Salud

Equipos llevan la vacuna a casa de los más frágiles en Roma

2021-04-28

Esta es una labor que requiere mucho tiempo pero es crucial para la campaña de...

Por ALESSANDRA TARANTINO y GORDON WALKER

ROMA (AP) — La médico y el enfermero ponen apenas 12 inyecciones por día, seis en la mañana y seis en la tarde, en visitas a los ancianos de Roma que no pueden salir de sus casas, donde les administran la vacuna contra el coronavirus y, con ella, la esperanza de que los más frágiles de Italia puedan superar pronto la pandemia.

Esta es una labor que requiere mucho tiempo pero es crucial para la campaña de vacunación en Italia, que tiene la segunda población más avejentada del mundo y tiende a cuidar a sus mayores en casa en lugar de en centros institucionalizados.

En la región de Lazio, en las inmediaciones de Roma, unas 30,000 personas mayores de 75 años y con dolencias que les impiden acudir a los centros de vacunación solicitaron una visita domiciliaria. El martes, una docena de ellos recibió la segunda dosis del fármaco desarrollado por Pfizer-BioNTech gracias a la doctora Elisa Riccitelli y al enfermero Luigi Lauri.

Para asegurarse de que llegan a todas sus citas a tiempo — un vial de Pfizer para las seis matinales y otro para las vespertinas — el centro de salud público local llegó a un acuerdo con Uber para que los equipos que van a domicilios dispongan de un auto y un conductor solo para ellos. Los conductores de los 500 viajes gratis de Uber pasan menos tiempo buscando estacionamiento en las congestionadas calles de Roma.

Y cuando tocan el timbre, son recibidos como héroes.

“Esta es una sensación muy agradable”, reconoció Riccitelli. “A menudo vacunamos a pacientes postrados en la cama que no pueden moverse, que son muy mayores, por lo que la sensación es de que estamos haciendo algo realmente útil”.

La campaña de vacunación nacional tuvo un inicio lento por la escasez de suministros y los obstáculos logísticos. Pero el ritmo se está acelerando: hasta la fecha se han administrado 18,2 millones de inyecciones y las autoridades esperan llegar a las 500,000 diarias, con el objetivo de vacunar al 80% de la población para septiembre.

Lazio está mejor que muchas otras regiones con algo menos de dos millones de vacunas puestas. La población de más de 58 años puede pedir cita para inmunizarse y el 80% de las personas que las solicitaron en su domicilio han recibido al menos una de las dos inyecciones, según las autoridades regionales.

“Me siento genial, como ayer y antes de ayer, genial”, dijo Patrizia Cumbo, de 96 años y que padece demencia, después de recibir su vacuna. Vive con su cuidadora y recibió el fármaco en el sofá reclinable de la sala de estar donde pasa la mayor parte de sus días.

Giorgio Tagliacarne, de 85 años, dijo que espera que su inyección suponga el final de un año de aislamiento que fue especialmente duro porque él y su esposa solían navegar por placer alrededor del mundo.

“De esta forma igual ahora mis nietos pueden venir a visitarme, que hasta ahora es algo que he evitado”, apuntó desde su cama, con su compañera sentada cerca.

Riccitelli y Lauri toman todas las precauciones cuando entran en cada uno de los hogares, con equipos de protección y mascaras específicos. Riccitelli apunta los datos médicos relevantes y entrega los formularios de consentimiento mientras que Lauri se prepara y pone la inyección que lleva en una bolsa aislante para mantenerla en frío.

Luego esperan 15 minutos para comprobar que no hay reacciones adversas y se dirigen a su siguiente cita.

“Afortunadamente nunca hemos visto efectos secundarios”, dijo Riccitelli. “Después de los 15 minutos nos despedimos con una gran sonrisa”.



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