Reportajes

La magia del poder

2007-01-18

Si la isla Bermeja estuviera en el lugar donde la ubican algunos mapas, el Hoyo de Dona hubiera...

Por: Fabiola Osorio
El Periódico de México

No es nuevo que el petróleo es un recurso importantísimo  a nivel global y que los países que lo poseen, cuentan con ciertas garantías económicas y de poder sobre aquellos quienes tienen que adquirirlo. Este recurso ha sido la manzana de la discordia entre países, causante de guerras e invasiones en busca de la supuesta "democracia". Aunque existen gobiernos inteligentes que defienden sus recursos y otros que no solo los regalan sino que engañan y realizan hasta actos de magia.

Tal es el caso de nuestro gobierno, quien realiza actos de magia desde hace tiempo, desaparece personas como lo fue en el año de 1968, desaparece dinero, como lo es cada fin de sexenio y es increíble e inverosímil pero su dominio sobre la magia lo ha llevado a desaparecer hasta islas.

La isla Bermeja hace unos años era parte de Yucatán y figuraba entre mapas nacionales e internacionales, lo curioso es que desapareció del mapa entre 1940 y 1977 y en la actualidad, físicamente no se encuentra y se oculta su existencia en las elites gubernamentales.

Existe una teoría de su inexplicable desaparición. Se rumora de una intervención de Estados Unidos para destruirla , por afectar sus intereses estratégicos en el Golfo de México. El cuál es muy rico en recursos energéticos como el petróleo.

Fabio Barbosa Cano, integrante del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, fue uno de los primeros en advertir de la extraña desaparición de la isla yucateca. Realizó una investigación, para poder dar con su paradero.

El afirma que la isla se ubicaba a 100 millas náuticas al noroeste de Sisal, cerca de Cayo Arenas, que se encuentra en el catálogo de Islas Mexicanas, elaborado en julio de 1946 por Manuel Muñoz Lumbier, editado por la Secretaría de Educación Pública. La Bermeja aparece en la página 110 de ese catálogo, con la ubicación 22º 33' latitud Norte y 91º 22' Oeste.

También aparece en otros documentos, en el Ensayo de Geografía Médica y Climatológica de la República Mexicana, del Dr. Domingo Orvañanos, editado por la Secretaría de Fomento en 1889, aparece textualmente: "Entre los arrecifes más notables del Golfo de México, inmediatos a la Península de Yucatán, se encuentran Los Alacranes, La Bermeja, Arenas, Triángulo, Banco Nuevo y Arcasa".

Recientemente, en una guía turística española, se habla de la isla como parte del territorio insular de Campeche y dice que junto con los islotes Triángulo y Obispo, la Bermeja es famosa porque en ellas habitan los guardafaros.

Aparece en numerosos mapas de los siglos XVII y XVIII, italianos, españoles y holandeses, quienes consignan la existencia de una isla llamada Bermeja enfrente de las costas de la Península de Yucatán, muy cerca de Cayo Arenas.

La Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística por su parte, posee en su Salón principal el Imperial Sheet Atlas que también exhibe a la Bermeja.

Incluso la Agencia Central de Inteligencia  de Estados Unidos, también localizó a la isla Bermeja y la consigna en su Atlas, en donde aporta fotografías para alimentar el sitio web de la empresa Traveljournals.net, quién la promueve en los siguientes términos: Islote Bermeja, Yucatan, Mexico on world map. Latitude: 22° 33' 0 N. Longitude: 91° 22' 0 W.
 
La Bermeja aparece también en recientes cartas geológicas y marinas de PEMEX. Pero pese a estas numerosas evidencias en mapas y documentos sobre la ubicación de la isla Bermeja, la geografía oficial no reconoce su existencia. Funcionarios de la Secretaría de Marina en Yucatán desconocen la historia de la isla y aseguran que ésta no aparece en las cartas de navegación actuales.

Su importancia radica en que establece los lindes marítimos entre Estados Unidos y México en los denominados "hoyos de dona" del Golfo de México. Que se estima tienen un potencial de 22 mil 500 millones de barriles de crudo, y al quedar entre los mares territoriales de dos o más países su aprovechamiento depende de los límites que se fijen.

Si la isla Bermeja estuviera en el lugar donde la ubican algunos mapas, el Hoyo de Dona hubiera permanecido en mayor parte  en territorio mexicano, el cual incluía cuantiosos yacimientos de petróleo, gas y minerales. 

Pero nadie se había percatado de su existencia, si se encontraba en mapas o físicamente, la isla no era importante  hasta 1997, cuando se iniciaron las negociaciones con Estados Unidos para dividir la importante zona petrolífera del Golfo, llamada Hoyo de Dona Occidental.

Fue en este año que a petición de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Armada realizó un rastreo náutico en busca de la isla en la situación geográfica latitud 22º 33' Norte y longitud 91º 22' Oeste, sin éxito alguno.

