Internacional - Política

La rebelión del escuadrón progresista contra la líder demócrata Nancy Pelosi

2019-07-12

El punto más álgido de este choque de titanes tuvo lugar el pasado fin de semana,...

Por EMILIO LÓPEZ ROMERO | El Mundo

Son cuatro y ya son conocidas en Washington como el "escuadrón". Representan al sector más joven y progresista del Partido Demócrata, un coro de voces emergentes que reclama una visión diferente sobre el futuro del partido y que tienen un enemigo común, o dos. Por un lado, Donald Trump, al que no quieren esperar a ver derrotado en las urnas en 2020 sino destituido antes en un juicio político, y por otro Nancy Pelosi, la veterana congresista que lidera el "establishment" demócrata que ve con recelo el poder que tienen en las bases liberales Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley.

Desde su sorpresiva victoria en las legislativas de mitad de mandato a finales del 2018, en las que los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes, la llegada de estas cuatro mujeres al Capitolio ha supuesto un soplo de aire fresco. Un revulsivo para un partido, el del burro azul, que debate entre posiciones más centristas -y a veces rancias- que ven en Joe Biden al mejor candidato para enfrentar al presidente y los que apoyan una opción más combativa y que prefieren a Bernie Sanders como contendiente.

Los desencuentros entre Pelosi y el "escuadrón" son cada vez más públicos y notorios. Cuando Ocasio Cortez presentó su propuesta estrella llamada New Green Deal sobre cambio climático, la presidenta de la Cámara no pudo ser más irónica. "El sueño verde, o como sea que lo llamen porque nadie sabe qué es, pero están a favor, ¿no?". Y cuando Tlaib arengó a sus bases con el polémico "vamos a destituir a ese cabrón", en referencia al jefe de la Casa Blanca, Pelosi tuvo que salir a leerle la cartilla.

CHOQUE DE TITANES

El punto más álgido de este choque de titanes tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando Pelosi afeó a la joven congresista del Bronx no haber apoyado una propuesta legislativa para destinar 4,600 millones de dólares a resolver los problemas en la frontera. "Tienen su público 'lo que sea' y su mundo de Twitter, pero la realidad es que no tuvieron ningún seguimiento. Son cuatro y esa es la cantidad de votos que obtuvieron", dijo en tono mordaz al periódico The New York Times.

La respuesta de Ocasio-Cortez, la misma a quien Donald Trump comparó con Evita Perón hace unos días, fue inmediata y de nuevo a través de Twitter. "Ese 'lo que sea' se llama opinión pública. Y ejercer el poder para cambiarlo es la forma con la que realmente logramos un cambio significativo para este país". Días antes, un portavoz de la combativa congresista de Nueva York llegó a decir en las páginas del Washington Post que "la mayor amenaza para la humanidad es la cobardía del Partido Demócrata".

El nivel de decibelios llegó a subir tanto de intensidad que este miércoles Pelosi se reunió a puerta cerrada con sus compañeros de partido para intentar suavizar el ambiente y de paso dar un golpe de mando. Fue un desayuno tenso al que Ocasio-Cortez llegó tarde, pero a tiempo para escuchar a Pelosi apelando a la unidad de los demócratas y lanzando una seria advertencia "Sin esa unidad, le estamos haciendo el juego a otros", por lo que reclamó dejar atrás las diferencias y centrarse en el objetivo común: la derrota de Donald Trump en 2020.

La veterana dirigente, que ve cómo se amplifican las voces que cuestionan su liderazgo, insistió en que "la diversidad es nuestra fortaleza y la unidad nuestro poder", mientras en privado reconoció que "son una familia y tienen sus momentos". Pero en una clara indirecta al sector progresista, también pidió que cuando haya "quejas" se resuelvan en privado en vez de vía Twitter. "Pensad dos veces, o mejor dicho, no lo penséis dos veces, con una es suficiente", dijo sobre las críticas en público a otros miembros del partido.

Ocasio-Cortez no se quedó callada y azuzó un poco más el debate interno acusando a Pelosi de estar "señalando con el dedo" de forma "explícita y persistente" a las mujeres de color recién elegidas en el Congreso. "Cuando empezaron los comentarios, pensé que era su manera de mantenerse distanciada del ala progresista para proteger a los sectores más moderados, pero ha llegado un punto en que es absolutamente irrespetuoso", respondió la congresista al Post.

El "escuadrón" lo tiene claro y va a seguir impulsando la opción del juicio político a Trump como parte de su campaña de acoso y derribo al presidente republicano para intentar acabar -o por lo menos complicar- su reelección, mientras Pelosi no quiere ni oír mencionar la palabra "impeachment" y es partidaria de otras vías para confrontar al presidente. Unos y otros siguen enrocados en sus posiciones y la próxima semana sabremos cómo está ese equilibrio de fuerzas cuando testifique el fiscal especial de la trama rusa, Robert Mueller.

LAS LUCHAS INTERNAS EN LAS ENCUESTAS
Buceando en los recientes estudios demoscópicos, la realidad pinta un poco diferente y estas luchas internas que está viviendo el partido no se reflejan tanto en el sentir de los votantes de cara a la elección del futuro candidato que deberá enfrentar al magnate neoyorquino en las urnas. Biden, el aspirante del 'establishment', sigue al frente de las encuestas con un 31%, mientras Sanders, uno de los preferidos del sector más progresista, continúa en segundo lugar con un 27%.

A falta justo de un año para la convención del partido azul de la que saldrá el elegido, entre los simpatizantes de Joe Biden, considerado el aspirante más centrista, su segunda opción de voto sería Bernie Sanders, que representa al ala más progresista, y viceversa, es decir que los que votarían por el senador de Vermont en primer lugar, se decantarían como segunda opción por el ex vicepresidente de Barack Obama, según una encuesta de la firma Morning Consult entre los votantes de las primarias demócratas.

Muchos hablan ya de una suerte de "guerra civil" entre las filas demócratas y advierten que podría socavar sus esfuerzos por recuperar la Casa Blanca. "Hay que tener claro quiénes son nuestros verdaderos oponentes", según la congresista del ala centrista Terri Sewell, Otros, sin embargo, piden dar más voz a las nuevas generaciones. "No es bueno ignorar la fuerza de un sector, sobre todo de estas cuatro compañeras que tienen un gran apoyo de las bases", según la congresista del "caucus" progresista Pramila Jayapal.
 



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