Tras Bambalinas

¿Quién es Doug Emhoff, el poderoso abogado con el que Kamala Harris podría llegar a la Casa Blanca?

2020-09-17

Ahora existe la posibilidad de que Douglas Emhoff llegue a representar a Estados Unidos como el...

Por Stephanie Saul, Kenneth P. Vogel y Danny Hakim | The New York Times

Representó al esposo de una de las participantes del programa de telerrealidad The Real Housewives of Beverly Hills, a la empresa detrás del video viral de la rata que lleva una pizza por el metro y muchos más clientes con valores opuestos a las convicciones liberales, desde farmacéuticas y distribuidores de armas hasta Walmart.

Ahora existe la posibilidad de que Douglas Emhoff llegue a representar a Estados Unidos como el primer Segundo Caballero en la historia, pues su esposa, la senadora Kamala Harris, se encuentra en campaña como compañera de fórmula del exvicepresidente Joe Biden, el nominado demócrata a la presidencia.

Si bien las habilidades de Emhoff para recaudar fondos y sus conexiones en la comunidad legal, tanto en Washington como en Los Ángeles, se consideraron fortalezas cuando su esposa competía con Biden para obtener la nominación presidencial, en cuanto Biden la seleccionó como compañera de fórmula comenzaron a parecer un peligro. A fines del mes pasado, Emhoff anunció que tomaría una licencia de su trabajo en DLA Piper, uno de los despachos jurídicos más grandes del mundo.

No se sabe a ciencia cierta si Emhoff continuará su carrera en Derecho ni de qué forma, pero mantener una conexión con un despacho que cuenta con una activa práctica de cabildeo en Washington y tiene oficinas en ciudades como Moscú y Riad podría resultar problemático. Sus críticos ya comenzaron a escudriñar las listas de clientes en DLA y otro despacho en el que trabajó antes. Emhoff ha representado a personas que podrían parecerles un tanto sospechosas a los electores progresistas, que son precisamente el sector que los demócratas buscan para vencer al presidente Donald Trump.

Claro que el hecho de que haya trabajado para clientes que tienen derecho a representación legal es muy distinto del tipo de conflictos de intereses que han proliferado en Washington durante el mandato de Trump. El gobierno y personas relacionadas a la presidencia por lo regular han aprovechado sus puestos para promover y atraer dinero hacia el hotel de los Trump en Washington y otras empresas de su propiedad, con las consecuentes denuncias de los grupos de vigilancia y la Oficina de Ética del Gobierno.

De cualquier forma, si Emhoff sigue siendo socio de DLA o practicando el Derecho en otra empresa, podría dificultarles a Biden y Harris presentarse como ajenos a las prácticas del gobierno de Trump.

Durante los diez años que ejerció la abogacía en la empresa Venable, Emhoff representó a la gigante farmacéutica Merck en juicios relacionados con su medicamento Fosamax; a la distribuidora de armas Dolarian Capital en un caso relacionado con la venta de rifles AK-47 para ser utilizados en Afganistán; y al propietario de un club nocturno acusado de acoso y agresión sexual por haber rociado el cabello y el cuerpo de una persona incluida en su nómina “con una sustancia desconocida” que luego retiró con “su boca, labios y lengua”. El caso se resolvió fuera de los tribunales.

Emhoff dejó Venable en 2017 para unirse a DLA Piper, donde ha trabajado menos tiempo. Aunque Emhoff no está registrado para cabildear, algunos expertos en ética resaltaron la práctica de cabildeo del despacho que, además de contratistas del sector de defensa y empresas de telecomunicaciones, incluye países con historiales turbios en materia de derechos humanos como Afganistán y Baréin.

Si Emhoff sigue asociado con el despacho, aunque se encuentre en licencia, podría generar sospechas sobre posibles interacciones entre la firma y sus clientes en busca de favores del gobierno.

“Debería cortar toda relación con el despacho”, opinó Richard W. Painter, quien fungió como abogado principal de la Casa Blanca y experto en ética durante el gobierno de George W. Bush. “Una licencia mantiene los intereses financieros de la firma relacionados con él”. Añadió que los clientes que contrataran a ese despacho podrían ser acusados “de intentar comprar influencias”.

En un comunicado, la campaña de Biden y Harris declaró que Emhoff “siempre ha respetado los estándares éticos más altos para garantizar la separación de su práctica personal en el área de Derecho del trabajo de su esposa” y que en este momento está “dedicado por completo” a la campaña.