El buque oceanográfico H-04 de la Armada efectuó en el área un patrón de búsqueda de 322.5 millas náuticas cuadradas con un barrido hidroacústico, con resultados negativos, según un informe firmado por el contra almirante Néstor E. Yee Amador, director general de Oceanografía Naval. El informe menciona que la búsqueda no incluyó áreas más profundas por limitaciones de ecosonda que rebasan su capacidad de detección. En otras palabras La Armada no realizo una búsqueda exhaustiva, con mejor tecnología, debido a la supuesta falta de recursos.

Para 1997 la isla no existía más para las comisiones de Relaciones Exteriores y de Energía del Senado de la República.

El  Golfo de México es una fuente importantísima aún no explorada de petróleo. De acuerdo con un  investigador de nombre Gian Carlo Delgado, para Estados Unidos el potencial de producción del Golfo significa cerca de 30 por ciento de su producción doméstica de hidrocarburos y 23 por ciento de la de gas natural.

El enorme potencial petrolero que tiene el  Golfo de México ha sido objeto de negociaciones,  no siempre transparentes y equitativas. En estás solo ha ganado Estados Unidos quedándose no con mas área pero si con la zona que tiene más petróleo.

Su inexistencia conveniente para empresarios y gobiernos, propicio que México y Estados Unidos firmaran un tratado de límites marítimos siguiendo el método de la equidistancia, a partir del arrecife de Los Alacranes, hacia el Norte. Lo que causo a México la pérdida del Hoyo de Dona Occidental, una zona inmensamente rica en petróleo y minerales estratégicos. Este Hoyo de Dona quedo en aguas internacionales. Y otro convenio obligó a México a dividirla con Estados Unidos.

De estás reuniones no existe ningún archivo ni actas, han sido ocultadas y destruidas desde el Senado de la Republica para no rendir cuentas a la sociedad.

En el año de 1997, durante las negociaciones bilaterales, no solo salió a relucir la inexistencia de la isla, sino que trascendió que compañías estadounidenses perforaron pozos petroleros cercanos a la frontera con México, por no decir en territorio mexicano.

Lamentablemente nunca se hizo mucho alarde, se oculto información o se destruyo y se saboteo a quien denunciara los hechos, como lo fue para el panista José Angel Conchello. Este senador denunció los trabajos de perforación en el Golfo por la empresa Reading and Bates Corp. Pero falleció tres años después y su investigación desapareció.

Entre 1998 y el año 2000, la canciller Rosario Green y el secretario de Energía, Luis Téllez Kunzer, anunciaron el fin de las negociaciones.  Pero quien realizo toda la documentación no fue México, sino Estados Unidos, quién rechazó cualquier modificación u observación que nuestro país realizará, alegando que  "los recursos del suelo y del subsuelo son propiedad de la compañía explotadora y el gobierno no puede intervenir ni solicitar informes".

Pasaron meses sin que las negociaciones avanzarán, hasta que Estados Unidos acepto que en la frontera de los hoyos de dona se establecería una franja de 1.4 millas de cada lado que quedara en moratoria (sin actividades por 10 años), y además se comprometían a que si se encontraban recursos transfronterizos, Estados Unidos le pediría a sus compañías que, si lo tenían a bien, hicieran un informe y lo entregaran a México o a EU.

Con estos cambios se dio fin a las negociaciones, alegando que México había salido victorioso porque nos habíamos  quedado con 60 por ciento de la zona en disputa y los gringos con el 40. Lamentablemente este 40% cuenta con la mayor parte de petróleo cercano a la superficie y la parte con la que se quedo México,  el petróleo se ubica hasta a 3 mil 500 metros de profundidad, y a la fecha no existe ninguna compañía petrolera que pueda explotar esta zona.

Con estas negociaciones bajo la mesa, se demostró que México, es un país que no le interesa desarrollar sus potencialidades y aprovechar sus recursos, a los altos funcionarios y empresarios solo les importa la obtención de recursos económicos de manera rápida, nunca piensan a largo plazo. Eso sucede con las privatizaciones, y el desaprovechamiento de los recursos en general.

Esta indiferencia y falta de visión se aplica también al petróleo, no les interesa perfeccionar los instrumentos para detectarlo, conocerlo y defenderlo. Lo único que se busca es venderlo cuanto antes, incluso sacrificando porciones del territorio nacional o endeudando a la empresa encargada de obtenerlo para pronto deshacerse de ella, privatizándola.

Nuestros gobiernos nos han dado actos de magia tan maravillosos, de manera gratuita inmediata, pro que a la larga tienen costos muy altos, que obviamente pagamos nosotros. La isla Bermeja, es uno de tantos actos mágicos que se realizan en nuestro país.



AAG