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¿Cuáles son las diferencias entre el coronavirus y una gripe?

2020-04-08

En muchos sentidos, la gripe es el mejor argumento para luchar con todo contra este nuevo virus. A...

Por Denise Grady, The New York Times

A medida que aparecen nuevos casos fuera de China, algunas personas, como el presidente de Estados Unidos, lo comparan con la gripe estacional. Aquí abordamos las diferencias entre ambos.

Mientras Estados Unidos registraba su primera muerte por coronavirus el sábado y en la costa oeste aparecían otros casos en personas sin riesgos conocidos, los estadounidenses se preguntaban cómo medir esta nueva amenaza contra un enemigo más familiar: la gripe o influenza.

El presidente estadounidense, Donald Trump, que se describe a sí mismo como “germófobo”, dijo el miércoles 26 de febrero que estaba sorprendido de saber que decenas de miles de estadounidenses morían de gripe cada año, y contrastó ese número con las aproximadamente 60 personas que se saben están contagiadas del coronavirus. Dos días después, Trump acusó a los medios y a los demócratas de exagerar los peligros del virus.

“La influenza mata a las personas”, dijo el 26 de febrero Mick Mulvaney, jefe de Gabinete interino de la Casa Blanca. “Esto no es el ébola. No es SRAS, no es MERS. No es una sentencia de muerte”.

Para muchos funcionarios de salud pública estadounidense, ese no es el problema.

Sí, en efecto, la gripe es terrible y es precisamente debido a eso que los científicos no quieren que otra enfermedad respiratoria contagiosa se arraigue. Si pudieran detener la influenza estacional, lo harían. Pero quizá aún sea posible detener el coronavirus.

En muchos sentidos, la gripe es el mejor argumento para luchar con todo contra este nuevo virus. A continuación, detallamos las similitudes y diferencias.

¿Cuál virus es más mortífero?

El coronavirus parece ser más mortal que la influenza, hasta ahora.

En promedio, las cepas de gripe estacional matan a aproximadamente el 0,1 por ciento de las personas infectadas. La gripe de 1918 tuvo una tasa de mortalidad inusualmente alta, alrededor del 2 por ciento. Como era tan contagiosa, esa influenza mató a decenas de millones de personas.

Las primeras estimaciones de la tasa de mortalidad por coronavirus de Wuhan, China, el epicentro del brote, han sido de alrededor del 2 por ciento. Pero un nuevo informe sobre 1099 casos de muchas partes de China, publicado en The New England Journal of Medicine, encuentra una tasa más baja: el 1,4 por ciento.

En un discurso reciente, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, afirmó que la tasa de letalidad mundial de las personas infectadas con coronavirus ha sido del 3,4 por ciento, una cifra sorprendente.

Posteriormente, funcionarios de la OMS aclararon que la cifra del doctor Tedros era una “instantánea” cruda basada en datos incompletos y muy sesgada por la intensidad del brote inicial en Wuhan, China.

La verdadera tasa de mortalidad podría ser similar a la de una gripe estacional severa, que es inferior al uno por ciento, según un editorial publicado en esa revista por los médicos Anthony S. Fauci y H. Clifford Lane, del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, así como Robert R. Redfield, director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés). Más recientemente, sin embargo, el doctor Fauci citó el estimado de 1 por ciento y subrazó que es 10 veces más la tasa de mortalidad de la gripe estacional.

Pero incluso una enfermedad con una tasa de mortalidad relativamente baja puede tener un costo enorme si un gran número de personas la contraen. Hasta el domingo 1 de marzo, había 87,000 casos de coronavirus y 3000 muertes.

Pero debido a la falta de capacidad de prueba en los Estados Unidos, el verdadero recuento de casos y el número de muertes no se conocen con certeza.

¿Qué virus es más contagioso?

Hasta ahora, el nuevo coronavirus parece ser más contagioso que la mayoría de las cepas de la influenza y, en líneas generales, tan contagioso como las cepas que aparecen en las temporadas de gripe pandémica.