Algunos colegas de Emhoff opinan que podría (y debería) crear una estructura que le permita cumplir con las funciones que le corresponden al cónyuge vicepresidencial sin dejar de mantenerse activo como abogado.

Alex M. Weingarten, un amigo y antiguo colega, dijo que Emhoff es “maniático” cuando se trata de respetar los estándares éticos y sugirió que si continúa con su trabajo legal podría enviar un “buen mensaje” sobre los roles de género.

“Uno de los aspectos excepcionales de esta historia es que Estados Unidos ahora ha visto que una persona puede apoyar la carrera de su cónyuge, incluso si el cónyuge que necesita dar apoyo en esta instancia es el varón”, afirmó Weingarten. En su opinión, han demostrado que “no es necesario que ninguno se sacrifique por el otro, pues el éxito de su esposa no depende de él, ni viceversa”.

Emhoff, de 55 años, se crió en Nueva Jersey y se mudó con su familia al sur de California a los 17 años. Después de graduarse de Derecho en la Universidad del Sur de California, se casó y tuvo dos hijos mientras desarrollaba su carrera como abogado en Los Ángeles. En 2000, junto con otros colegas, fundó un despacho jurídico “boutique” que fue armando una cartera de clientes variados, desde concesionarias automotrices hasta empresas de entretenimiento.

Emhoff tenía conexiones con la industria del entretenimiento a través de su primera esposa, Kerstin Emhoff, cofundadora de Prettybird, una compañía productora de Los Ángeles. Sin embargo, en realidad Hollywood nunca lo cautivó, señaló Weingarten, a quien Douglas Emhoff intentó convencer, sin éxito, de unirse a la firma “boutique”. “Era solo una práctica de derecho comercial general”, explicó Weingarten. Y añadió: “No creo que Doug estuviera buscando específicamente clientes del sector del entretenimiento, no creo que quisiera otra cosa que intentar ganarse el sustento y buscar clientes”.

No obstante, sus amigos comentan que quería formar parte de algo más grande, así que convenció a sus socios de vender el negocio en 2006 al gigante del derecho corporativo Venable, que tenía interés en tener presencia en la Costa Oeste. Aaron H. Jacoby, uno de los antiguos socios de Emhoff en la firma “boutique”, en un principio se opuso a la venta, pero a fin de cuentas se convenció. Según dijo, Emhoff “es un tipo muy persuasivo. Es el tipo de persona que obtiene lo que quiere, pero no lo digo como algo negativo o perverso”.

Emhoff se convirtió en socio de Venable y más adelante asumió un cargo administrativo que incluía responsabilidades como supervisar las oficinas del despacho en Los Ángeles y establecer una nueva oficina en San Francisco. También contrataba abogados, así que volvió a hablar con Weingarten, esta vez con éxito: Weingarten sigue trabajando hasta la fecha en Venable.

“Él es directamente responsable del éxito que hemos tenido en LA, y del éxito que estamos teniendo en San Francisco”, dijo Weingarten.

En Venable, Emhoff representó a Willie Gault, excorredor olímpico y estrella de la NFL, en un caso de fraude presentado por la Comisión de Bolsa y Valores. Estaba inmerso en una batalla legal multimillonaria que involucraba a Taco Bell Chihuahua.

Más recientemente, mientras estaba en DLA Piper, representó a Mauricio Umansky, el esposo de Kyle Richards, una de las estrellas del programa de telerrealidad The Real Housewives of Beverly Hills, en una disputa inmobiliaria con el vicepresidente de Guinea Ecuatorial.

En 2009, la esposa de Emhoff solicitó el divorcio.

Emhoff conoció a su futura esposa en una cita a ciegas en 2013, cuando Harris era fiscala general de California, y se casaron en una pequeña ceremonia civil el año siguiente. Ahora comparten tres residencias: una casa de cuatro recámaras construida en estuco y valuada en cinco millones de dólares que está ubicada en Brentwood, Los Ángeles, y apartamentos en San Francisco y Washington.

Emhoff demostró desde un principio su total disposición a adecuar sus finanzas a las necesidades de la carrera de su esposa; no tuvo problema en deshacerse de inversiones individuales que podrían llamar la atención de sus críticos y transfirió el dinero a fondos de inversión y otros instrumentos con menos posibilidades de generar conflictos.

