Tras Bambalinas

‘Rusia tiene un problema con el reclutamiento’: Putin despliega una ‘movilización sigilosa’ en Ucrania

2022-07-13

Para compensar el déficit de soldados, el Kremlin está recurriendo a una...

Por Neil MacFarquhar | The New York Times

Cuatro veteranos rusos de la guerra en Ucrania publicaron hace poco una serie de videos cortos en línea para quejarse de lo que calificaron como un “trato mezquino” tras regresar a la región rusa de Chechenia, luego de pasar seis semanas en el campo de batalla.

Uno aseguró que no le habían dado un pago prometido de casi 2000 dólares. Otro se quejó de que un hospital local se había negado a retirarle una esquirla de metralla alojada en su cuerpo.

Sus peticiones públicas de ayuda obtuvieron resultados, pero no los que esperaban. Un asistente de Ramzán Kadírov, el autócrata que gobierna Chechenia, los fustigó extensamente por televisión, los llamó “ingratos” y los obligó a retractarse. “Me pagaron mucho más de lo que prometieron”, afirmó Nikokai Lipa, el joven ruso que aseguró haber sido engañado.

Por lo general, este tipo de quejas podrían ignorarse, pero la reprimenda casi instantánea muestra cómo los funcionarios rusos quieren sofocar cualquier crítica sobre el servicio militar en Ucrania. Necesitan más soldados con desesperación, y ya están empleando lo que algunos analistas definen como una “movilización sigilosa” para atraer nuevos reclutas sin tener que recurrir a un reclutamiento nacional masivo que sería políticamente arriesgado.

Para compensar el déficit de soldados, el Kremlin está recurriendo a una combinación de minorías étnicas empobrecidas, ucranianos de territorios separatistas, mercenarios y unidades militarizadas de la guardia nacional para combatir en la guerra, y a la promesa de cuantiosos incentivos en efectivo para los voluntarios.

“Rusia tiene un problema con el reclutamiento y la movilización”, afirmó Kamil Galeev, analista ruso independiente y exmiembro del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson en Washington. “Básicamente, está desesperada por conseguir más hombres a través de cualquier medio posible”.

El número de muertos y heridos en el campo de batalla es un secreto muy resguardado en ambos bandos. Hace poco, las fuerzas militares británicas estimaron que el número de rusos fallecidos es de 25,000, con decenas de miles de heridos, de una fuerza invasora de 300,000 efectivos, incluidas las unidades de apoyo.

Sin embargo, los expertos afirman que el presidente Vladimir Putin limitó la iniciativa de movilización desde el principio, al negarse a poner a Rusia en una estrategia de guerra que permitiera que las fuerzas militares comenzaran a convocar a las reservas. Por lo tanto, el Kremlin ha tratado de integrar batallones de remplazo de otras maneras.

Evitar un reclutamiento militar obligatorio para todos los hombres adultos le permite al Kremlin mantener la ficción de que la guerra es una “operación militar especial”, y al mismo tiempo minimiza el riesgo de una reacción negativa pública que provocó el fin de las debacles militares de Rusia en el pasado, como la de Afganistán y la primera guerra chechena.

La indignación pública tras el conflicto en Chechenia hizo que Rusia prohibiera el uso en el campo de batalla de reclutas novatos, es decir, hombres entre 18 y 27 años a los que se les exige un año de servicio militar obligatorio. La revelación de que cientos de ellos habían sido desplegados en Ucrania, entre ellos algunos de los marineros que murieron cuando los ucranianos hundieron el Moskva, buque insignia de la flota del mar Negro, provocó precisamente la indignación de los padres que el Kremlin había tratado de evitar.

Numerosos analistas han planteado dudas sobre cuánto tiempo podrá Rusia sostener su ofensiva en Ucrania sin una movilización general. Igor Girkin, analista militar y crítico frecuente de la estrategia del Kremlin en Ucrania, ha afirmado que es imposible que Rusia conquiste todo el país sin una movilización masiva.

