Internacional - Seguridad y Justicia

Orden de Biden sobre fondos afganos es una atrocidad: Karzai

2022-02-14

La orden que firmó el viernes el presidente Biden liberó 7,000 millones de...

Por KATHY GANNON

KABUL, Afghanistan (AP) — El expresidente de Afganistán tachó el domingo de atrocidad contra el pueblo afgano la decisión de la Casa Blanca de descongelar 3,500 millones de dólares de activos afganos que estaban paralizados para entregarlos a víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

En una abarrotada conferencia de prensa, el expresidente Hamid Karzai pidió ayuda de los estadounidenses, y en concreto a los familiares de los miles de muertos en los ataques del 11 de septiembre, para presionar al presidente Joe Biden para que rescinda la orden de la semana pasada. Karzai la tachó de “injusta” y afirmó que los afganos también fueron víctimas del líder de Al Qaeda Osama bin Laden.

Líderes guerrilleros afganos llevaron a Bin Laden a Afganistán después de que fuera expulsado de Sudán en 1996. Esos mismos líderes militares se aliaron más tarde con la coalición que lidero Estados Unidos en 2001 para derrocar al Talibán. Sin embargo, fue el mulá Mohammad Omar, un líder talibán, quien se negó a entregar a Bin Laden a Estados Unidos tras los devastadores ataques del 11 de septiembre que dejaron miles de muertos.

“El pueblo de Afganistán comparte el dolor del pueblo estadounidense, comparte el dolor de las familias y seres queridos de los que murieron, que perdieron su vida en la tragedia del 11 de septiembre”, dijo Karzai. “Nos compadecemos de ellos (pero) el pueblo afgano es tan víctima como esas familias que perdieron sus vidas. Retener el dinero o confiscar el dinero al pueblo de Afganistán en su nombre es injusto y una atrocidad contra el pueblo afgano”.

La orden que firmó el viernes el presidente Biden liberó 7,000 millones de dólares de activos afganos que estaban retenidos en Estados Unidos, para dividirlos entre víctimas del 11 de septiembre y ayuda humanitaria para los afganos.

Las víctimas del 11 de septiembre y sus familias han presentado reclamaciones legales contra el Talibán y los 7,000 millones de dólares que hay retenidos en el sistema bancario estadounidense. Los 3,500 millones de dólares fueron reservados para que una corte estadounidense determinara si podían utilizarse para resolver reclamaciones de familiares de las víctimas del 11 de septiembre. Las cortes de Estados Unidos también tendrían que dar luz verde para liberar el dinero para ayuda humanitaria.

Karzai pidió “a las cortes de Estados Unidos que hagan lo contrario, devuelvan el dinero afgano al pueblo afgano”, dijo Karzai. “Este dinero no pertenece a ningún gobierno (...) este dinero pertenece al pueblo de Afganistán”.

La orden de Biden pide que los 3,500 millones de dólares designados para ayuda humanitaria se pongan en un fondo y se empleen para ayudar a los afganos sin pasar por sus gobernantes talibanes.

Pero Karzai reclamó que los 7,000 millones de dólares se devuelvan al banco central afgano para reforzar su política monetaria. Se opuso a dar las reservas afganas a organizaciones de ayuda internacional para que presten ayuda humanitaria.

“Nos dan nuestro propio dinero para que puedan gastarlo esos extranjeros que vienen aquí, para pagar sus salarios, para darlo a (organizaciones no gubernamentales)”, dijo.

La economía afgana está al borde del colapso después de que el dinero internacional dejara de entrar en el país con la llegada del Talibán a mediados de agosto. Naciones Unidas pidió el mes pasado 5,000 millones de dólares para Afganistán. La ONU advierte que un millón de niños están en peligro de morir de hambre y el 90% viven por debajo del umbral de la pobreza de apenas 1,90 dólares.

Karzai fue el primer presidente de Afganistán elegido de forma democrática después de que la coalición liderada por Estados Unidos derrocara al Talibán en 2001. Sirvió hasta 2014 y fue sucedido por Ashraf Ghani, que huyó del país el 15 de agosto y dejó la puerta abierta a que el Talibán tomara Kabul.

Karzai está bien considerado por haber aceptado a los muchos grupos étnicos de Afganistán, aunque su gobierno, como los posteriores, fue muy criticado por la corrupción generalizada.

Karzai ofreció una abarrotada conferencia de prensa en su amplio complejo en la capital, Kabul. El expresidente aprovechó la conferencia de prensa para presionar a los gobernantes talibanes del país y sus rivales para encontrar una forma de seguir adelante. Propuso emplear el consejo tradicional afgano, o loya jirga, como forma de encontrar un consenso y establecer un gobierno más representativo.

“Nosotros, como afganos, y el actual gobierno islámico debemos hacer todo lo que podamos para no darle a Estados Unidos ni a ningún otro país ninguna excusa para ponerse en nuestra contra”, dijo.

El descontento ha ido creciendo en Afganistán desde el anuncio de la Casa Blanca el viernes. El domingo huno una nueva manifestación en Kabul reclamando la devolución del dinero a Afganistán. Sin embargo, el Talibán, que también ha condenado la orden de Biden, dispersó a los manifestantes cuando intentaban reunirse cerca de la mezquita de Eid Gah.



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