¡Basta ya!

Adiós al "rey del petróleo" 

2019-10-16

La dimisión de este verdadero "peso pesado" del viejo establishment mexicano...

Por Marcos Romero

El líder del poderoso gremio de trabajadores del ente gubernamental Petróleos Mexicanos (PEMEX), Carlos Romero Deschamps, conocido por algunos como "El Rey del Petróleo", dejó su cargo hoy después de un largo reinado de 26 años.
    
El poder del influyente sindicalista derivaba tanto de su capacidad para aportar grandes cantidades de votos al Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro), al que siempre estuvo vinculado, gracias a sus 94,000 miembros, sino a su capacidad de otorgar apoyo financiero a esa organización.
    
Sin embargo, con la derrota del PRI en las elecciones de julio de 2018, tras 77 años de monopolio del poder político en México, el futuro de Romero Deschamps al frente de esta organización empezó a nublarse.
    
La dimisión de este verdadero "peso pesado" del viejo establishment mexicano ocurrió este miércoles, durante un pleno extraordinario del sindicato que dirigía.
    
Su renuncia marca un antes y un después en la historia de las antiguas alianzas políticas prevalecientes hasta hace poco en el país, que encumbraron al PRI por casi ocho décadas.
    
El canto de cisne del dirigente comenzó realmente a escucharse luego de que el gobierno anunció esta semana que congeló sus cuentas bancarias.
    
Romero Deschamps, de 75 años, quien se caracterizaba por su estrafalario tren de vida, que incluía avión privado, lujosas mansiones, tuvo además una carrera política meteórica, pues fue tres veces diputado y dos veces senador.
    
Sin embargo, intempestivamente decidió dejar anticipadamente el liderazgo del gremio petrolero, a pesar de que en diciembre fue reelecto para un período más que concluiría en 2024.
    
Con 26 años en el cargo, el actual senador del PRI goza de inmunidad parlamentaria, por lo que tendría que ser sometido a un "impeachment" o juicio político para poder enjuiciarlo.
    
La estrella del otrora todopoderoso líder, llamado por algunos medios "El Rey del Petróleo en México", comenzó a declinar con la llegada al poder del presidente Andrés López Obrador, quien lo excluyó de la mayoría de los actos oficiales en los que solía participar.
    
Por ejemplo, no participó en la ceremonia por el 81 aniversario de la Expropiación Petrolera el pasado 18 de marzo ni en la comida de los principales jefes del sindicalismo con López Obrador el 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo.
    
Sin embargo, el mayor indicio de que su caída en desgracia era sólo cuestión de semanas o meses fue el arresto de su abogado Juan Collado, el 9 de julio, justo en el momento en que ambos almorzaban en un lujoso restaurante del exclusivo barrio Lomas de Chapultepec, al poniente de la capital.
    
Ahora, se dio a conocer que desde el lunes sus cuentas, y las de su esposa e hijas, fueron congeladas por orden del ministerio de Finanzas a solicitud de la Unidad de inteligencia Financiera (UIF). La UIF informó que Romero y su familia son investigados por "enriquecimiento ilícito y lavado de dinero".
    
López Obrador señaló ayer mismo que "hay denuncias presentadas ante la Fiscalía" General y señaló que "es mejor" que Romero Deschamps "renuncie a la dirigencia para enfrentar las acusaciones en su contra".
    
Entre otras cosas, se le acusa de lavado de dinero por unos 74 millones de pesos (unos 3,7 millones de dólares) y de enriquecimiento ilícito por unos 36 millones de pesos (1,8 millones de dólares) entre 2012 y 2018.
    
Las cifras, sin embargo, parecen ser sólo la "punta del iceberg" por cuanto se habla de que su fortuna rebasa con mucho esas cantidades. Entre sus propiedades sobresale una mansión en el centro veraniego sureño de Acapulco, valorada en más de 6 millones de dólares.
    
En 2012, Paulina, una de sus hijas presumió por las redes sociales sus paseos por el mundo a bordo de un lujoso yate y exhibió, en 2017, siete brazaletes de oro de la marca Cartiel, valuados en unos 2 millones de pesos (unos 100,000 dólares).
    
Un año después se reveló que su esposa María Fernanda y uno de sus hijos, José Carlos, eran propietarios de dos empresas de bienes raíces en Miami, Florida.


 



regina

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