Nacional - Seguridad y Justicia

"Miss Mary", la maestra que evitó una masacre

2020-01-13

Tres días después del estremecedor episodio, los medios mexicanos siguen recogiendo...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- La tragedia del pasado viernes en una escuela privada del norte de México, cuando un niño de 11 años mató a su maestra, y luego se suicidó, hiriendo a seis personas más, hubiera sido una masacre si no hubiera sido por la docente, conocida como "Miss Mary".
    
Tres días después del estremecedor episodio, los medios mexicanos siguen recogiendo testimonios y detalles de este acontecimiento que desgarró a la comunidad escolar del Colegio Cervantes de Torreón, cerca de la frontera con Estados Unidos.
    
El infante, provisto de dos armas, una larga y una corta, perpetró este ataque justo al inicio de las actividades escolares.
    
Mientras los niños y un profesor de educación física que resultaron heridos se recuperan, y aún hay un ambiente de pesadumbre y confusión en el ambiente, la imagen de la maestra emergió como la de una verdadera heroína que evitó que el incidente fuera mayor.
    
El día del tiroteo, al inicio de la jornada escolar, José Angel, el agresor, pidió permiso a la docente para ir al sanitario y al demorarse demasiado, salió a buscarlo y lo encontró en el corredor con dos armas en las manos.
    
La mujer le preguntó para qué quería esas armas y el niño le respondió disparándole a quemarropa y a otros niños y un profesor que transitaban por el lugar, lo que le provocó una muerte instantánea.
    
Aturdido e impactado por la escena, el niño vestido como Dylan Klebold, uno de los protagonistas de la famosa masacre de un colegio secundario en la localidad de Colombine, Estados Unidos, en 1991, decidió ya no seguir hacia los salones repletos de clases, sino terminar su plan y dispararse a sí mismo.
    
En conversaciones a través de las redes sociales, familiares de los niños del colegio comentaron justamente que si la maestra no le hubiera salido al paso a José Angel, hubiera habido una matanza, pues aparentemente su plan era irrumpir en las aulas y descargar sus armas.
    
"El plan que tenía lo modificó al atravesarse por su camino la maestra", dijo Miguel Padilla, padre de un estudiante del colegio que fue escenario del episodio.
    
"Mis hijos están muy tristes, muy consternados por lo que pasó. Están asustados. Estuvo terrible, terrible, terrible, fue una situación muy lamentable", dijo Padilla.
    
Desde enero de 2017, cuando en la norteña ciudad de Monterrey otro niño armado lesionó una maestra en una sala escolar y a tres de sus compañeros y luego se quitó la vida, no se presentaba un caso así en el país.
    
María Assaf Medina, de 50 años, fue sepultada el pasado sábado en medio de una enorme consternación en el centro de la ciudad de Gómez Palacio, vecina a Torreón, y a sus funerales asistieron varios de sus compañeros maestros, que dieron el pésame a sus dos hijos, un joven y un adolescente.
    
Sobre su féretro fueron colocadas coronas y bouquets de flores y dos fotos donde se ve a la profesora con el rostro iluminado por su eterna sonrisa.
    
"Qué pena, no puede ser. Mary era una buena persona. No se merecía esto. Es terrible lo que paso. Ella ya descansa en paz", dijeron algunos de los asistentes no identificados durante las exequias, a las que seguiría hoy una misa de cuerpo presente y luego su inhumación en un cementerio de Gómez Palacio.
    
Amigos, familiares y personas le dedicaron mensajes de despedida a través de plataformas como Facebook y Twitter.
    
"Descanse en paz", "Gracias por todas tus enseñanzas" y "Entraste directo al paraíso", son algunas de las frases de los textos póstumos, en los cuales se rindió homenaje a su dedicación y su gran desempeño como docente.
    
Además, sus colegas, alumnos y allegados la describieron como una mujer que siempre dedicaba a los niños "una sonrisa" y los trataba en forma "muy amorosa".
    
"Siento un nudo en la garganta y una opresión en el pecho al saber que María Assaf Medina (la maestra) era la hermana de uno de mis mejores amigos", dijo una persona identificada como Samir Zárate.
    
La escuela por ahora cerrará sus puertas pero las reabrirá mañana para brindar atención emocional con especialistas mexicanos y extranjeros enviados por las autoridades educativas locales a los niños que lo deseen y hayan resultado muy afectados por el tiroteo.



Jamileth