Panorama Norteamericano

Cinco claves del nuevo libro de Woodward sobre Donald Trump

2020-09-10

El periodista Bob Woodward revela que el presidente trató de restarle importancia a la...

Por Aishvarya Kavi, The New York Times

El periodista Bob Woodward revela que el presidente trató de restarle importancia a la gravedad del coronavirus y denigró repetidamente al ejército de Estados Unidos.

“Esta cosa es mortal”, dijo el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el coronavirus en una entrevista realizada el 7 de febrero con el periodista Bob Woodward para Rage (Rabia), su próximo libro. Pero lo que el mandatario le decía al público, en ese entonces, era una historia completamente diferente. Luego Trump admitiría ante Woodward que, públicamente, “siempre quería” minimizar la severidad del virus.

Woodward realizó 18 entrevistas con el presidente para el libro, que saldrá a la venta la próxima semana. Trump también permitió que Woodward tuviese acceso a altos funcionarios dentro de la Casa Blanca, lo cual revelaría el funcionamiento interno del presidente y su gobierno.

A continuación, presentamos cinco puntos clave.

A inicios del año, Trump minimizó los riesgos del coronavirus ante el pueblo estadounidense.

A pesar de saber que el virus era “mortal” y altamente contagioso, en repetidas ocasiones, Trump dijo públicamente lo contrario e insistió en que el virus desaparecería pronto.

“Siempre quise restarle importancia”, le dijo Trump a Woodward el 19 de marzo. “Todavía me gusta restarle importancia, porque no quiero generar pánico”.

Y mientras declaraba en público que los niños eran “casi inmunes” al virus, Trump le dijo a Woodward en marzo: “Apenas hoy y ayer, surgieron algunos datos alarmantes. No solo afecta a los mayores y ancianos. A la gente joven también, a mucha gente joven”.

En abril, cuando comenzó a pedir la reapertura del país, Trump le dijo a Woodward que el virus “se transmite tan fácilmente, que ni siquiera lo creerías”.

Dos altos funcionarios pensaron que el presidente era “peligroso” y consideraron pronunciarse públicamente.

El general Jim Mattis, exsecretario de Defensa de Trump, lo describió como “peligroso” e “incapaz” de ejercer la presidencia en una conversación con Dan Coats, quien era el director nacional de inteligencia en ese entonces. El mismo Coats estaba atormentado por los mensajes que el presidente publicaba en su cuenta de Twitter y creía que el enfoque moderado de Trump hacia Rusia reflejaba algo más siniestro, que quizás Moscú sabía “algo” sobre el mandatario.

“Quizás en algún momento vamos a tener que tomar una posición y pronunciarnos”, le dijo Mattis a Coats en mayo de 2019, según lo que relata el libro. “Podría llegar un momento en el que tengamos que actuar colectivamente”.

Finalmente ninguno de los funcionarios se pronunció.

Trump denigró repetidamente a las Fuerzas Armadas estadounidenses y a sus generales de más alto rango.

Woodward cita una conversación de 2017 entre Trump y su asesor comercial, Peter Navarro, en la que el mandatario denigró a los altos funcionarios militares.

“Les importan más sus alianzas que los acuerdos comerciales”, aseguró el presidente.

Y en una conversación con Woodward, Trump llamó “idiotas” a los militares de su país por el alto costo que pagaron para proteger a Corea del Sur. Woodward escribió que le sorprendió cuando, en referencia al país asiático, el mandatario dijo: “Lo estamos defendiendo, estamos permitiendo que exista”.

Woodward también informa que Trump reprendió duramente a Coats después de una rueda de prensa sobre la amenaza que Rusia representaba para el sistema electoral estadounidense. Aparentemente, Coats reveló más información de lo que había acordado previamente con el presidente.

Cuando se le preguntó sobre el dolor “que los afroestadounidenses sienten en este país”, Trump no pudo expresar empatía.

Woodward señaló que tanto él como Trump eran hombres “blancos privilegiados” y le preguntó al mandatario si estaba trabajando para “entender la rabia y el dolor que sienten, particularmente, los afroestadounidenses en este país”.

Trump le contestó que no y añadió: “Así que te creíste todo ese cuento, ¿no? Solo escúchate. Vaya. No, no siento nada de eso”.

Woodward afirma que intentó convencer al presidente para que expresara su opinión sobre el tema racial. Pero Trump solo insistió, una y otra vez, en que la economía había sido positiva para los afroestadounidenses antes de que el coronavirus causara una crisis económica.

Woodward obtuvo información sobre la relación de Trump con los líderes de Corea del Norte y Rusia.

Trump le proporcionó a Woodward detalles acerca de la correspondencia que mantiene con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en la que los dos hombres se adulan mutuamente. Kim escribió en una de las cartas que su relación con Trump era como una “película de fantasía”.

Al describir su simpatía por Kim, Trump aseguró: “Tú conoces a una mujer. En un segundo, sabes si va a pasar algo o no”.

Trump también se quejó de las múltiples investigaciones en torno a los vínculos entre su campaña y Rusia, y dijo que perjudicaban sus habilidades como presidente y su relación con el mandatario ruso, Vladimir Putin.

“En una reunión, Putin me dijo: ‘Es una lástima, porque yo sé lo difícil que es para ti llegar a un acuerdo con nosotros’. Le respondí: ‘Tienes razón’”, relató Trump.



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