Miscelánea Humana

El emotivo discurso de una enfermera de la covid-19: “Nos hemos tenido que tragar las lágrimas”

2020-07-16

Aroa López podía haber acudido al acto acompañada de dos de sus familiares,...

Por ALFONSO L. CONGOSTRINA | El País

Barcelona - 16 JUL 2020 - 14:14 CDT “Participar en este acto hoy es un privilegio triste. Hoy rendimos homenaje a las miles de personas que murieron a causa de la covid 19”, así comenzaba Aroa López, la enfermera supervisora de las Urgencias del Hospital de Vall d’Hebron de Barcelona, su discurso en el homenaje de Estado a las víctimas de la pandemia. “Ojalá yo no estuviera aquí pronunciando estas palabras. En mis años como supervisora he tenido experiencias muy difíciles pero esta nos marcará para siempre. Ha sido muy duro. Nos hemos sentido impotentes”, ha recordado la sanitaria que ha admitido haber “tenido que aprender sobre la marcha”.

Aroa López se ha convertido esta mañana en la representante de los sanitarios en el homenaje de Estado. Trabaja en Vall d’Hebron desde 2003 y es la supervisora de Urgencias del hospital barcelonés desde 2017.

Cuando Moncloa preparaba el homenaje quiso que intervinieran personas de las comunidades autónomas que más han sufrido el drama del coronavirus. Cataluña ha elegido a López por ser sanitaria de uno de los hospitales donde más pacientes se han atendido por coronavirus. La dirección del centro sanitario la seleccionó como representante de esa primera línea en la lucha para atender a los pacientes. Además, fue una de las artífices del rediseño del servicio de urgencias que estuvieron obligados a inventarse para atender la oleada de contagios.

“Hemos vuelto a entender, mejor que nunca, por qué elegimos esta profesión: para cuidar y salvar vidas, aunque muchos compañeros tuvieran que dar su propia vida para ello”, ha destacado. López sabe de lo que habla, en 2016, se contagió de gripe A, llegaron a intubarla, estuvo grave y hasta tuvo que despedirse de sus más allegados. Se salvó. Cuatro años más tarde ha sido ella la encargada de ayudar en esos últimos adioses. “Nos hemos tenido que tragar las lágrimas cuando alguien nos decía que no le dejásemos morir solo”, ha recordado en su discurso.

Aroa López podía haber acudido al acto acompañada de dos de sus familiares, pero ella ha preferido que fuesen dos de sus compañeras de enfermería. Al finalizar su discurso ha recordado la canción Los abrazos Prohibidos de su grupo favorito, Vetusta Morla: “Por los que hacen del trabajo sucio la labor más hermosa del mundo”.



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