Mensajería

El sacrificio de la belleza

2021-07-08

El ser humano no es solamente cuerpo escultural: es mente, corazón y alma. No se necesita...

Por María Velázquez Dorantes 

El ser humano no es solamente cuerpo escultural: es mente, corazón y alma

¿Qué es bello o a qué se le denomina belleza? La respuesta se encuentra siempre de acuerdo con la época en la que se vive.

Belleza o bello es un concepto tan abstracto que es casi imposible definirlo. Sin embargo, hoy día la belleza es un sacrificio donde se está exponiendo la vida misma. Los mensajes de los medios de comunicación para resaltar lo «que ellos clasifican como belleza» se han convertido en el sacrificio y riesgo de la personalidad misma. Así como la ausencia de la identidad y el pensamiento. Las imágenes de cuerpos «esculturales» de las modelos, el color del cabello que provoca la vista, el look de moda, el ejercicio exagerado, la venta de productos para adelgazar, los nuevos experimentos químicos para la mujer, se han vuelto el in en boga. Y, a cambio de ello, ¿qué viene? La aparición de anorexia, bulimia, anemia y la propia muerte.

El mundo de la efigie se ha vuelto prolijo, y arrastra la perdida de los valores por mantener una belleza que tarde que temprano tenderá a desaparecer.

El ser humano no es solamente cuerpo escultural: es mente, corazón y alma. No se necesita someterse a las operaciones que arriesgan lo único importante: la vida.

Y ¿qué se hace para sostener la otra parte que conforma al ser?, ¿quiénes fomentan el desarrollo humano? Nadie, porque esto no es negocio, esto no vende, para ello no existen operaciones, ni pastillas de sentimientos y emociones. Solo juegos que los lleven a la decadencia, a sacrificar el 70% de composición humana por salvar el 30% de la imagen.

La imagen es borrosa y empañada cuando el corazón es frío y el alma no reacciona, cuando la identidad no tiene camino fijo, cuando ésta divaga tras lujos de colores, tras los cambios de piel, y se esconde en cuerpos esqueléticos, retocados por el maquillaje.

¿Valdrá la pena sacrificar la vida por tener un rostro casi perfecto, por tener la cintura más pequeña y decir que eso es belleza? No seamos víctimas del negocio de la imagen, de algunos medios de comunicación que transfieren semblantes de perfección, porque esto no existe.

La personalidad se vive como es, alimentándola de mente, corazón y alma para proyectar la belleza. Una belleza exterior es la proyección de una belleza interior y esto no requiere de sacrificios costosos sino personales.



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