Mensajería

Homilías que no "duerman el alma"

2022-01-28

El Pontífice también exhortó a todos a leer cada día un pasaje de la...

Papa Francisco

A la hora del rezo del Ángelus y con motivo de la celebración del Domingo de la Palabra de Dios, el Santo Padre alentó a los sacerdotes y a los fieles, a predicar el Evangelio tocando el alma y la vida de la gente evitando el riesgo de que nuestras enseñanzas "permanezcan genéricas y abstractas". El Pontífice también exhortó a todos a leer cada día un pasaje de la Palabra, que es "el faro que guía el camino sinodal iniciado en la Iglesia".

En este sentido, el Pontífice puso en guardia sobre el riesgo de hacer que nuestras predicaciones y nuestras enseñanzas "permanezcan genéricas y abstractas", sin tocar el alma y la vida de la gente:

“También muchas homilías – lo digo con respeto pero con dolor – son abstractas, y en vez de despertar el alma la duermen. Cuando los fieles empiezan a mirar el reloj – “¿cuándo terminará esto?” – duermen el alma. La predicación corre este riesgo: sin la unción del Espíritu empobrece la Palabra de Dios, cae en el moralismo o en conceptos abstractos; presenta el Evangelio con desapego, como si estuviera fuera del tiempo, lejos de la realidad. Y este no es el camino.”

Pero... ¿Por qué ocurre esto? Para el Papa la respuesta es sencilla:

«Porque les falta la fuerza de este hoy, ese que Jesús “llena de sentido” con el poder del Espíritu. Se escuchan conferencias impecables, discursos bien construidos, pero que no mueven el corazón, y así todo queda como antes. La predicación corre este riesgo: sin la unción del Espíritu empobrece la Palabra de Dios, cae en el moralismo y en conceptos abstractos; presenta el Evangelio con desapego, como si estuviera fuera del tiempo, lejos de la realidad».

Por esto -añade Francisco-quien predica es el primero que debe experimentar el "hoy de Jesús", para así poderlo comunicar en el hoy de los otros.

En este contexto, Francisco invitó a los fieles a tomar el Evangelio en la mano y leer o releer con calma, cada día un pequeño pasaje:

“Con el tiempo descubriremos que esas palabras están hechas a propósito para nosotros, para nuestra vida. Nos ayudarán a acoger cada día con una mirada mejor, más serena, porque, cuando el Evangelio entra en el hoy, lo llena de Dios”

Finalmente, el Papa propuso leer cada día el Evangelio de Lucas, el "Evangelio de la misericordia", que en este año litúrgico es proclamado durante los domingos: "Familiaricémonos con el Evangelio, ¡nos traerá la novedad y la alegría de Dios!", añadió.


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