Tras Bambalinas

La caída del príncipe Andrés: esto es lo que hay que saber

2022-01-17

El lenguaje empleado por el anuncio del palacio pareció estar cuidadosamente calibrado para...

Dan Bilefsky | The New York Times

Al príncipe se le retiraron sus títulos militares luego de que un juez de Nueva York falló que una demanda civil en contra suya era procedente. ¿Qué pasará ahora?

Andrés solía ser un apuesto piloto de helicópteros y héroe militar que cautivó a millones de británicos durante la guerra de las Malvinas. A los entusiastas de la realeza les gustaba decir que era el favorito de su madre, la reina Isabel II.

Pero por estos días, el príncipe, de 61 años, acumula descrédito y repulsión mundial por las acusaciones de que violó a una adolescente en 2001.

El príncipe ha negado repetidas veces las acusaciones. Pero la semana pasada, lo que alguna vez fue su fastuosa vida real se hizo añicos de manera irreparable luego de que un juez federal de Manhattan dictaminó que un caso civil relacionado con las denuncias de abuso sexual podía proceder.

La reacción del palacio de Buckingham fue rápida y punitiva. Apenas un día después, la madre del príncipe, de 95 años de edad, lo despojó de sus títulos militares y mecenazgos reales. De ahora en adelante, el príncipe ya no usará el título de “Su Alteza Real”, un símbolo de su estatus como integrante principal de la familia real. The Sun, un popular periódico sensacionalista británico, resumió la situación: Andrés había sido “efectivamente desterrado”.

Sobre el caso se cierne la amistad del príncipe con el exfinancista y convicto agresor sexual Jeffrey Epstein, quien, según la acusadora, Virginia Giuffre, la “traficó” al príncipe. Epstein se suicidó en su celda de prisión en 2019.

El caso ha conmocionado de manera profunda a la familia real, que ya estaba golpeada por el escándalo y la rencorosa salida del príncipe Enrique y su esposa Meghan. El momento no podría ser peor: este año la reina Isabel está a punto de celebrar su septuagésimo aniversario en el trono, y la monarquía —el símbolo y unificador de una nación por lo general descontenta— ha estado intentando pulir y renovar su marca para las generaciones futuras.

Las acusaciones contra Andrés plantean cuestiones sobre la clase, el privilegio y la masculinidad tóxica y también desnudado un rostro cambiante del país en la era #YoTambién, o #MeToo.

Y, aunque la monarquía ha sobrevivido a otras crisis —guerras, abdicaciones, revoluciones, reyes homicidas— la más reciente también ha hecho patente que incluso una institución resiliente y venerable puede resultar afectada por el mal comportamiento y el mal juicio de sus integrantes.

¿Quién es Andrés?

Andrés nació el 19 de febrero de 1960. Asistió al internado de Gordonstoun en Escocia, alma mater de su padre. El príncipe parece haber heredado la vena aventurera de su padre, y procedió a tener una distinguida carrera militar.

Andrés nunca ha sido considerado como un aspirante al trono, su ajetreada soltería —vinculada a actrices y modelos, entre otras— fue combustible para los tabloides, y le valió el apodo de “Randy Andy” (Andy Lujurioso), además de una reputación de príncipe mujeriego.

Cuando se casó con Sarah Ferguson en 1986, se convirtió en duque de York. El matrimonio terminó en divorcio una década después en medio de acusaciones de infidelidad. Pero la pareja, que tuvo dos hijas, la princesa Beatriz y la princesa Eugenia, no se distanció. Continúan compartiendo una casa en Royal Lodge, una residencia cerca del castillo de Windsor.

Si bien cuando era joven Andrés fue conocido como un libertino, obtuvo respeto tras capacitarse como oficial naval y servir como piloto de helicóptero durante la guerra de las Malvinas. Su apetito por el riesgo quedó en evidencia en 2012, cuando, con el objetivo de recaudar fondos para fines caritativos, descendió en rapel por el Shard, un icónico rascacielos de Londres, desde el piso 87.

Antes de verse envuelto en el escándalo, los deberes reales del príncipe Andrés incluían fungir como representante de comercio para Gran Bretaña, papel que lo llevó a la órbita de los más ricos. Fue benefactor de decenas de obras de caridad y tenía ocho títulos militares británicos.

Los observadores de la realeza lo veían como el favorito de la reina, tal vez debido a una personalidad bromista y un historial militar significativo que recuerda a su padre.

¿Por qué está en problemas Andrés?

