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Miguel Herrera llega a los Tigres obligado a domar a su felino interior

2021-05-20

Su gran reto con Tigres no será sustituir al más grande entrenador del fútbol...

 

Monterrey (México), 20 may (EFE).- Miguel Herrera asumió este jueves el cargo de entrenador de los Tigres UANL mexicanos, finalistas del Mundial de clubes, obligado a domar a su fiera interior y dejar su fama de pendenciero, maleducado y mal perdedor.

Heredero de la escuela del argentino Ricardo La Volpe, pero más ganador que su maestro, Herrera alcanzó su pico como estratega con dos títulos de liga con el América, pero un comportamiento arrabalero fuera de la cancha ha empañado su carrera.

Defensa de la selección mexicana finalista de la Copa América de 1993, Herrera, de 53 años, debutó como entrenador con el Atlante en el 2002 y después de algunas buenas actuaciones fue fichado por el Monterrey, al que puso en dos finales, y con el América, al que llevó a los títulos del Clausura 2013 y el Apertura 2018.

En el medio de esos campeonatos dirigió la selección mexicana que alcanzó los octavos de final del Mundial de Brasil de 2014, pero un año después le pegó un puñetazo a un comunicador y perdió el puesto.

Fue solo uno de sus desvaríos. Antes y después casi siempre que perdió, culpó a los árbitros y creó polémicas hasta con el seleccionador de México, Gerardo 'Tata' Martino, a quien criticó por convocar a tantas figuras del América.

"Lo que he logrado es por mi forma de aferrarme, todo se lo debo a mi carácter, el mismo que critican. Me puedo arrepentir de algunas cosas, pero al mismo tiempo, otras buenas llegaron gracias a la forma en que me comporto", dijo a Efe a inicios de este año.

Está por ver de qué está dispuesto a arrepentirse. De eso dependerá su vida al frente de los Tigres.

A pesar de que en el América fue incapaz de sacar lo mejor del colombiano Roger Martínez, y calificó al volante Sebastián Córdova de faltó de carácter, Herrera posee capacidad de arrastre y es un defensor de sus jugadores, de los cuales suele exagerar sus virtudes y minimizar sus errores.

Celebra como nadie, usa lenguaje del barrio, es amigo de sus amigos y de la misma manera que no perdona los ataques, es un señor auténtico, que habla de frente, le contesta las llamadas a los periodistas y huye de los protocolos.

Su gran reto con Tigres no será sustituir al más grande entrenador del fútbol mexicano en este siglo, el brasileño Ricardo Ferretti, sino vencer al ego de un enemigo poderoso: Miguel Herrera.

Si se supera a sí mismo, modera sus maneras, se vuelve humilde en la derrota y saca su pasta de líder, el técnico tiene todo para ganar campeonatos con el único equipo de la Concacaf finalista de un Mundial de clubes, el de este año, que además, tiene dinero para fichajes caros.

Tigres cuenta con figuras como los goleadores André Pierre Gignac, francés, y Carlos González, paraguayo, presume tener a un guardameta de primera, el argentino Nahuel Guzmán, defensas de clase como el colombiano Francisco Meza y volantes finos, liderados por el francés Florian Thauvin, el argentino Guido Pizarro y el mexicano Luis Rodríguez, además de suplentes con nivel de titulares.

Con eso, siempre y cuando se domine a sí mismo, Herrera tendrá con qué para seguir el legado de Ferretti, quien ganó cinco títulos de liga, uno de Concacaf y alcanzó las finales del Mundial y la Copa Libertadores.

A partir de este jueves, el rival más enconado de Tigres dejarán de ser los Rayados de Monterrey. Tampoco lo serán América, Guadalajara ni Cruz Azul, sino el ímpetu de Herrera, que si doma al felino que lleva dentro, puede hacer clic con el misticismo del conjunto regio y mantenerlo como el equipo más grande de México en los últimos 10 años.



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