Aunque sus amistades dicen que Emhoff nunca ha tenido ningún interés particular en la política, se involucró de lleno en la carrera de su esposa. Después de solo unas horas del discurso de Harris en la Convención Nacional Demócrata, apareció en una reunión virtual del caucus LGBTQ del partido. Seis días más tarde, participó con Harris en un evento virtual para recabar fondos con la comunidad judía, en el que el representante Ted Deutch de Florida lo presentó como el “próximo ‘mensch’ judío”. Se esperaba que el 10 de septiembre apareciera con Harris en Florida.

En su papel como cónyuge de una líder política, Emhoff no ha tenido miedo de decir lo que piensa. Con respecto a Trump, hace poco tuiteó :“apenas poder leer mentiras, distorsiones y clichés de un apuntador electrónico NO ES PRESIDENCIAL”. Además, después de que el fiscal general William Barr le restó importancia en una conferencia de prensa del año pasado al informe de Robert Mueller sobre la investigación de la interferencia rusa en las elecciones de 2016, Emhoff habló de su postura profesional: “Como abogado y miembro de la barra de Washington D. C., sencillamente estoy furioso en este momento con la actuación de Barr esta mañana”, tuiteó. “Es una total vergüenza y deshonra para nuestra profesión”.

Harris también ha aprovechado la red de conocidos de su esposo para recaudar fondos destinados a sus campañas.

Cuando contendió para el Senado en 2016, los abogados y empleados de Venable hicieron la mayor contribución de fondos a la campaña. Y cuando compitió contra Biden para obtener la nominación presidencial el año pasado, Emhoff fungió como enlace con los eventos para reunir fondos en la comunidad legal. “Me he reunido con colegas abogados por todo el país” tuiteó en noviembre acerca de sus actividades en apoyo a la campaña de su esposa.

Pero la prominencia de Venable como partidario no estuvo exenta de controversia. Como fiscala general de California, Harris decidió no llevar a cabo una investigación sobre Herbalife, una empresa de suplementos nutricionales acusada de prácticas fraudulentas, a pesar de que su oficina regional de San Diego había solicitado una investigación en 2015, según informó posteriormente Yahoo. Herbalife fue representada por Venable, aunque no personalmente por Emhoff. Harris también recibió en su momento 5400 dólares en donaciones de un lobista externo que sí trabaja para Herbalife. Para 2016, Herbalife había acordado pagar 200 millones de dólares como parte de un acuerdo con la Comisión Federal de Comercio.

Julie Contreras, activista y pastora que ha hecho campaña contra Herbalife, dijo que se sintió decepcionada cuando se enteró de que la empresa de Emhoff representaba a la compañía. “No puedes decirme que como fiscala general de California recibes todas estas quejas… ¿y luego tu esposo va a trabajar para esta compañía?”, dijo. “De alguna manera eso fue éticamente inapropiado”.

Brendan J. McCormick, portavoz de Venable, dijo que “en la práctica, ni Doug Emhoff ni el bufete representaban a las empresas en asuntos relacionados” con su esposa. También dijo que la representación de Herbalife por parte del bufete no estaba relacionada con los casos presentados por la Comisión Federal de Comercio y otros fiscales generales estatales.

En 2017, Emhoff cambió de bufete, convirtiéndose en socio de DLA Piper, y obtuvo la licencia para ejercer en Washington. Conservó una participación en Venable que valía casi 1,2 millones de dólares y le rindió 200,000 dólares en 2018, según la declaración de impuestos de la pareja para ese año, que son los datos fiscales más recientes que están disponibles.

DLA Piper le pagó 1,34 millones de dólares en 2018, según su declaración de impuestos.

Algunos de los clientes de cabildeo de DLA Piper que tienen intereses ante el gobierno federal son el gigante de las telecomunicaciones Comcast, la contratista del sector de defensa L3 Harris Technologies y los gobiernos de Afganistán y Baréin, así como la red Al-Jazeera que recibe financiamiento del gobierno de Catar y la Autoridad Monetaria de Palestina. Otros clientes también tienen considerable interés en las decisiones del gobierno federal.

En el pasado, Emhoff ha usado su práctica profesional como un espacio de solaz y en ese entonces se refirió a ella como una especie de bálsamo.

“Con todas estas cosas que están pasando en mi vida en este momento, es maravilloso tenerla”, declaró para Hollywood Reporter el año pasado. “No solo lo disfruto, sino que lo hago bien”.



Jamileth