Los problemas de Andrés son en gran parte el resultado de su asociación con Epstein, quien estaba cumpliendo una condena por cargos federales de tráfico sexual al momento de su muerte, y Ghislaine Maxwell, quien recientemente fue declarada culpable de conspirar con Epstein para reclutar, engañar con fines de pederastia y abusar de niñas menores de edad. Las acusaciones contra Andrés surgieron en 2015 durante una demanda federal contra Epstein en Florida. Una de las acusadoras, Giuffre, aseguró que el príncipe la había violado cuando ella tenía 17 años.

Tras una desastrosa entrevista con la BBC, transmitida en noviembre de 2019, en la que trató de explicar su amistad con Epstein —y que provocó una enorme reacción negativa cuando caracterizó las acciones del agresor sexual convicto como “inapropiadas”— el príncipe anunció que se alejaría de forma indefinida de la vida pública. Durante la entrevista, el príncipe dijo que “no recordaba” haber conocido a Giuffre.

Pero luego Andrés no pudo explicar una fotografía muy difundida que fue tomada en Londres y que lo mostraba con su brazo alrededor de la cintura de la adolescente. Le dijo a la BBC que no recordaba ni siquiera que la fotografía “hubiera sido tomada”. También hizo varias afirmaciones extrañas para evadir las denuncias de su acusadora, entre ellas que era médicamente incapaz de sudar. Giuffre ha afirmado que el príncipe estaba sudando abundantemente durante uno de sus encuentros.

En agosto de 2021, Giuffre presentó una demanda contra Andrés en un tribunal federal en Manhattan, Nueva York, en la que reiteró sus acusaciones. Los abogados de Andrés intentaron que el caso fuera desestimado, pero el 12 de enero, un juez permitió que la demanda procediera.

¿Cómo ha reaccionado la reina?

La semana pasada, tras el fallo sobre la demanda por abuso sexual, el palacio de Buckingham anunció que el príncipe renunciaría a sus títulos militares y mecenazgos reales. A modo de reprimenda punzante, el palacio también afirmó que el príncipe ya no utilizaría el título “Su Alteza Real”. La brusca declaración del palacio aseguró que Andrés “seguiría sin asumir ninguna función pública” y que “está defendiendo este caso como un ciudadano privado”.

El lenguaje empleado por el anuncio del palacio pareció estar cuidadosamente calibrado para evitar que el príncipe haga cualquier intento de rehabilitarse.

La decisión de privar a Andrés de sus títulos militares y el honorífico “Su Alteza Real” lo coloca en la misma posición que su sobrino, Enrique, quien fue obligado a renunciar a ambas cosas luego de que él y su esposa se retiraron de los deberes reales y se mudaron al sur de California en 2020.

¿Qué significa esto para la familia real?

La reina Isabel II cumplirá 70 años en el trono en febrero, fecha que le daría una oportunidad para replantear el relato real luego de tres años de agitación incesante. Pero ahora el escabroso cuadro de una demanda por abuso sexual en un tribunal de Manhattan podría ensombrecer las celebraciones. También existen riesgos más profundos y duraderos para la monarquía en su intento de seguir siendo relevante en la era de TikTok.

La reina sigue siendo muy querida por el pueblo británico por su ética de trabajo y su prolongado servicio; 14 primeros ministros han servido durante su reinado, empezando por Winston Churchill, y ha superado a la reina Victoria como la monarca que más tiempo ha ocupado el trono en la historia británica. Pero los integrantes de la generación más joven han crecido en un periodo en que la monarquía ha sido remecida por el escándalo y las acusaciones contra el príncipe Andrés están contribuyendo a consolidar dicha percepción.

Tal como están las cosas, en un Reino Unido multicultural y en el resto del mundo, algunos ya se han sentido alienados de la monarquía después de la partida de Meghan y Enrique. La sensación de que se trata de una familia anacrónica se reforzó durante una explosiva entrevista con Oprah Winfrey en la que Meghan planteó el tema del racismo dentro de la familia real.

La marginación de Andrés también reforzará el modelo real del príncipe Carlos, quien sucederá a su madre cuando muera y quien ha estado impulsando una Casa de Windsor simplificada.

¿Cuáles son los próximos pasos en el caso contra Andrés?

Si ambas partes llegan a un acuerdo, lo que pondría fin a la demanda, es probable que Andrés no tenga que admitir ninguna responsabilidad o delito, pero podría enfrentar costos financieros considerables. Bajo una providencia sobre plazos previamente acordada en la demanda, los abogados de Giuffre y Andrés deben completar el descubrimiento legal (el intercambio de documentos y la toma de declaraciones de los expertos) antes del 14 de julio. Si el caso va a un juicio ante un jurado, podría conducir a la difusión pública de detalles vergonzosos y perjudiciales sobre el príncipe que podrían socavar aún más a la monarquía.



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