Migración

Se espera que este domingo ICE comience un operativo contra dos mil familiares migrantes en Estados Unidos

2019-06-23

El procedimiento se ha planeado como una muestra de fuerza para disuadir la migración hacia...

Zolan Kanno-Youngs, The New York Times

WASHINGTON — Este domingo 23 de junio se espera que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) envíe agentes a comunidades de todo el país para comenzar un operativo coordinado con el objetivo de deportar a miembros de familias inmigrantes no autorizados, según dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional.

El procedimiento se ha planeado como una muestra de fuerza para disuadir la migración hacia la frontera sudoeste, pero agentes migratorios y expertos también han dicho que la planeación y la logística del operativo tiene fallas.

El esfuerzo se concentrará en más de dos mil miembros de familias no autorizados que ingresaron a Estados Unidos en años recientes, cuyos casos se tramitaron de manera acelerada en un expediente especializado, y a quienes se les entregaron órdenes de deportación en al menos diez ciudades importantes, entre ellas Baltimore, Chicago, Los Ángeles, Miami y Nueva Orleans.

También se pidió a oficinas del ICE en otras ciudades que se prepararan para llevar a cabo deportaciones, según uno de los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional.

No se sabe con claridad si se detendrá a las familias en todas las ciudades. Según un funcionario federal, se instruyó a los agentes de Nueva York ir a los hogares de las familias donde hay migrantes no autorizados e informarles que dejen el país en treinta días. Tal vez se coloquen grilletes electrónicos a los miembros de las familias para rastrearlos.

En una entrevista con ABC News, Mark Morgan, director interino del ICE, mencionó que tenían como objetivo a 2040 personas, sin especificar la hora en la que se llevará a cabo la operación.

“Esto no tiene que ver con el miedo”, aclaró Morgan. “Nadie está tratando de amedrentar a nadie. Esto tiene que ver con el Estado de derecho y con mantener la integridad del sistema”.

Este tipo de operativos se ha llevado a cabo durante gobiernos anteriores, incluido el del presidente Barack Obama. Aunque con frecuencia se detiene a las personas en casa, en el trabajo o en los tribunales, la operación del domingo será un esfuerzo coordinado en todo el país durante varios días. Morgan espera que las deportaciones reduzcan la cantidad récord de centroamericanos que buscan asilo y que han saturado las instalaciones de la Patrulla Fronteriza.

Resulta extraño que un gobierno publicite un operativo días antes de que se lleve a cabo, comentó Theresa Cardinal Brown, exasesora de políticas públicas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

“Decirlo públicamente de esa manera no es lo ideal si la meta es arrestar y detener a las personas”, comentó Brown, directora de políticas migratorias del Bispatisan Policy Center. “Si la meta es atemorizar y amedrentar a la gente, misión cumplida”.

Aunque el presidente estadounidense dijo en Twitter esta semana que el ICE deportaría a millones de inmigrantes no autorizados, trascendió que el secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, se resistió al operativo debido a la logística que implica. Esa renuencia no fue vista con buenos ojos en la Casa Blanca.

La agencia no cuenta con los recursos para llevar a cabo una misión de esa magnitud y sus funcionarios de deportación, quienes suman alrededor de seis mil agentes, tampoco conocen las direcciones de muchos de los migrantes no autorizados.

Algunos expertos migratorios dudan que la agencia llegue al objetivo de dos mil inmigrantes, en parte debido a que lo más probable es que las familias hayan huido de sus hogares después del tuit de Trump la noche del 17 de junio. “Saben que iremos”, afirmó Ronald D. Vitiello, exdirector interino del ICE.

Antes del procedimiento, a los agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional, quienes por lo general llevan a cabo investigaciones a largo plazo en lugar de deportaciones, se les ha instruido que se unan a los agentes de deportaciones.

Los funcionarios de Seguridad Nacional han expresado preocupación ante el esfuerzo coordinado debido a que podría conducir a la separación de familias. No está claro qué sucederá si los agentes del ICE encuentran a los padres no autorizados en casa, mientras que los hijos, quienes podrían ser ciudadanos estadounidenses, no están en el domicilio.

“Las redadas anteriores han dejado en casas vacías a hijos solos y asustados, que suplican que no se les deje a cargo del cuidado de los hermanos menores, sin saber si volverán a ver a sus padres”, mencionó Sandra Cordero, directora de Families Belong Together, un grupo de activistas.

Si los agentes encuentran a padres no autorizados a estar en el país con hijos que son ciudadanos, el ICE podría reservar una habitación de hotel hasta que un pariente pueda reclamar a los menores. Entonces, los padres serían llevados a centros de detención, donde el espacio es limitado.

Las familias afectadas permanecerían en esos centros hasta que los funcionarios obtengan los documentos para su deportación. Es probable que muchas de las familias reabran sus casos migratorios debido a que no recibieron el debido aviso para una audiencia de remoción.

El 21 de junio, el Departamento de Policía de Los Ángeles declaró que no ayudaría al gobierno federal con los operativos planeados.

El director de la Policía de Los Ángeles, Michel R. Moore, había declarado anteriormente a Los Angeles Times que cree que el operativo afectará a unas 140 personas en el sur de California.

El gobernador de California, Gavin Newsom, criticó las deportaciones propuestas, y dijo que los planes eran “crueles, mal dirigidos y crean temor y ansiedad innecesarios”.

El gobernador agregó: “California es un lugar de refugio, y eso incluye a nuestras escuelas y nuestros tribunales, así como nuestros hospitales y clínicas”.



JMRS