Pero el Kremlin parece decidido a evitar tomar una medida tan drástica. En su lugar, las oficinas de reclutamiento han recurrido a llamar repetidas veces a los reservistas con el fin de ofrecerles incentivos monetarios para despliegues militares cortos. Los anuncios de ofertas en línea publicados por las oficinas regionales de reclutamiento del Ministerio de Defensa también se desbordan con miles de publicaciones para personas con especialidades militares. Los anuncios recientes en sitios de búsqueda de empleos generales como Head Hunter incluyeron unidades que buscaban ingenieros de combate, cualquiera que pudiera operar un lanzagranadas e incluso un comandante para un escuadrón de paracaidistas.

Los salarios que se les ofrecen a algunos voluntarios, que pueden oscilar entre 2000 y 6000 dólares al mes, superan con creces el salario mensual promedio en Rusia, que ronda los 700 dólares. Los contratos previos a la guerra para soldados a veces eran tan irrisorios que, en ocasiones, rondaban los 200 dólares al mes.

El entusiasmo bélico inspira a algunos voluntarios, observaron los expertos, mientras los trabajadores en las zonas industriales afectados por el cierre de fábricas debido a las sanciones también pueden sentirse atraídos por el dinero.

“Mayormente, por supuesto, es un modo de ganar dinero”, dijo Sergei Krivenko, director de la organización de derechos humanos rusa Citizen Army Law. Muchos, en especial los voluntarios mayores, tienen cuantiosas deudas, dijeron Krivenko y otros expertos. Una ley de mayo eliminó el límite de edad de 40 años para los soldados contratados.

Esos esfuerzos fragmentados sostienen la guerra pero no atienden el déficit fundamental de las tropas, dijeron los analistas. Si bien Ucrania enfrenta problemas similares, lo que le falta en soldados profesionales lo compensa con voluntarios entusiastas, comentaron.

Los anuncios rusos en línea evitan mencionar a Ucrania, y las ofertas a corto plazo, por lo general de tres meses, procuran restarle importancia al riesgo de no regresar nunca a casa. “Quizás sea necesario para lograr que entren en el Ejército, y una vez allí, tienen que arreglárselas como pueden”, afirmó Galeev.

El alto número de muertos entre los soldados de las repúblicas más pobres pobladas por minorías étnicas, como Daguestán en el Cáucaso y Buriatia en el sur de Siberia, indica que llenan las primeras filas del frente en cantidades desproporcionadas. Las estadísticas recopiladas por MediaZona, un medio de comunicación independiente, a partir de fuentes públicas, revelan 225 muertos en Daguestán hasta junio, junto con 185 en Buriatia, en comparación con nueve de Moscú y 30 de San Petersburgo.

Los reclutas provenientes de minorías en particular son presionados para firmar contratos. “Les dicen que si regresan a su ciudad natal no conseguirán ningún empleo, por lo que es mejor quedarse en el Ejército para ganar dinero”, aseguró Vladimir Budaev, portavoz de la Fundación Buriatia Libre, una organización antibélica en el extranjero para los buriatos, una minoría indígena.

Las unidades de la Rosgvardia, la Guardia Nacional militarizada, han sido destacadas a Ucrania y al parecer cuenta con suficientes efectivos para rotar. Pero no parece haber soldados regulares para hacer las rotaciones. Hace poco, un grupo de unas 15 mujeres de Buryatia publicó un video en línea donde se quejaban de que sus parientes y amigos varones habían sido destacados sin tomar licencia desde enero.

En 2013, Kadírov, el férreo gobernante de Chechenia, estableció un instituto privado de entrenamiento que ahora se llama Universidad Rusa de Fuerzas Especiales. Debido a su papel en la derrota de los separatistas chechenos, Kadírov ha contado con más flexibilidad que otros líderes regionales para desplegar a sus propios hombres armados. Desde la guerra, ha utilizado su centro de entrenamiento como vehículo para reclutar no solo a chechenos sino también a hombres por toda Rusia.

