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Qué pasa si combino vacunas en la dosis de refuerzo

2021-10-21

Los científicos sospechan desde hace tiempo que los refuerzos heterólogos a veces...

Por Carl Zimmer | The New York Times

Parece probable que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés) permita a los estadounidenses cambiar de vacuna cuando elijan una dosis de refuerzo contra la COVID-19. La autorización, que podría llegar esta semana, es el avance más reciente en un largo debate acerca de si la estrategia de vacunas combinadas ayuda a proteger a la gente del coronavirus.

A continuación, las respuestas a algunas de las preguntas comunes sobre las dosis de refuerzo combinadas.

¿Qué tiene de distinto combinar vacunas?

Las inmunizaciones suelen consistir de dos o más dosis de la misma vacuna. Por ejemplo, la vacuna de Moderna se administra en dos inyecciones idénticas de ARNm, con cuatro semanas de separación.

Una dosis doble puede crear mucha más protección contra la enfermedad que una sola inyección. La primera dosis hace que las células B del sistema inmunitario produzcan anticuerpos contra un patógeno. Otras células inmunitarias, llamadas células T, desarrollan la capacidad de reconocer y eliminar las células infectadas.

La segunda inyección amplifica esa respuesta. Las células B y T dedicadas a combatir el virus se multiplican en un número mucho mayor. También desarrollan atacantes más potentes contra el enemigo.

En los últimos años, algunos investigadores de vacunas han experimentado con el cambio de una vacuna a otra para la segunda dosis. Esta estrategia se conoce técnicamente como refuerzo heterólogo.

La pandemia estimuló la investigación de esta posibilidad. Una de las primeras vacunas heterólogas de refuerzo autorizadas para cualquier enfermedad es la vacuna Sputnik V, desarrollada el año pasado por investigadores rusos para prevenir la COVID-19. Utiliza dos adenovirus diferentes para administrar las proteínas del coronavirus, que el sistema inmunitario ataca a continuación. La primera dosis contiene un adenovirus llamado Ad5 y la segunda, otro llamado Ad26.

¿Por qué podría ser mejor combinar?

Los científicos sospechan desde hace tiempo que los refuerzos heterólogos a veces funcionan mejor que dos dosis idénticas. A los diseñadores de la vacuna Sputnik V les preocupaba que la primera inyección de Ad5 creara anticuerpos no solo contra las proteínas del coronavirus que administraba, sino también contra el propio Ad5. Una segunda dosis de Ad5 podría ser eliminada por el sistema inmunitario de las personas antes de que pudiera aumentar la protección contra la COVID-19.

Los estudios en vacunas experimentales contra el VIH también sugieren que la mezcla de vacunas podría crear una respuesta más amplia y potente que varias dosis de una sola vacuna. Los distintos tipos de vacunas estimulan el sistema inmunitario de manera diferente, y el cambio entre dos vacunas podría ofrecer a las personas lo mejor de ambos mundos.

La pandemia dio a los científicos nuevas oportunidades para probar esa idea. Cuando la vacuna de AstraZeneca fue aplicada rápidamente en Europa, quedó claro que los receptores más jóvenes corren un riesgo pequeño pero real de desarrollar coágulos de sangre. A los jóvenes que ya habían recibido una dosis de AstraZeneca se les ofreció una segunda dosis de Pfizer-BioNTech.

Las dos vacunas son profundamente diferentes. La formulación de AstraZeneca se basa en un adenovirus de chimpancé. Pfizer y BioNTech fabrican su vacuna con ARNm. Cuando los investigadores analizaron la respuesta inmunitaria de este cebador heterólogo, descubrieron que producía más anticuerpos que dos inyecciones de AstraZeneca.

En Reino Unido se realizó un ensayo más amplio con 830 voluntarios. Los investigadores administraron dos dosis de vacunas AstraZeneca a algunos de los voluntarios, dos inyecciones de Pfizer-BioNTech a otros y una mezcla al resto. No encontraron ninguna evidencia preocupante de que el refuerzo heterólogo de la vacuna causara efectos secundarios peligrosos. (Aun así, en su informe, publicado el mes pasado, los científicos británicos advirtieron que su estudio era demasiado pequeño para detectar problemas poco frecuentes).

La opción de mezclar y combinar podría ofrecer flexibilidad para salvar vidas en un mundo en el que las vacunas contra la COVID-19 siguen siendo desesperadamente escasas. Si los suministros se agotaran antes de que la gente recibiera una segunda dosis, podrían cambiar a otra vacuna y seguir obteniendo una fuerte inmunidad contra el coronavirus.

¿Y qué pasa con los refuerzos de la vacuna contra la COVID-19?

Las vacunas contra algunas enfermedades requieren más de dos inyecciones en la llamada serie primaria para alcanzar la máxima protección posible. En otros casos, se necesita una vacuna de refuerzo adicional, después de la serie primaria, para restablecer la inmunidad debilitada.

Durante el verano, tanto la vacuna de Moderna como la de Pfizer-BioNTech empezaron a mostrar cierta pérdida de eficacia contra la infección, aunque ambas siguieron siendo fuertes para evitar la hospitalización. No obstante, el gobierno de Joe Biden comenzó a fomentar las vacunas de refuerzo para restablecer la respuesta inmunitaria de la población.

