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Variante ómicron: lo que debemos saber

2022-01-24

Un indicio de esta menor gravedad es que las personas no vacunadas parecen tener menos...

Emily Anthes, Jonathan Corum | The New York Times

En menos de dos meses, la variante ómicron del coronavirus se ha extendido por todo el mundo y ha causado una cantidad asombrosa de nuevas infecciones.

Ómicron representa ahora más del 99,5 por ciento de las nuevas infecciones en Estados Unidos, según los cálculos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés). A mediados de enero, el país registraba hasta 800,000 nuevos casos al día, más del triple que en cualquier momento anterior de la pandemia.

Los científicos han estado trabajando horas extras para estudiar a la variante ómicron. Muchas preguntas siguen sin respuesta, pero esto es lo que han aprendido hasta ahora.

Infección e incubación

Ómicron avanza rápido. Se propaga con celeridad por las poblaciones, y las infecciones se desarrollan velozmente en los individuos.

El tiempo transcurrido entre la exposición inicial de la persona al virus y la aparición de los síntomas se conoce como periodo de incubación.

Las investigaciones sugieren que la versión original del coronavirus y las primeras variantes tenían un periodo de incubación de unos cinco días, en promedio. La variante delta parece ser más rápida, con un periodo medio de incubación de unos cuatro días. La variante ómicron es aún más rápida, con un periodo de incubación de aproximadamente tres días, según un estudio reciente de los CDC.

Carga viral

La cantidad de virus que se acumula en el cuerpo de una persona se conoce como carga viral. En general, se cree que las personas son más contagiosas cuando su carga viral es alta.

En un estudio reciente sobre las variantes alfa y delta, los investigadores descubrieron que las personas tienden a alcanzar su carga viral máxima unos tres días después de la infección y eliminan el virus unos seis días después, en promedio.

Queda por ver si la variante ómicron sigue el mismo patrón. En un estudio preliminar, los investigadores descubrieron que las infecciones por ómicron eran aproximadamente un día más cortas que las infecciones por delta y daban lugar a cargas virales máximas ligeramente inferiores, en promedio. Sin embargo, la diferencia podría deberse a las mayores tasas de inmunidad preexistente —como resultado de la vacunación o de una infección previa— entre las personas que se infectaron con ómicron. Otro equipo de investigación descubrió que, entre las personas vacunadas que luego se infectaron, ómicron y delta producían niveles similares de virus infecciosos.

Otros datos sugieren que es posible que ómicron no se comporte como las variantes anteriores. Los estudios en animales y en laboratorio indican que puede no ser tan hábil para infectar los pulmones como la variante delta, pero que puede replicarse más rápidamente en el tracto respiratorio superior.

La variante también puede tener otras características únicas. Un pequeño estudio descubrió que los anticuerpos producidos tras una infección por ómicron parecen proteger contra la variante delta, pero las infecciones por delta ofrecen poca protección contra la variante ómicron. Si el hallazgo se mantiene, significaría que pronto la variante delta podría tener dificultades para encontrar anfitriones hospitalarios, y que ómicron probablemente reemplazará a la variante delta en lugar de coexistir con ella.

Gravedad

Ómicron parece causar una enfermedad menos grave que delta. En un estudio reciente, los investigadores descubrieron que las personas con infecciones causadas por la variante ómicron tenían menos probabilidades de ser hospitalizadas, acabar en la UCI o requerir ventilación mecánica que aquellas con infecciones provocadas por la variante delta.

Una posible explicación es que la variante ómicron tiene menos probabilidades de dañar los pulmones que las versiones anteriores. Una variante que prolifera principalmente en el tracto respiratorio superior puede causar una enfermedad menos grave en la mayoría de las personas. Un indicio de esta menor gravedad es que las personas no vacunadas parecen tener menos probabilidades de ser hospitalizadas con ómicron que con la variante delta.

Pero la aparente benevolencia de ómicron también puede deberse a que está infectando a muchas más personas vacunadas que la variante delta. Ómicron tiene la habilidad de evadir los anticuerpos producidos después de la vacunación, lo que está dando lugar a más infecciones posvacunación, pero las personas vacunadas siguen estando protegidas de la enfermedad más grave. Las dosis de refuerzo de las vacunas de ARNm son un 90 por ciento efectivas contra la hospitalización por ómicron, según los CDC.

Sin embargo, los médicos advirtieron que, aunque la variante ómicron puede ser más leve en promedio, algunos pacientes, especialmente los que no están vacunados o tienen el sistema inmunitario comprometido, pueden enfermar de gravedad si contraen ómicron. Y aún es demasiado pronto para saber si los casos de ómicron posvacunación pueden dar lugar a covid prolongada.

Detección

Dado que ómicron se replica tan rápidamente y el periodo de incubación es tan corto, hay un margen más reducido para detectar las infecciones antes de que la gente empiece a transmitir el virus.

Al principio de la pandemia, se aconsejaba a las personas realizarse una prueba rápida entre cinco y siete días después de una posible exposición al virus. Dado que el periodo de incubación de ómicron es más corto, muchos expertos recomiendan ahora hacerse una prueba rápida entre dos y cuatro días después de una posible exposición. (También recomiendan realizar al menos dos pruebas rápidas, con un día de diferencia, para aumentar las probabilidades de detectar una infección).

Las personas que se someten a la prueba para reducir el riesgo de transmitir el virus a otras personas, por ejemplo en una reunión venidera, deberían hacerse la prueba lo más cerca posible del encuentro, según los expertos.

Todavía se debate si las pruebas rápidas de antígenos podrían ser menos sensibles a ómicron que a otras variantes. Las pruebas PCR son más sensibles que las rápidas, lo que significa que es probable que detecten el virus en una fase más temprana de la infección, pero los resultados tardan más en estar listos.

Nuevas normas de aislamiento

Los CDC han flexibilizado recientemente sus directrices de aislamiento para las personas infectadas por el virus. Anteriormente, la agencia recomendaba que las personas que dieran positivo en las pruebas del virus se aislaran durante diez días.

Las nuevas directrices dicen que las personas infectadas pueden dejar el aislamiento después de cinco días si son asintomáticas o si sus síntomas se están resolviendo y no tienen fiebre. Las personas deben llevar mascarillas bien ajustadas durante cinco días más al estar cerca de otras personas.

La agencia indicó que estos cambios fueron impulsados por los datos que sugieren que la transmisión del virus es más probable un día o dos antes de que aparezcan los síntomas y los dos o tres días posteriores.

Pero los científicos han señalado que algunas personas pueden ser contagiosas durante más tiempo, y algunos criticaron a la agencia por no recomendar que las personas obtengan un resultado negativo en una prueba rápida antes de salir de sus períodos de aislamiento.

La agencia actualizó posteriormente sus directrices para señalar que las personas que quisieran someterse a una prueba rápida de antígenos deberían hacerlo “hacia el final” del periodo de aislamiento de cinco días, pero sin llegar a recomendarlo formalmente.



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