Consultorio Médico

Lo que 635 epidemiólogos harán en el Día de Acción de Gracias

2020-11-23

Jennifer Kelsey, profesora emérita de epidemiología de la Universidad de Stanford,...

Por Claire Cain Miller, Margot Sanger-Katz, Quoctrung Bui | The New York Times

Hay quienes se reunirán con la familia, quienes tomarán precauciones o quienes reformularán sus rituales festivos por completo. La mayoría se queda en casa.

Eduardo A. Hermosilla, de 83 años, prepara su garaje en Poughkeepsie, Nueva York, para una cena de Acción de Gracias al aire libre con su hija Sabrina Hermosilla, una epidemióloga, y su familia, que viajan desde la ciudad de Nueva York.

La familia de una epidemióloga planea celebrar el Día de Acción de Gracias en un garaje, con las mesas a tres metros de distancia y las puertas enrolladas. La familia de otro epidemiólogo ha renunciado a una comida tradicional para brindar al aire libre y con sidra caliente con sus vecinos. Una tercera va a cenar en una tienda de campaña al aire libre, con un calentador, un humidificador y un purificador de aire en funcionamiento.

Y, según una encuesta informal con 635 epidemiólogos realizada por The New York Times, la gran mayoría no va a celebrar con personas fuera de su hogar. Expertos en salud pública de diversos orígenes respondieron a nuestro cuestionario. No todos ellos estudian la COVID-19, pero todos tienen formación profesional sobre cómo pensar en la propagación y el riesgo de enfermedades.

La siguiente tabla mide cómo pasarán los epidemiólogos la temporada de fiestas, tanto el Día de Acción de Gracias como las Vacaciones de invierno en las siguientes categorías, por orden de aparición: Solo con personas del hogar, Con personas fuera del hogar, No habrá cena.

El 79 por ciento dijo que iban a cenar el Día de Acción de Gracias con miembros de su familia o que no lo harían. Solo el 21 por ciento dijo que cenaría con personas fuera de su casa, y en la mayoría de los casos, describieron que se esforzarían mucho por hacerlo de manera segura. Sus respuestas fueron similares para las otras fiestas de invierno, como Navidad y Jánuca.

Alrededor de 8000 epidemiólogos fueron invitados a participar en nuestra encuesta, que se distribuyó por correo electrónico a los miembros de la Sociedad de Investigación Epidemiológica y a otros científicos.

La temporada de fiestas llega a medida que el coronavirus se propaga con fuerza renovada a través de Estados Unidos, con un aumento del 77 por ciento de los casos y del 52 por ciento de las muertes en los últimos 14 días. El 19 de noviembre, los funcionarios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) exhortaron a los estadounidenses a evitar los viajes y a celebrar las celebraciones solo con los miembros de su hogar. Los epidemiólogos han tomado estas mismas decisiones personales, con más experiencia.

“Por muy difícil que sea no estar juntos en estas ocasiones, respetamos el virus y sabemos que ningún sistema o nivel de protección personal es perfecto”, dijo Bruce Copley, un epidemiólogo que trabaja como consultor privado y no celebrará con nadie fuera de su casa.

Otra epidemióloga, Kendra Sims, estudiante de doctorado en la Universidad Estatal de Oregón, rehúye a cualquier cena especial de Acción de Gracias este año. “Nada sabe tan bien como la sensación de seguridad”, dijo.

Algunos han coordinado con la familia o los amigos para cocinar platos de acompañamiento, intercambiarlos y volver a casa para cenar solos. Algunos están en cuarentena, sin tener contacto con otros, durante dos o más semanas antes de las vacaciones, y se hacen múltiples pruebas. Otros invitan solo a los miembros de sus burbujas de cuarentena, una dijo que su burbuja había escrito “una constitución de actividades permitidas” para asegurarse de que todos siguieran las mismas reglas. Muchos están recurriendo a un Zoom-giving, celebrar el Día de Acción de Gracias por Zoom.

