Ecología y Contaminación

Preocupa a Occidente creciente presencia rusa en el Ártico

2021-05-18

El presidente ruso Vladimir Putin dijo que se calcula que el valor de la riqueza mineral del...

Por KOSTYA MANENKOV y VLADIMIR ISACHENKOV

NAGURSKOYE, Rusia (AP) — Durante la Guerra Fría, la base aérea rusa de Nagurskoye consistía en poco más que una pista, una estación meteorológica y un puesto de comunicaciones en el archipiélago Franz Josef Land.

Era un sitio remoto y desolado, habitado mayormente por osos polares, donde las temperaturas llegan a menos 42 grados centígrados (43 grados por debajo de cero Fahrenheit) y la nieve desaparece solo en agosto y parte de septiembre.

Hoy, la base militar más al norte que tiene Rusia está llena de misiles y radares, y cuenta con una amplia pista capaz de recibir todo tipo de aeronaves, incluidos bombarderos estratégicos con capacidad nuclear, que proyectan el poderío y la influencia de Moscú en el Ártico, en medio de una creciente competencia internacional por los grandes recursos naturales de la zona.

La instalación, con forma de trébol —un atrio central del que se desprenden tres grandes brazos—, está pintada con los colores de la bandera rusa —rojo, blanco y azul— y se encuentra en la Ruta Marítima del Norte, en la costa ártica rusa y que une los océanos Atlántico y Pacífico. Hay otros edificios en la isla, llamada Alexandra Land, con radares y equipo de comunicaciones, una estación meteorológica, un depósito de petróleo, hangares y sectores para la construcción.

Rusia trata de asegurarse influencia en amplios sectores del Ártico, en competencia con Estados Unidos, Canadá, Dinamarca y Noruega, con miras a las oportunidades que ofrece el calentamiento del planeta, tanto en lo referente a la explotación de recursos naturales como a las rutas navieras. China también expresa creciente interés en la región, que se cree tiene una cuarta parte de las reservas de petróleo y gas de la Tierra no descubiertas.

El presidente ruso Vladimir Putin dijo que se calcula que el valor de la riqueza mineral del Ártico ascendería al equivalente a 30 billones de dólares.

Las tensiones entre Rusia y Occidente seguramente saldrán a la luz en la conferencia de ministros de relaciones exteriores de los países del ártico a realizarse el jueves en Reykiavik, en la que Moscú asumirá la presidencia rotatoria del Consejo del Ártico.

“Nos inquietan algunas actividades militares recientes en el Ártico”, declaró el martes el secretario de estado estadounidense Antony Blinken tras llegar a Islandia. “Aumentan el peligro de accidentes y de errores de cálculo, y socavan el objetivo compartido de un futuro pacífico y sustentable en la región. Tenemos que estar alertas”.

La base rusa, que se encuentra a unos 1,000 kilómetros (600 millas) al sur del Polo Norte geográfico, fue construida usando las últimas tecnologías como parte de los esfuerzos del Kremlin por reforzar sus fuerzas militares en el marco de las crecientes tensiones con Occidente tras la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea en el 2014.



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