Cada persona con el coronavirus parece infectar a otras 2,2 personas, en promedio. Pero la cifra está sesgada por el hecho de que la epidemia no se manejó bien al principio y, en consecuencia, las infecciones se dispararon en Wuhan y el resto de la provincia. A medida que se controla una epidemia, el número de reproducción (o R0), como se le llama, disminuirá.

En comparación, el R0 de la gripe estacional es aproximadamente 1,3; en el caso de la gripe de 1918 era casi el mismo que el del nuevo coronavirus, quizás más alto, pero eso fue antes de que hubiera vacunas y tratamientos modernos.

Tanto en la influenza como en la enfermedad causada por el coronavirus, las personas pueden ser contagiosas antes de que se desarrollen los síntomas, lo que complica o incluso imposibilita controlar la propagación del virus. Nadie sabe cuántas personas infectadas con el coronavirus solo presentan síntomas muy leves o ninguno.

¿Quién corre más riesgo de contagio?

Las personas mayores de 60 años, o que tienen un sistema inmunitario debilitado o enfermedades crónicas como enfermedades pulmonares, enfermedades cardíacas o diabetes, tienen el mayor riesgo de enfermarse gravemente si contraen el coronavirus o la gripe. Cada enfermedad subyacente aumenta el riesgo.

Muchas personas en Estados Unidos tienen un mayor riesgo de enfermarse de gravedad si se infectan: aproximadamente el 60 por ciento de los adultos tienen al menos una afección de salud subyacente, y el 40 por ciento tiene dos o más afecciones subyacentes. Aproximadamente 25 millones de estadounidenses tienen diabetes, lo que puede disminuir la inmunidad.

Las tasas de mortalidad entre los hombres infectados con el coronavirus en China, particularmente aquellos de 40 y tantos años o más, han excedido a las de las mujeres, un patrón que no se observa en la gripe estacional. Se desconoce la razón de la discrepancia, aunque los hombres chinos fuman más, lo que a menudo resulta en una función pulmonar más débil.

Parece haber otra diferencia importante: la gripe o influenza es mucho más peligrosa para los niños, especialmente los muy pequeños, quienes pueden enfermarse gravemente. En cambio, los niños infectados con el nuevo coronavirus tienden a tener síntomas leves o nulos.

La influenza también es especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas, que pueden enfermarse de gravedad. Aún no se sabe si el nuevo coronavirus representa una amenaza tan seria para las mujeres embarazadas.

No todos los que se enferman gravemente se ajustan al perfil de alto riesgo. En cada brote de enfermedades infecciosas, hay casos inexplicables que desafían las estadísticas, como una enfermedad grave que afecta a una persona joven y sana que se esperaba que se enfermara levemente. El médico en China que fue penalizado por alertar a sus colegas sobre el brote allí, el doctor Li Wenliang, murió a causa de la enfermedad a los 34 años.

¿Qué virus te enferma más?

En la temporada actual hubo al menos 34 millones de casos de influenza en Estados Unidos, 350,000 hospitalizaciones y 20,000 muertes por ese virus, según los CDC. Las tasas de hospitalización entre niños y adultos jóvenes este año han sido inusualmente altas.

Habría incluso más enfermedades y muertes si no hubiera una vacuna contra la influenza. La mayoría de las personas se recuperan en menos de dos semanas y a veces en solo unos cuantos días.

Por el contrario, al menos 90,000 personas en Estados Unidos han sido infectadas con el nuevo coronavirus hasta fines de marzo, y ha habido al menos 1400 muertes.No existen tratamientos o vacunas para el coronavirus, solo cuidados paliativos para personas infectadas.

La mayoría de los casos de infección por coronavirus no son graves, pero algunas personas se enferman bastante. Los datos del estudio más grande de pacientes que se tiene hasta la fecha, realizado en China, indican que, de los pacientes con coronavirus que recibieron atención médica, el 80 por ciento tenía infecciones leves, aproximadamente el 15 por ciento tenía enfermedades graves y el 5 por ciento eran casos críticos. (Pero los expertos se dieron cuenta más tarde que muchas de las infecciones leves incluían a pacientes con neumonía).