“Estoy solo, y aunque normalmente tengo un lugar a donde ir, este año tengo la intención de quedarme en casa y ver a mi familia y amigos solo por Skype o Zoom”, dijo Bill Strohsnitter, profesor adjunto afiliado de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts. “Supongo que es por eso que la NFL nos dio fútbol el Día del Pavo”.

Los epidemiólogos subrayaron que sus decisiones dependían de muchos factores, entre ellos el nivel de propagación del virus en su zona, el grado de aislamiento de las personas a las que pudieran unirse y si podían comer de forma más segura, como al aire libre.

“Celebraremos el Día de Acción de Gracias afuera, con mesas y calentadores portátiles”, dijo Erin C. Dunn, profesora asociada de la Escuela de Medicina de Harvard. “En Maine. Ya está todo dicho”.

Los epidemiólogos también consideran las circunstancias personales. Varios dijeron que invitaron a cenar a personas solteras, o incluyeron a estudiantes universitarios que regresaban a casa o a parientes que habían enviudado recientemente. Algunos dijeron que intentaban encontrar una forma segura de reunirse por su propia salud mental.

“Los PhD son solitarios”, dijo Nina Masters, estudiante de doctorado de la Universidad de Michigan, que planea viajar de Ann Arbor a Nueva York para ver a sus padres. “Me pondré en cuarentena durante tres semanas completas, con una extra, por si acaso”.

En otros casos, dijeron que su propia preocupación por su salud o la edad de sus parientes o las condiciones subyacentes impulsan su decisión.

“Ver a la familia es restaurador y una fuente de alegría”, dijo Danielle Gartner, investigadora asociada de la Universidad Estatal de Michigan. Pero está embarazada y dijo que también sopesaba los riesgos para su salud y la de su bebé. “Dado el aumento de casos en Michigan, decidimos que lo mejor era cancelar nuestros planes de reunirnos en persona. Lo mismo se aplica a la Navidad”.

Jennifer Kelsey, profesora emérita de epidemiología de la Universidad de Stanford, que tiene 78 años, no planea tener una cena especial: “De ninguna manera asistiría a una reunión en estas fiestas, ya que no soy una suicida”.

Algunos dijeron que en lugar de intentar recrear un Día de Acción de Gracias tradicional o llorar la pérdida del mismo, planeaban hacer algo completamente diferente.

“Vivo sola con mi hijo de cinco años”, dijo Alicia Allen, profesora adjunta de la Universidad de Arizona. “Vamos a saltarnos los planes normales de Acción de Gracias, lo que para nosotros significa un viaje por carretera e ir de excursión y en su lugar hacer un picnic cerca de casa, solo nosotros dos”.

Hannah Maier, estudiante de doctorado en la Universidad de Michigan, ha ideado una comida alternativa. Ella recibirá a algunos amigos al aire libre, y servirá cócteles otoñales y minipasteles salados y dulces individuales: “Tal vez juguemos rayuela o hagamos carreras por la cuadra para mantenernos calientes”.

Otros dijeron que como expertos en salud pública, con un profundo conocimiento de cómo las acciones de un individuo pueden poner en riesgo a la comunidad en general, sentían que era su responsabilidad cancelar los planes, o, desde un principio, no los habían hecho.

“Cada individuo tiene que hacer su parte para el bien común y la salud pública de nuestra familia, vecinos, extraños y, lo que es más importante, los trabajadores de atención a la salud y los primeros en responder, que deben seguir atendiendo al público”, dijo Anna Gorczyca, profesora asistente de investigación del Centro Médico de la Universidad de Kansas.

Varios se enfocan en el hecho de que es un sacrificio a corto plazo, porque las noticias recientes sobre vacunas altamente efectivas sugieren que será seguro reunirse la próxima temporada de fiestas, si no antes.

Mollie Wood, profesora asistente de epidemiología de la Universidad de Cincinnati, pensó en conducir nueve horas para ver a su madre, pero decidió esperar.

