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¿Quién ganó el debate? Los expertos opinan

2020-10-23

Mientras que algunos vieron esperanza para Trump, otros vieron al mismo candidato enfrentado a la...

Por Jeremy W. Peters y Isabella Grullón Paz | The New York Times

Al igual que otros presidentes que han caído en las encuestas después de un primer debate ampliamente criticado, el presidente Donald Trump fue el beneficiario de las bajas expectativas el jueves por la noche en el debate final antes de las elecciones, un evento más civilizado y con menos decibelios que el anterior.

Pero su esfuerzo por demostrarse más disciplinado fue probablemente demasiado poco y demasiado tarde como para dar la sacudida que necesita para aumentar sus posibilidades de reelección, dijeron algunos de los principales estrategas políticos del país y otros observadores.

Mientras que algunos vieron esperanza para Trump, otros vieron al mismo candidato enfrentado a la misma dinámica de campaña desafiante.

“Nada cambió”, dijo en ABC News Matthew Dowd, antiguo asesor de alto nivel del presidente George W. Bush. “No era un elefante en una tienda de porcelana. Eso no significa que haya ganado el debate”.

Aunque Trump necesitaba algún tipo de avance para superar la ventaja del exvicepresidente Joe Biden en las encuestas, Dowd dijo más tarde que no vio que eso sucediera durante los 90 minutos del encuentro. “Biden tenía una ventaja al entrar y tiene una ventaja al salir”, escribió en Twitter.

El margen de la ventaja de Biden, de dos dígitos en algunas encuestas nacionales, es tan grande que cualquier acierto que Trump haya tenido en favor de su campaña estuvo probablemente limitado por el desempeño uniforme de Biden. “Biden no se dio de bruces contra el suelo”, dijo Charlie Cook, editor de Cook Political Report, una publicación no partidista . “Eso es todo lo que necesitaba hacer”.

Antes del debate, muchos analistas vieron paralelos entre la posición de desventaja de Trump y lo mucho que estaba en juego para el presidente Barack Obama antes de su segundo debate en 2012, cuando refutó con más ingenio y contundencia a Mitt Romney que antes, y pronto se recuperó en las encuestas.

Ciertamente, muchos de los defensores de Trump intentaron retratar su actuación de esa manera el jueves. Afirmaron que había triunfado sobre Biden, aprovechando la declaración del exvicepresidente sobre la eliminación gradual del uso de combustibles fósiles como un paso en falso devastador.

Algunos elogiaron al presidente simplemente por no interrumpir. “El autocontrol de Trump es muy impresionante en este momento”, dijo Allie Beth Stuckey, escritora conservadora y presentadora de pódcasts.

Y otros afirmaron que Biden había reforzado su estereotipada imagen de un político de carrera que inspira poca pasión.

David Brody, el principal analista político de la Christian Broadcasting Network dijo en Twitter que el presidente “ha martillado efectivamente un tema muy simple esta noche y es éste: ‘¿Qué has hecho Joe durante todo tu tiempo en DC? Eres puro discurso sin acción’”.

Brody concluyó: “Ese mensaje ganará impulso”.

Pero no era seguro que la velada tuviera mucho efecto en una contienda en la que quedan pocos votantes indecisos. Tampoco estaba claro que el debate hiciera otra cosa que reafirmar lo que la mayoría de la gente ya sentía por ambos hombres.

Esto es lo que dijeron los observadores de todo el espectro político:

El presidente Trump

Los partidarios de Trump creían que era el momento con el que sueña toda campaña en un debate: esos 20 segundos en los que tu oponente mete la pata y que pueden utilizarse para un anuncio que se emita continuamente durante el tramo final de la carrera.

Sin embargo, no estaba claro que esto fuera lo que Trump había conseguido después de que Biden desafió al presidente a mostrar un video que probara que había dicho que prohibiría la hidrofracturación (fracking en inglés), y luego expresó su apoyo a la eliminación gradual de los combustibles fósiles y el fin de los subsidios federales a las compañías petroleras.

“No estoy segura de que mucho vaya a cambiar o pueda cambiar a estas alturas de la carrera, en este año, pero si algo cambiara, esa frase sobre el petróleo es la que lo perseguirá”, dijo Mary Katharine Ham, una analista conservadora.

