Salud

Europa remonta y alcanza a Estados Unidos en vacunaciones

2021-08-09

A mediados de febrero, menos del 4% de los habitantes de los 27 países de la UE estaba...

Por RAF CASERT y PHILIP MARCELO

BRUSELAS (AP) — Pese a comienzo lento, la campaña de vacunación contra el COVID-19 en Europa ha alcanzado a la de Estados Unidos, donde la desaceleración de la antes orgullosa campaña ha contribuido al mortal repunte del virus.

A mediados de febrero, menos del 4% de los habitantes de los 27 países de la UE estaba vacunado al menos de forma parcial contra el coronavirus, frente al casi 12% de Estados Unidos, según Our World in Data, una publicación científica en internet asociada a la Universidad de Oxford.

Ahora la UE ha sobrepasado a Estados Unidos en ese baremo, con aproximadamente el 60% de los residentes del bloque con al menos una dosis, frente a menos del 58% en Estados Unidos.

En Italia, donde aproximadamente el 63% de las personas a partir de 12 años ha completado su vacunación, el primer ministro, Mario Draghi, celebró los datos esta semana.

“Dije que no quiero celebrar éxitos, pero debemos decir que Italia ha inoculado más dosis por cada 100 habitantes que Francia, Alemania, Estados Unidos”, dijo el viernes, cuando entraba en funcionamiento el programa italiano de certificación de vacunas.

Ahora, la gente en Italia debe mostrar pruebas de que tiene al menos una dosis de la vacuna, se ha recuperado del COVID-19 o ha dado negativo en una prueba reciente del virus para acceder a espacios cerrados en restaurantes, gimnasios, conciertos, teatros, museos o monumentos como el Coliseo.x

Las autoridades europeas atribuyen el éxito en Italia y otros lugares a la sanidad pública y a la confianza del público en la seguridad de la inmunización.

El lento proceso del bloque para autorizar las vacunas demoró el inicio de los esfuerzos, pero eso ahora muestra sus beneficios porque ha dado más confianza en fórmulas desarrolladas contrarreloj, indicó el doctor Peter Liese, eurodiputado alemán.

Mientras que Estados Unidos y Gran Bretaña se apresuraron a dar autorización de emergencia de los fármacos, la UE siguió el proceso más largo de conceder autorización plena, lo que supuso una demora de varias semanas.

“Estoy convencido de que tenemos un buen argumento para explicar a la gente aún reacia que la vacuna se probó adecuadamente en Europa”, dijo Liese hace poco. “Ahora está claro que no importa sólo el ritmo de vacunación en los primeros meses, sino también la estrategia en el largo plazo”.

La evolución en España ha sido llamativa. A mediados de abril, cuando casi un cuarto de los estadounidenses estaban vacunados por completo, apenas el 7% de los españoles contaba con esa protección, según Our World in Data. Ahora, casi el 60% de los aproximadamente 47 millones de habitantes de España ha completado la pauta de vacunación, algo que han hecho en torno a la mitad de los estadounidenses.

Portugal, con unos 10 millones de personas, tenía en torno a un tercio de su población con la pauta completa a finales de junio. Ahora las autoridades esperan alcanzar el 70% para el final del verano.

Como en Estados Unidos, la campaña de la Unión Europea comenzó en torno a la Navidad y tuvo problemas para cubrir la demanda inicial. Pero no tardó en convertirse en un gran bochorno político para las autoridades europeas mientras Estados Unidos y Gran Bretaña tomaban la delantera.

Un importante factor que retrasó a la UE al principio fue la decisión de comprar vacunas en bloque en lugar de como países individuales. Eso garantizó que los miembros más pequeños no se quedaban atrás, pero requirió más tiempo para negociar con las farmacéuticas, indicó Giovanna De Maio, profesora de relaciones internacionales de la Universidad George Washington.

Estados Unidos también fue más eficiente para distribuir la vacuna, al combinar los grandes centros masivos de vacunación y farmacias de barrio, tiendas de alimentación y otros locales, mientras que la UE se centró en un principio en hospitales y otros recintos médicos, explicó.

Además, los países de la UE confiaron demasiado en las entregas de los fabricantes. Finalmente, Astra-Zeneca no logró producir sus viales a tiempo y entregó sólo una parte. Las preocupaciones sobre su seguridad y efectividad también contribuyeron al escepticismo de las vacunas. Pero las cosas remontaron con el gran lanzamiento de la vacuna de Pfizer.

Entre tanto, la campaña estadounidense tocó techo y después frenó en seco. La desinformación y la política partidista alimentaron unos reparos considerables, cuando no hostilidad directa, en parte de la población.

A finales de julio, Estados Unidos administraba de media 600,000 vacunas al día, tras el pico de 3,4 millones diarios en abril. La contagiosa variante delta ha disparado los casos nuevos en el último mes, hasta cifras que no se veían desde febrero. La gran mayoría de los pacientes hospitalizados no estaban vacunados.

Aun así, no todo va bien en la UE. Hay enormes diferencias entre estados miembros. Por ejemplo, en Holanda el 85% de los adultos ha recibido al menos una dosis. En Bulgaria es menos del 20%.

También hay preocupantes indicios de que la campaña europea está perdiendo fuelle.

En Alemania, donde el 54% de la población ha completado su vacunación, el número de inyecciones administradas al día ha caído de más de un millón en mayo a unos 500,000 ahora.

Las autoridades han empezado a habilitar centros de vacunación en grandes comercios y centros urbanos y ofrecen incentivos. Una campaña en el estado de Turingia ofrecía salchichas gratis, mientras que algunos recintos en Berlín tenían previsto incluir pinchadiscos en vivo con la esperanza de animar a los jóvenes a inmunizarse.

De Maio dijo creer que las campañas nacionales como la del programa Pase Verde de su Italia natal podrían ayudar a los países de la UE a evitar el destino de Estados Unidos.

“Los políticos europeos lo ven venir y están tomado estas medidas”, dijo sobre la posibilidad de que los esfuerzos de vacunación se paralicen en Europa. “Intentan con desesperación evitar eso porque Europa no puede permitirse otro confinamiento, dado el alto precio económico que ya se ha cobrado el COVID”.



Jamileth