Consultorio Médico

La variante delta le está enviando una advertencia al mundo

2021-07-11

Que no cunda el pánico, pero las noticias recientes dejan claro que el nuevo coronavirus...

Megan McArdle, The Washington Post

Que no cunda el pánico, pero las noticias recientes dejan claro que el nuevo coronavirus todavía no ha terminado con nosotros: está encontrando maneras de volverse aún más novedoso y letal.

Nuevos datos extraídos de Israel sugieren que la eficacia de la vacuna de ARNm de Pfizer-BioNTech disminuye de manera drástica cuando se enfrenta a la hiperinfecciosa variante delta. La semana pasada, según informes, más de la mitad de todos los casos de COVID-19 en Israel se dieron en personas que estaban vacunadas; la vacuna parece prevenir solo cerca de dos tercios de los casos sintomáticos, en comparación con la prevención de casi 100% que tiene entre las variantes más antiguas.

Para reiterar: si estás vacunado, no hay necesidad de entrar en pánico. Los datos israelíes muestran una vacuna que sigue teniendo 93% de efectividad en la prevención de hospitalizaciones. A pesar del aumento de la cantidad de casos, el gobierno solo ha registrado dos muertes por COVID-19 desde mediados de junio.

Sin embargo, eso no significa que debamos bajar la guardia. El COVID-19 no es un problema imaginario, como muchos en la derecha de Estados Unidos parecen creer. Tampoco es un problema que esté resuelto, como muchos de los estados demócratas esperaban. Todavía estamos inmersos en una guerra global contra un enemigo que seguirá buscando nuevas formas de matarnos a menos que nos unamos para responder con una fuerza abrumadora.

Sin duda, muchos de los lectores están poniendo los ojos en blanco en este momento. ¿No han sobrevivido ya a dos oleadas de esta pandemia, tras repetidas advertencias de que todos estábamos en peligro de muerte? ¿A los estados del país que habían adoptado una estrategia relativamente flexible no les había ido ya al menos igual de bien que a aquellos con medidas draconianas? ¿Por qué los indecisos deberían dejarse inyectar una vacuna experimental en el brazo bajo la palabra de las mismas élites que prácticamente los acusaron de pertenecer a un culto a la muerte solo porque se negaron a actuar como si el mundo se estuviera acabando?

Me alegra mucho que hayas hecho esas preguntas.

Para muchos de los que dudan de las vacunas, el proceso mental es algo como: “Las vacunas son nuevas y no hemos tenido la oportunidad de ver todos los efectos secundarios, y además, el COVID-19 no es tan malo a menos de que estés viejo, así que es mejor arriesgarme a contraer la enfermedad que a pincharme esa cosa en el brazo”.

Eso es perfectamente comprensible, sobre todo si ya has tenido COVID-19. El problema es que con la variante delta, las probabilidades de contraer COVID-19 han aumentado. Es posible que tus probabilidades de enfermarte de forma grave si contraes COVID-19 hayan aumentado. Y esas probabilidades pueden haber aumentado incluso si ya has tenido COVID-19.

La variante delta es claramente mucho más infecciosa que las variantes que causaron oleadas anteriores: es cerca de 50% más infecciosa que la variante alfa que apareció por primera vez en el Reino Unido, que ya de por sí era hasta 50% más transmisible que el virus que se propagó por todo el mundo en la primavera de 2020. Así que si hay un brote en tu zona, serás más propenso a contraerla. En Australia, una transmisión, al parecer captada por CCTV (circuito cerrado de televisión), pudo haber ocurrido cuando dos personas se cruzaron en un centro comercial.

La variante delta también puede enfermar más a las personas cuando la contraen, aunque puede ser difícil distinguir los efectos de un virus que está causando enfermedades más graves en las personas de los de un virus que simplemente está enfermando a más personas. Y luego, por supuesto, están los datos israelíes que sugieren que la variante delta es de alguna manera más eficiente infectando a las personas que han sido vacunadas.

La vacunación con la vacuna de ARNm de Pfizer parece ser al menos tan efectiva para prevenir la enfermedad como la inmunidad natural adquirida al sobrevivir al COVID-19. Incluso podría ser hasta mejor, en particular para las personas que tuvieron un caso leve de COVID-19. Por lo tanto, si el virus está mejorando su capacidad para evadir la inmunidad adquirida por la vacuna, también debemos preocuparnos de que esté mejorando su capacidad para reinfectar a las personas que ya tuvieron COVID-19.

Pero esas son estimaciones individuales. Las estimaciones grupales también son preocupantes: cuanto más transmisible es un virus, más difícil es lograr que la población alcance la inmunidad colectiva, donde la epidemia se extingue porque el virus termina encontrándose con puros callejones sin salida en personas que ya no pueden ser infectadas. Y cuantos más casos haya, más oportunidades tendrá la variante delta de transformarse en algo más: algo más contagioso, incluso más efectivo en enfermar de manera grave a la gente y más hábil para evadir cualquier inmunidad que hayamos adquirido.

Por lo tanto, esta no es una decisión que vayas a tomar solo por ti. Es una decisión que también estás tomando por otras personas. ¿Vas a simplemente cruzar los dedos y esperar a que todo salga bien mientras el COVID-19 se propaga? ¿O vas a hacer todo lo que esté a tu alcance para derrotar a nuestro enemigo en común?

Y si bien las personas vacunadas podrían estar asintiendo durante toda esta súplica a las indecisas, esta pregunta no es exclusivamente para ellas. Es algo que todos debemos exigirnos.

Aunque tú y todos los que conoces estén vacunados, todavía hay miles de millones de personas en todo el mundo que no lo están. ¿Has investigado cuáles organizaciones benéficas están luchando contra la pandemia, y has donado de forma generosa? Si eres de Estados Unidos, ¿has llamado a tus legisladores y les has dicho que quieres que el país financie la producción y la distribución de vacunas para países que no pueden pagarlas por sí mismos? Todos estamos juntos en esta batalla, y ninguno de nosotros estará a salvo hasta que todos, en todas partes, lo estén.



JMRS