Los republicanos rápidamente comenzaron a circular uno de esos videos que mostraba a Biden describiendo lo que haría con la hidrofracturación, donde dice: “Nos aseguraríamos de que sea eliminada”. Desde entonces, el exvicepresidente ha dicho repetidamente que no apoya el fin de la práctica, una importante fuente de empleo.

“Biden piensa que Pennsylvania es estúpida”, dijo Matt Schlapp, presidente de la Unión Conservadora Estadounidense.

Los estrategas republicanos también vieron algo que les agradó en la respuesta de Trump sobre cómo planea manejar el creciente número de casos de coronavirus en todo el país, revelando la profunda división entre muchos partidarios conservadores del presidente, que quieren un enfoque generalmente más libre de intervención por parte del gobierno, y la mayoría de los demás estadounidenses, que creen en la adopción de medidas tales como exigir el uso de cubrebocas en público.

Ari Fleischer, un exasesor de Bush, dijo que muchos estadounidenses encontrarían algo más esperanzador en el mensaje del presidente, en comparación con lo que él veía como el pesimismo de las palabras de Biden. “Trump tiene razón en cuanto a aprender a vivir con el virus”, dijo Fleischer. “Podemos y debemos luchar contra el virus, y vivir nuestras vidas. Sospecho que el mensaje de Trump acerca de vivir con él, es mejor que el de Biden acerca de morir con él”.

Brad Todd, un estratega republicano, se hizo eco de ese punto, al decir que muchos estadounidenses sonse muestran recelosos ante los confinamientos estrictos. “Biden habla de rescates y cierres, Trump habla de reabrir. Ese es un buen contraste para el Presidente y debería mantener su pelea ahí”, dijo Todd.

Pero Tony Fratto, quien también trabajó en el gobierno de Bush, planteó lo que algunos estrategas han dicho que es el talón de Aquiles de Trump: su caída en el apoyo entre las personas de la tercera edad. “Seguir insistiendo en el hecho de que los jóvenes tienen menos probabilidades de morir no ayudará a cerrar esa brecha con los ancianos”, dijo Fratto.

Joe Biden

Los defensores de Biden parecían anticipar que Trump sería mejor calificado. Pero trataron de recordar a la gente que cualquier percepción de una gran mejora era relativa.

“He visto más debates de Trump que cualquier otro ser humano”, dijo Ron Klain, un asesor de Biden que lo ayudó a prepararse para los debates, a menos de una hora del evento del jueves. “El ‘nuevo’ Trump nunca dura más de 40 minutos”.

Y Tim Miller, un estratega republicano que apoya a Biden, dijo que la capacidad del presidente para demostrar autocontrol no debe confundirse con una buena política. Al describir la respuesta del presidente al ser desafiado por Biden sobre su manejo del coronavirus, Miller preguntó: “¿La tarea del presidente era convencer a los estadounidenses de que tiene un plan para hacer frente a esta pandemia o convencer a los estadounidenses de que puede comportarse como un buen chico por cuatro minutos? Porque fue casi nada de lo primero”.

Una de las mayores incógnitas en el debate fue cómo Trump podría intentar poner nervioso a Biden planteando afirmaciones sin fundamento sobre las actividades comerciales de su hijo Hunter en China y en otros lugares.

Pero cuando Trump planteó la cuestión, se puso a la defensiva cuando Biden le dio la vuelta a la pregunta, al inquirir sobre los impuestos de Trump y señalar un reciente informe de The New York Times que sacó a la luz una cuenta bancaria en China que pertenecía al presidente y no había sido revelada anteriormente. Incluso algunos conservadores admitieron que Biden había jugado bien su mano cuando Trump tuvo que dedicar tiempo a explicar por qué no había entregado sus declaraciones de impuestos.

“Biden tenía una estrategia astuta con respecto a las acusaciones sobre Hunter para conseguirlo en los impuestos y la cuenta bancaria de Trump, y funcionó”, dijo Rich Lowry, el editor de National Review.

Ezra Klein, el editor de Vox, dijo que Trump parecía desconcertado por la respuesta de Biden. “Es asombroso lo fácil que es distraer a Trump del único ataque para el que claramente se preparó esta noche al provocarlo con sus declaración de impuestos y finanzas”, dijo. “Sería gracioso si no fuera porque esa misma ausencia total de concentración define su presidencia”.



Jamileth