de bebidas o destinarán a un empleado a supervisarlos continuamente, los baños se limpiarán cada media hora y los quioscos digitales, después de cada pedido. Se impondrá el distanciamiento recomendado, entre otras medidas. En el documento, la empresa le indica a los dueños de sus locales que, aunque cuenten con los permisos estatales, reabran los comedores, solo cuando estén preparados.

Los establecimientos también deben aplicar cambios antes de abrir las puertas, como la instalación en las puertas de los baños de abridores de pie para que los clientes no usen las manos, la habilitación de con dispensadores automáticos de toallas y fregaderos con sensor para evitar el contacto. Además, deben contar con señales en el suelo para indicar dónde tiene que ubicarse el cliente y así mantener la distancia social recomendada. Debido a que las modificaciones suponen un coste, la compañía se ha comprometido en la guía a ayudar a los locales más afectados. Para pedir ese apoyo, deben indicar el impacto de la pandemia en sus territorios, sus ventas y las pérdidas durante la crisis.

Los trabajadores que interactúan con los clientes ya utilizan mascarilla y guantes actualmente, dedicados solo al servicio para llevar. Según una lámina interactiva ya difundida por McDonald’s, los pedidos serán entregados directamente en la mesa de los consumidores, en una bolsa doblemente sellada sobre una bandeja. Algunas mesas tendrán una señal para que no sean usadas con el objetivo de guardar las distancias y las disponibles enseñarán una calcomanía indicando cuando han sido desinfectadas. Los empleados deberán tomarse la temperatura antes de arrancar el turno, lavarse las manos cada hora y cumplir con los requisitos de distanciamiento social en las cocinas.

Tres páginas de la guía abordan los riesgos de seguridad a los que se pueden exponer los trabajadores cuando los clientes se resistan a cumplir las directrices. En las últimas semanas han surgido varios casos de violencia contra empleados que han instado a los clientes a usar una mascarilla dentro de los locales. Incluso una mujer abrió fuego en un McDonald’s de Oklahoma City después de que le dijeran que el comedor estaba cerrado. Dos empleados acabaron en el hospital con herida de bala, pero sin riesgo vital. “Aborde siempre la situación con calma y trate a todos con respeto”, reza la guía, según cita The New York Times. “Informe al cliente: Pido disculpas por cualquier inconveniente, pero para ayudar a mantener a todos a salvo nos gustaría que todos nuestros clientes mantengan una distancia segura de dos metros entre sí y nuestro personal”.

Antes de la pandemia el número de trabajadores de McDonald’s rondaba los 210,000, pero, según The Wall Street Journal, el grupo oficial de franquicias de la cadena de comida rápida informó de que la cifra ha disminuido en 100,000 personas desde que comenzó la crisis. También han caído las solicitudes. Los dueños de los locales están preocupados de no conseguir gente cuando reabran porque los beneficios del desempleo sean mayores a los salarios.


 



regina