Los primeros síntomas —fiebre y tos— son similares a los de la gripe, por lo que las enfermedades pueden ser difíciles de distinguir sin una prueba para identificar el virus. La neumonía es común entre los pacientes con coronavirus, incluso entre aquellos cuyos casos no son graves.

Los expertos piensan que también puede haber muchas personas asintomáticas o con síntomas tan leves que nunca se molestan en buscar atención médica. Debido a que esos casos no se han contabilizado, ahora no es posible conocer la proporción real de casos leves en contraposición con aquellos graves.

Las pruebas de anticuerpos —que pueden determinar si alguna vez alguien se ha infectado— podrían ayudar a determinar cuántas personas tuvieron infecciones leves o asintomáticas por el coronavirus.

¿Es posible hacerse inmune al coronavirus?

Después de contraer una infección viral, las personas generalmente desarrollan anticuerpos en la sangre que lucharán contra el virus y las protegerán de contraerlo otra vez. Es razonable suponer que las personas que han tenido el nuevo coronavirus se volverán inmunes a él.

Pero no se sabe cuánto durará esa inmunidad. Con otros coronavirus, que causan el resfriado común, la inmunidad puede disminuir.

Existen vacunas para la influenza, por supuesto, y estas inducen al menos cierta inmunidad a contraerla.

¿Qué tratamientos hay disponibles?

No hay un medicamento antiviral aprobado para el coronavirus, aunque se están probando varios. Los médicos pueden recomendar solo los remedios habituales para cualquier enfermedad viral: descanso, medicamentos para reducir el dolor y la fiebre, así como líquidos para evitar la deshidratación.

Los pacientes de coronavirus con neumonía también pueden llegar a necesitar oxígeno y un respirador si la dificultad para respirar empeora.

No obstante, para la gripe hay cuatro medicamentos recetados. Todos funcionan mejor si se toman en el primer o segundo día después de que comienzan los síntomas.

No son curas milagrosas: pueden disminuir la gravedad de la enfermedad, acortar su duración un día, aproximadamente, y pueden reducir el riesgo de complicaciones graves.

Los medicamentos también se recomiendan para personas que han estado expuestas a un paciente con gripe para tratar de prevenir la enfermedad.

La influenza, como esta cepa del coronavirus, también puede causar neumonía y problemas respiratorios. Cualquier persona con dificultad para respirar necesita atención médica rápida.

¿Puedo vacunarme?

Una vacuna experimental para el coronavirus puede estar lista para ser probada en humanos en unos pocos meses, pero tomará mucho más tiempo, al menos uno o dos años, para que todos la puedan tener.

En cambio, las vacunas contra la gripe o influenza se pueden conseguir de manera sencilla y, en general, tienen una efectividad del 40 al 60 por ciento, lo que significa que reducirán los casos en esa cantidad en una población vacunada, en comparación con una que no ha sido inmunizada.

La vacuna para el virus actual de la influenza cae dentro de ese rango, según los CDC, que dijeron el 21 de febrero que las personas que no la tienen aún deben recibir la vacuna, porque la temporada de gripe sigue en curso.

Los expertos han insistido en que las personas se vacunen contra la gripe por las razones habituales. Pero ahora hay otra razón importante: si hay un brote de coronavirus en Estados Unidos, los hospitales necesitarán todas las camas, equipos y personal posibles.

Será importante que los pacientes con una gripe que podía haberse evitado no usen esos recursos.

¿El coronavirus desaparecerá cuando el clima sea más cálido?

El presidente de Estados Unidos ha dicho repetidamente que el coronavirus desaparecerá a medida que el clima se haga más caliente, al igual que la influenza. Pero debido a que este es un virus nuevo, no hay manera de saber cómo podría afectarlo el clima.

Incluso si el virus se reduce en la primavera, podría reavivarse en el otoño, a medida que el clima comience a enfriarse. Este es un patrón que a menudo se ve en las temporadas de gripe severas.

Los casos que se han presentado en California, Nueva York, Oregón y el estado de Washington sin vínculos conocidos con viajes al extranjero indican que el nuevo coronavirus ya ha comenzado a circular.



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