Ecología y Contaminación

Comerciando con neumáticos: así alimenta Occidente la crisis de la basura en Asia

2019-10-18

El comercio mundial de ruedas usadas casi se ha duplicado en los últimos cinco años,...

Por John Geddie, Sudarshan Varadhan y Joe Brock

NABIPUR, India/KULAI, Malasia, (Reuters) - Cuando cae la noche en la localidad india de Nabipur, los hornos cobran vida en los patios traseros, quemando neumáticos de desecho de Occidente y haciendo que el aire se vuelva espeso, con humo acre y el suelo negro con hollín.

No hace mucho tiempo, Nabipur era una tranquila aldea agrícola en el norte de India. Ahora alberga al menos una docena de hornos que quema un flujo constante de neumáticos para producir petróleo de baja calidad en un proceso conocido como pirólisis.

El comercio mundial de ruedas usadas casi se ha duplicado en los últimos cinco años, principalmente hacia países en desarrollo como India y Malasia, según los datos de aduanas proporcionados a Naciones Unidas.

Reino Unido es el mayor exportador en la actualidad, seguido de Italia y Estados Unidos. India es por mucho el mayor comprador, con el 32% de las importaciones mundiales el año pasado, frente al 7% de hace cinco años, según datos de la ONU.

Muchos neumáticos son enviados a operaciones de reciclaje que cumplen con las regulaciones de emisiones y eliminación de residuos. Pero también hay un gran comercio de operaciones de pirólisis que no lo hacen, según las autoridades locales.

En mayo, Reuters reveló que una intoxicación masiva en el sur de Malasia tenía vínculos con empresas dedicadas a la pirólisis.

Usando datos de aduanas inéditos y entrevistas con decenas de fuentes de la industria, Reuters documentó un creciente comercio internacional de llantas de desecho que contaminan las comunidades que las reciben, según autoridades locales y expertos en salud.

Para muchos países desarrollados, enviar neumáticos al extranjero es más barato que reciclarlos en el país. Eso ayudó a impulsar el comercio internacional de desechos de caucho a casi 2 millones de toneladas en 2018, equivalente a 200 millones de neumáticos, frente a 1,1 millones de toneladas en 2013.

El comercio también se ha visto alimentado por la voraz demanda de combustible para hornos industriales en países como India, la aparición de equipos de pirólisis chinos de bajo costo y las regulaciones laxas en todo el mundo.

INSOSTENIBLE

Los neumáticos no son definidos como peligrosos según el Convenio de Basilea, que rige el comercio de residuos peligrosos, lo que significa que hay pocas restricciones para comercializarlos internacionalmente a menos que el país importador lo especifique.

En la mayoría de los países, incluidos China y Estados Unidos, los neumáticos usados suelen gestionados en el país y se tiran en vertederos, se reciclan o se usan como combustible en fábricas que producen ítems como cemento y papel.

Los defensores de la pirólisis dicen que el proceso puede ser una forma relativamente limpia de deshacerse de los neumáticos y convertirlos en combustible útil. Sin embargo, controlar las emisiones y procesar los residuos de la quema de un producto compuesto por una amplia gama de productos químicos y caucho sintético y natural es costoso y difícil de rentabilizar a gran escala.

Las plantas de última generación pueden costar decenas de millones de dólares, mientras que el equipo básico de pirólisis de fabricación china está disponible en tiendas en la web por tan solo 30,000 dólares.

Una auditoría del gobierno indio descubrió que a julio de 2019 había 637 plantas de pirólisis autorizadas en todo el país, de las cuales 270 no cumplían con las normas ambientales y 116 habían sido cerradas.

La auditoría dijo que la mayoría de los operadores usaba equipos rudimentarios que exponían a los trabajadores a partículas finas de carbono y provocaban fugas de polvo, aceite y aire en la planta y sus alrededores. Fuentes de la industria dijeron que en India operan varios cientos más de empresas de pirólisis sin licencia.

Según fuentes de la industria, las plantas de pirólisis se han multiplicado en la última década en el estado de Johor, en el sur de Malasia, donde suministran combustible para barcos.

En una planta visitada por Reuters cerca de la ciudad de Kulai, en Johor, inmigrantes de Bangladés cubiertos de polvo de carbono introducían neumáticos importados de Australia y Singapur a un horno de fabricación china. Vivían en el mismo lugar, en una choza al lado de los hornos.

“La gente no sabe a dónde van las llantas viejas”, dijo el dueño, que solo se identificó como Sam. “Pero si mi fábrica no existe, ¿a dónde irán los neumáticos?”. Aseguró que cuenta con licencia para operar, pero Reuters no pudo verificarlo.

