Internacional - Economía

La Casa Blanca cifra en seis billones de dólares los planes de estímulo por la crisis del coronavirus

2020-03-24

El zarpazo del virus llegó a Estados Unidos en un momento de bonanza de la economía,...

Por AMANDA MARS | El País

Washington - 24 MAR 2020 - 16:27 CST El Congreso de Estados Unidos ultima la aprobación del plan de rescate económico más potente de la historia, un arsenal de cerca de dos billones de dólares en ayudas a empresas e inyecciones directas a los ciudadanos. Republicanos y demócratas llevan días negociando el programa que trata de contener los estragos económicos del virus y el parón de la actividad. El jefe del Consejo Económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, detalló este martes por la tarde que la estrategia global alcanzará los seis millones, dos millones de ayudas directas y cuatro millones más de capacidad de préstamo por parte de la Reserva Federal.

Con previsiones económicas cada vez más tenebrosas, Gobierno y oposición buscan evitar una Gran Depresión. Wall Street reaccionó a la cercanía de los estímulos con enormes subidas: el Dow Jones se disparó un 11,36%, su mayor avance desde 1933. “Nos enfretamos a un periodo duro, pero van a ser semanas, no años”, recalcó Kudlow en la rueda de prensa diaria sobre la crisis del Covid-19.

El zarpazo del virus llegó a Estados Unidos en un momento de bonanza de la economía, con pleno empleo y a menos de un año de las elecciones presidenciales. En cuestión de días, Wall Street había perdido todas las ganancias acumuladas durante la era Trump y las previsiones para el mercado de trabajo se han tornado muy peligrosas para un país de escasa red social: la Casa Blanca advierte de que el paro puede llegar al 20%. El presidente volvió a alertar este martes de que “la cura no puede ser peor que el problema” y, en una entrevista en la Fox, insistió en que quería “reabrir el país” para Pascua, contra el consejo imperante de los científicos.

Pese a toda la incertidumbre, Wall Street cerró la sesión con fuertes subidas, animada por la proximidad de un acuerdo político sobre el programa de estímulos. El Dow Jones se disparó un 11,36%, su mayor avance desde 1933. El S&P creció más de un 9% y las tecnológicas del Nasdaq más de un 8%. En Europa, las subidas también fueron notables, en la misma línea de Wall Street. En el caso del Ibex español, el aumento fue del 7,82%, su mayor crecida desde mayo de 2010.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que lidera las negociaciones con los demócratas junto al jefe de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, aseguró el lunes por la noche a la prensa que las posturas se encontraban ya “muy cerca”. El último gran escollo, que había centrado las conversaciones del domingo y el lunes, giraba en torno a un fondo de 500,000 millones de dólares en préstamos y avales para grandes grupos de empresas castigados por el bloqueo de la actividad (425,000 millones para negocios, ciudades y Estados) y el resto, sobre todo compañías aéreas.

Tal y como estaba diseñado en el proyecto de ley republicano, Mnuchin dispondría de un amplio margen de maniobra y no tendría por qué hacer públicos los beneficiarios hasta pasados seis meses (aunque fueran canalizados a través de la Reserva Federal). Los demócratas critican la opacidad, el grado de discreción y también la falta de contrapartidas a exigir a las empresas que se acogiesen a esas ayudas, como el mantenimiento de empleos.

Según fuentes de la negociación citadas este martes por The Washington Post, la Casa Blanca ha aceptado incorporar la figura de un inspector general y consejero de supervisión que controle las decisiones de préstamos. Sería un cargo similar al que se creó en la debacle financiera de 2008, cuando el Congreso aprobó el gran rescate a la banca (TARP, por sus siglas en inglés) aún bajo la Administración de George W. Bush. Aquel primer programa de auxilio movilizó 700,000 millones de dólares, cifra que palidece ante las cantidades que el Capitolio planea aprobar de una sola vez ahora.

El mundo no enfrenta ahora una tormenta financiera, sino una pandemia real, sin vacuna aún disponible ni tratamiento específico, de la que los Gobiernos se están defendiendo con el cierre de empresas, lugares de ocio, pidiendo a los ciudadanos que se metan en sus casas, es decir, con el bloqueo de su economía.

El plan impulsado desde la Administración Trump contempla también el envío masivo de cheques a la mayor parte de ciudadanos estadounidenses. Hasta ahora se había hablado 1,200 dólares por adulto y 500 por menor de edad, pero Kudlow citó este martes como ejemplo que una familia de cuatro miembros recibiría 3,000 dólares. En total, esta inyección lo que puede alcanzar los 500,000 millones, Además, el plan contemplaba una línea de préstamos de 350,000 millones para pequeñas y medianas empresas.

Esta inyección se suma a un programa de estímulos sin precedentes por parte de la Reserva Federal. El lunes anunció una compra ilimitada de activos, durante un tiempo ilimitado, con tal de mantener el flujo de crédito en un momento tan adverso. La acción, que no sirvió para calmar a los mercados por el parón económico y la falta de acuerdo en el Congreso, llegaba una semana después de que se dejasen los tipos de interés a cero y se diera luz verde a un paquete de 700,000 dólares en compras de deuda de diverso tipo.

Tirar dinero desde un helicóptero, llevar el ponche a una fiesta, poner a funcionar la máquina de imprimir dinero. Todas las metáforas de la política monetaria se quedan cortas con este rescate. Y ni siquiera está claro si bastará. Morgan Stanley calcula que en el segundo trimestre la economía estadounidense puede caer un 30%, Goldman Sachs lo deja en el 24% y JP Morgan parece incluso optimista: estima una contracción del 14%.



regina