Pfizer y BioNTech realizaron ensayos de refuerzo de su vacuna, mientras que Moderna realizó sus propios estudios. El mes pasado, la FDA autorizó un refuerzo de Pfizer-BioNTech para ciertos grupos de personas que recibieron dos dosis a principios de este año. Se espera que esta semana haga lo mismo con Moderna.

Johnson & Johnson decidió utilizar una sola dosis para su vacuna, que demostró ser menos efectiva en los ensayos clínicos que Moderna o Pfizer-BioNTech. Un estudio publicado el mes pasado reveló que la vacuna de Johnson & Johnson tenía una efectividad del 71 por ciento contra la hospitalización, frente al 88 por ciento de Pfizer-BioNTech y el 93 de Moderna.

El viernes, los asesores de la FDA votaron a favor de autorizar una segunda dosis de la vacuna de Johnson & Johnson como refuerzo, para fortalecer la inmunidad en los estadounidenses que recibieron la primera dosis. Sin embargo, Peter Marks, principal regulador de vacunas de la FDA, dijo en la reunión que era posible que la agencia no exigiera a las personas que tomen la misma vacuna como refuerzo.

La agencia está considerando ajustar el lenguaje en las etiquetas de las tres vacunas autorizadas para indicar que los proveedores pueden administrar otra vacuna autorizada a su discreción.

¿Qué tan bien funcionan los refuerzos combinados?

Los estudios de refuerzos heterólogos realizados en Europa a principios de este año sugieren que las vacunas mixtas pueden seguir proporcionando una buena protección contra la COVID-19. En junio, los Institutos Nacionales de Salud iniciaron su propia variante de estos ensayos, en los que se analiza lo que ocurre cuando las personas totalmente vacunadas cambian a una nueva vacuna de refuerzo.

Kirsten Lyke, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, presentó los primeros resultados del ensayo en la reunión del viernes de la FDA. Los investigadores reclutaron a personas que habían recibido una de las tres vacunas autorizadas en Estados Unidos y luego les administraron una de las tres vacunas como refuerzo. En total, compararon nueve grupos de 50 voluntarios cada uno.

Los resultados para las personas que recibieron inicialmente una vacuna Johnson & Johnson fueron especialmente sorprendentes. Los que recibieron un refuerzo de Johnson & Johnson vieron cómo los anticuerpos se multiplicaban por cuatro. El cambio a un refuerzo de Pfizer-BioNTech multiplicó los niveles de anticuerpos por 35. El refuerzo de Moderna los multiplicó por 76.

Lyke advirtió que no debían hacerse conclusiones apresuradas de los resultados hasta el momento. Los investigadores dijeron que esperaban que para el mes que entra supieran cuánto ayudan los distintos refuerzos para elevar las células T, no solo los anticuerpos. Es posible que la vacuna de Johnson & Johnson tenga un buen desempeño en esos resultados.

“Tendremos un panorama más completo”, dijo.

¿Habrá otras opciones de refuerzos?

Es totalmente posible. En la actualidad, hay más de cien vacunas contra la COVID-19 en fase de ensayo clínico y se están probando aún más en animales. Adam Wheatley, inmunólogo de la Universidad de Melbourne, Australia, predijo que algunas de esas nuevas vacunas podrían ser refuerzos superiores.

A diferencia de las vacunas fabricadas con ARNm o adenovirus, las de empresas como Sanofi-Pasteur y Novavax contienen grandes cantidades de proteínas víricas.

“Sospecho que los refuerzos de proteínas serán realmente buenos”, comentó Wheatley. “Cuando se llega con un volumen relativamente grande de proteínas al organismo, se produce una recuperación bastante sólida de las respuestas de los anticuerpos”.

Nicolas Kressman, portavoz de Sanofi, dijo que la empresa había avanzado mucho en los ensayos de su vacuna basada en proteínas empleada como refuerzo para personas que ya han recibido otras vacunas. “Nuestra intención es también desarrollar nuestra vacuna como un refuerzo universal, capaz de reforzar la inmunidad independientemente de la primera vacuna recibida”, explicó.

Todavía no está claro cuántas dosis de refuerzo de COVID-19 serán necesarias para obtener una protección duradera. Es posible que una sola inyección sea suficiente. Pero también es posible que las vacunas contra la COVID-19 tengan que administrarse todos los años, de forma similar a la vacuna contra la influenza estacional.

Si las vacunas de refuerzo contra la COVID-19 se convierten en un evento anual, una estrategia combinada debería ayudar a que más personas se vacunen. Será mucho más fácil que la gente se inmunice regularmente si no tiene que preocuparse por recibir otra inyección de su vacuna original.

La influenza ofrece un precedente para este plan. Cada año, los fabricantes de vacunas producen nuevos lotes de vacunas contra la influenza estacional. Algunas contienen virus de influenza inactivados. Algunas contienen virus vivos que son demasiado débiles como para enfermar a las personas. Otras están hechos solo de proteínas de la influenza. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades no indican alguna preferencia de vacuna contra la influenza apropiada según la edad de las personas.

Ese tipo de flexibilidad también puede reducir el precio de los refuerzos.

“Las consideraciones de costos definitivamente van a influir”, dijo Wheatley. “Cuando te acercas a tu farmacia local, es posible que no tengan la inyección de Pfizer, y es posible que tengas que recibir el producto Sanofi porque eso es lo que resulta más rentable”.



Jamileth