El impacto ambiental de la pirólisis en lugares como India y Malasia está haciendo que algunos países exportadores se den cuenta.

Australia, un gran exportador de ruedas al Sureste Asiático e India, dijo en agosto que prohibirá las exportaciones de residuos, incluidos los neumáticos, aunque no dio un cronograma.

El país oceánico está “al tanto de las denuncias de procesamiento insostenible de llantas de desecho en algunos países importadores” y no quiere “ser parte de tales prácticas”, dijo un portavoz de Trevor Evans, el funcionario que supervisa la reducción de desechos.

Quemar llantas sin controles de emisiones adecuados puede liberar numerosos químicos y gases tóxicos al medio ambiente, así como partículas, dijo Lalit Dandona, directora de un grupo de organismos que investiga los problemas de salud en India.

Según dijo, los efectos a corto plazo para las personas expuestas al humo de la quema incluyen irritación de la piel e infecciones pulmonares, y que la exposición prolongada podría provocar ataques cardíacos y cáncer de pulmón.

Otros organismos gubernamentales de todo el mundo, como la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, ha llegado a conclusiones similares. En un informe de 1997, afirmó que las emisiones causadas por la quema de neumáticos incluyen dioxinas, óxidos de azufre y metales como mercurio y arsénico.

DE REINO UNIDO A INDIA

Muchos de los neumáticos que terminan en pueblos indios como Nabipur comienzan su vida en Reino Unido. Las importaciones indias de llantas británicas usadas ascendieron a 263,000 toneladas solo en 2018, el 13% del volumen total de ruedas comercializadas en todo el mundo, en comparación con las 48,000 toneladas de 2013.

La mayoría de países europeos exige que los fabricantes y proveedores de neumáticos organicen la recogida y tratamiento de neumáticos, lo que significa que hay más operaciones locales de reciclaje. Sin embargo, no existen tales requisitos en Reino Unido, lo que significa que las pequeñas empresas pueden obtener fácilmente licencias para recolectar llantas de desecho y venderlas en el extranjero.

El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales de Gran Bretaña (DEFRA, por sus siglas en inglés) dijo que implementa plenamente las reglas del Convenio de Basilea, pero que debe hacer más sobre los neumáticos usados. Según dijo, planea hacer a los productores más responsables de las llantas viejas, además de aumentar el monitoreo de los envíos.

Una vez en India, las ruedas se dispersan entre recicladores que los trituran para su uso en la construcción de carreteras o campos deportivos, empresas que los queman como combustible barato para fabricar cemento o ladrillos, y plantas de pirólisis legales e ilegales, dijeron importadores y exportadores.

La Asociación de Fabricantes de Neumáticos de Automoción de India estima que la mayoría de las ruedas usadas importadas termina en plantas de pirólisis, según el subdirector del grupo, Vinay Vijayvargia.

Ante la creciente presión de los grupos ambientalistas y los residentes que viven cerca de las plantas de pirólisis, India está considerando prohibir todas las operaciones menos las más sofisticadas. Se espera que el tribunal ambiental del país se pronuncie en enero sobre la propuesta de prohibición.

BASURERO

Hace seis años no había plantas de pirólisis en Nabipur, a unos 100 kilómetros de Nueva Delhi. Ahora hay 10, y la mayoría opera de noche para evitar el escrutinio, según los residentes. Reuters visitó tres pequeñas plantas en el pueblo.

En uno, los neumáticos con la leyenda “Made in Germany” y “Made in USA” yacían esparcidos en el suelo y un lodo espeso se filtraba de las tuberías que sobresalían de los tambores de incineración. La mayoría de las ruedas que usan los vehículos en India son fabricados en el mismo país.

Los trabajadores no llevaban equipo de seguridad y su piel y ropa estaban cubiertos de hollín negro. El propietario, Pankaj, dijo que un comerciante le vende neumáticos importados del extranjero.

Los vecinos dijeron que han sufrido dificultades respiratorias e infecciones en los ojos y la garganta desde que las plantas comenzaron a expandirse, y los agricultores han hallado polvo negro en su suelo.

Reuters no pudo verificar de forma independiente los reclamos. Tampoco fue posible comprobar si las operaciones tenían licencia.

“Los neumáticos usados ​​no están disponibles localmente, así que los importan del extranjero”, dijo Shiva Choudhary, un empresario que alquila equipos de construcción en Nabipur. “Limpian su propio país y nos tiran la basura”.



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