Han surgido informes desde Chechenia de que los críticos a la guerra o los hombres arrestados por crímenes de poca monta a menudo son golpeados y luego obligados, ya sea a pagar una coima o a firmar un contrato para pelear en Ucrania.

Kadírov ha prometido pagar casi 6000 dólares a los voluntarios que firmen un contrato de tres meses, además de los 53 dólares diarios que prometió el Ministerio de Defensa de Rusia.

El ayudante de Kadírov, Mohamed Daudov, aseguró cuando reprendió a los cuatro hombres que se quejaron en el video del trato recibido, que eran solo cuatro insatisfechos de una fuerza que dijo contaba con más de 3200 voluntarios de Chechenia enviados a Ucrania.

Otros voluntarios que han aparecido en la televisión chechena han elogiado los ejercicios en tiro, guerra urbana y otras técnicas. Sin embargo, todos los relatos coinciden en que el entrenamiento dura alrededor de una semana, algo que los analistas consideran muy inadecuado.

Existe un antiguo tabú que también se está dejando de lado en esta búsqueda de soldados.

Las autoridades de Chechenia, Daguestán e Ingusetia han anunciado que formarán regimientos compuestos en su totalidad por hombres de la región, aparentemente con la esperanza de que el nacionalismo local inspire a más voluntarios. Las fuerzas militares habían evitado este tipo de reclutamiento desde la época del zarismo por temor a fomentar movimientos separatistas.

En la batalla por Lugansk y Donetsk en la región del Donbás en Ucrania oriental, las fuerzas militares rusas no han recurrido a amabilidades como las bonificaciones monetarias. El servicio militar es obligatorio para los hombres entre 18 y 65 años en las zonas bajo control ruso, y los combatientes de primera línea son principalmente reclutas locales.

Como son ciudadanos ucranianos, los miles de muertos y heridos tienen un impacto mínimo en Rusia, por lo que el Kremlin es particularmente displicente respecto de sus bajas, aseguran los expertos.

Algunos han sido tomados directamente de las calles y enviados a las trincheras con poco o ningún tipo de entrenamiento y armas viejas, según familiares y analistas militares. “Es el modelo colonial de utilizar a los lugareños como carne de cañón”, afirmó Galeev.

El ómbudsman de la República Popular de Donetsk, un seudo Estado creado por Rusia, escribió a principios de junio en su canal de Telegram que 2061 de sus hombres habían sido asesinados y 8509 heridos, de una fuerza total de 20,000 al inicio de la invasión, un porcentaje sorprendente.

Las operaciones técnicas más arriesgadas en el campo de batalla a menudo se le asignan a mercenarios experimentados bajo contrato de Wagner u otras operaciones comerciales privadas similares, indicaron los analistas. Wagner cobró notoriedad cuando ayudó a implementar los objetivos de política exterior rusa en Siria y otros países africanos.

También, supuestamente, ha estado haciendo audiciones para reclutas dispuestos. En San Petersburgo, Wagner convenció a varias decenas de prisioneros de que firmaran contratos de seis meses para combatir a cambio de 4000 dólares y amnistía si vuelven con vida, según el sitio de noticias independiente Important Stories.

Los ejércitos de muchos países que han enfrentado faltantes similares de personal y otros problemas podrían haberse derrumbado, dijo Johan Norberg, uno de los autores de un informe reciente sobre la guerra llamado Un rudo despertar, de la Agencia Sueca de Investigación de Defensa.

“Todos estos grupos probablemente no contribuirán a una victoria rusa decisiva”, dijo refiriéndose a todos los reclutados. “Pero pueden ayudar a mantener las posiciones actuales de Rusia y tal vez permitan algunos avances tácticos menores, por ejemplo en el Donbás”.



Jamileth