“La extraño mucho, pero no me pude convencer de que había una forma segura de hacerlo”, dijo. “Así que vamos a tener una videoconferencia en las fiestas de este año, y planearemos una gran fiesta para el año que viene”.

Celebrar en el hogar:

“Me gustaría ver a mi familia. El Día de Acción de Gracias es una de mis fiestas favoritas. Es mi cumpleaños y el de mi papá también. Pero también me gustaría celebrar muchos futuros Días de Acción de Gracias con mi familia y cumpleaños con mi papá. Asumo que otros valorarán lo mismo. Así que no tenemos absolutamente ninguna celebración festiva con gente de fuera de nuestra casa este año”.

Rachel Widome, profesora asociada, Universidad de Minnesota

“Planeábamos celebrarlo con mis padres, como siempre, pero mi madre llamó anoche y dijo que como el doctor Fauci cancelaba la cena de Acción de Gracias con sus hijas, ella cancelaba la nuestra”.

Linda Kahn, posdoctoranda, NYU

“El Día de Acción de Gracias tiene el fuerte potencial de ser el comienzo de un período de desolación en torno a la COVID-19 como no hemos visto todavía, y ya hemos visto algunos momentos realmente sombríos. Me aterrorizan las ramificaciones de las decisiones que la población en su conjunto está tomando en torno al Día de Acción de Gracias”.

Sarah Cohen, epidemióloga jefa, EpidStrategies

“Me siento increíblemente deprimida por no ver a toda mi familia este año. Mi recién nacido no podrá ver a sus abuelos en su primer Día de Acción de Gracias. En esta etapa, pasará toda su vida sin conocer a otros miembros de la familia. Incluso como profesional, a veces me resulta difícil de aceptar. Dado que como epidemióloga entiendo la necesidad de distanciamiento social, solo puedo imaginar cómo se siente el público en general”.

Annette Regan, profesora auxiliar, Universidad de San Francisco

Celebrar con otros:

“Mi madre es muy mayor y vive sola en aislamiento. El resto de mi hogar se aislará durante unas dos semanas antes y se hará pruebas antes de reunirse. El número total de personas es de seis”.

Jennifer Albrecht, profesora adjunta, Universidad de Maryland

“Formamos una burbuja con otra familia hace varios meses tras escribir una ‘constitución’ de actividades permitidas. Todos trabajamos desde casa y limitamos las compras en persona o las visitas con otros fuera de la burbuja”.

Christine Gille Kunitz, estudiante de doctorado, Universidad de Minnesota

Sin planes para Acción de Gracias:

“¡Mi esposo y yo le daremos la bienvenida a un nuevo cachorro en nuestra casa durante el fin de semana de Acción de Gracias! Sin familia cerca de nosotros, esta es una forma diferente pero genial de celebrar el Día de Acción de Gracias este año”.

Taylor Etzel, estudiante de doctorado, Universidad Johns Hopkins

“Planeo ir a acampar y pescar con mi pareja”.

Linda Titus, profesora adjunta de salud pública, Universidad del Sur de Maine; y profesora emérita, Dartmouth

Fiestas de invierno:

“Mi hogar tiene planes de cuarentena estrictos y seremos examinados varias veces antes de ir a las casas de nuestras familias, donde haremos la cuarentena y el examen de nuevo”.

Ruby Barnard-Mayers, estudiante de doctorado, Universidad de Boston

“Será mejor que Santa Claus use mascarilla”.

Theodore Brasky, profesor auxiliar, Universidad Estatal de Ohio

“Los niños interactuarán con otros niños del vecindario, pero los adultos no interactuarán con nadie fuera del hogar”.

Jay Kaufman, profesor, Universidad de McGill

“Será un año difícil, pero mi hogar no lo pasará en interiores con la familia o los amigos, ya que el peor regalo que podríamos hacer sería contagiar la COVID-19”.



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