Salud

La moda de tomarse fotos ultravioleta para detectar daños en la piel

2019-08-22

El retrato de McAllister no fue favorecedor. Mostró daños alrededor de la nariz,...

Por Alyson Krueger | The New York Times

Witney Carson McAllister, una bailarina profesional de 25 años, de Salt Lake City quien ganó la décima novena temporada de Dancing With the Stars, sabe que a simple vista su piel parece suave, sedosa y sin imperfecciones. “Si ves mi piel, no pensarías que está dañada”, comentó.

Pero como sobreviviente de cáncer de piel, también sabe que las apariencias engañan. Así que a principios de junio viajó a la ciudad de Nueva York a tomarse una fotografía ultravioleta con el fotógrafo parisino Pierre-Louis Ferrer que se especializa en ese tipo de fotos.

Para tomar dichas fotografías, una cámara especial —o una cámara normal con un filtro— capta la luz ultravioleta en vez de la luz visible y expone el daño que hay debajo de la capa externa de la piel. Entonces resultan evidentes los moretones, las manchas provocadas por el sol, las pecas y otros tipos de pigmentación.

El retrato de McAllister no fue favorecedor. Mostró daños alrededor de la nariz, provocados muy probablemente por el sol que se refleja sobre el auto cuando va manejando. “Necesito conseguir unos anteojos de sol más grandes”, comentó. Sin embargo, decidió compartirlo en Instagram con sus más de un millón de seguidores. “Voy a publicar una foto de antes y otra de después”, dijo. “La gente tiene que saber lo que le está sucediendo a nuestro cuerpo”.

La fotografía ultravioleta se ha vuelto popular entre los jóvenes que buscan analizar su cuerpo y dar seguimiento a su salud. Algunas personas influyentes en redes sociales, como Carson, la emplean para promover la protección de la piel. Otras personas solo desean una foto interesante para publicar en internet. Los dermatólogos también utilizan esta herramienta para obligar a sus pacientes a que cuiden más su rostro; las marcas comerciales lo hacen para vender más protectores solares.

En junio, la cadena de farmacias Walgreens también ofreció una fiesta en Milk Studios, un centro de moda en el distrito Meatpacking de Manhattan, cuya atracción principal era la demostración de esta tecnología. (Ahí fue donde tomaron la fotografía de McAllister).

“Trabajo en la industria cosmética, así que creo saber que tengo la piel muy dañada”, señaló Jeanette Zinno, una estrella de televisión de 33 años que escribe acerca de cosméticos. “Me expongo mucho al sol. He tenido quemaduras. Tengo manchas y pecas producidas por el sol. Pero, aunque no puedo cambiar el daño ocurrido en el pasado, sí pensé que sería interesante verlo”.
En las décadas de 1970 y 1980 la fotografía ultravioleta se empleaba principalmente para experimentos científicos, como en el estudio de la polinización de las abejas (a diferencia de los seres humanos, los insectos pueden ver la luz ultravioleta, la cual los guía al néctar de las flores).

“Es curioso porque ha existido durante mucho tiempo”, menciona David McDaniel, un dermatólogo que trabajó en la investigación sobre las abejas. “Recuerdo haberla usado cuando teníamos que revelar la película para ver las fotografías. Al parecer ahora se le ha dado una nueva percepción o una nueva aplicación”.

Durante la última década, los fotógrafos como Cara Phillips, quien vive en Brooklyn, la han utilizado para fines artísticos. Con el objetivo de captar a desconocidos, Phillips colocó una cámara en la plaza Union Square en Manhattan y en la feria de arte Scope Art Show con letreros que decían “Retratos gratis”. Hasta ahora, ha tomado más de cuatrocientas fotos y ha obtenido una respuesta impresionante.

“Esos retratos se hicieron virales tres veces, en 2010, 2011 y 2013”, comentó. “En determinado momento, parecía que todos los principales periódicos del mundo habían publicado una noticia al respecto”.

Ahora, a Phillips se le acercan con mucha frecuencia fotógrafos aficionados que quieren su consejo, al igual que marcas, como Neutrogena, que le piden que trabaje para sus campañas publicitarias. “Hay pocas maneras de hacer que tu fotografía se vea interesante en el mundo actual, donde hay fotos por todas partes”, afirmó. “Algunas personas quieren la fotografía ultravioleta porque desean hacer algo diferente”.

Walgreens es otra de esas marcas. A principios de junio, la empresa comenzó a presentar afiches que mostraban fotografías ultravioletas junto con instrucciones para aplicar correctamente el protector solar. La campaña también incluía a influentes que publicaban en internet retratos ultravioletas de ellos mismos y etiquetaban a Walgreens.

“Es diferente a cualquier otra imagen que se pueda captar”, señaló Crystal Fouchard, directora de mercadotecnia de la empresa. “Se trata de la honestidad que hay detrás, todos saben que ahí no hay nada oculto”.

Hubo un pequeño contratiempo en el plan cuando algunos usuarios de Instagram comentaron en las redes sociales que las fotografías ultravioletas parecían rostros pintados de negro y aludieron al maquillaje teatral ofensivo que se usaba en el siglo XIX (desde entonces, se han eliminado sus comentarios). “Cuando la gente entendió que las imágenes que influentes publicaban en internet eran imágenes ultravioletas y el objetivo y finalidad del programa, disminuyeron esos pocos comentarios”, afirmó Fouchard.

Phillips cree que una de las razones por las que la fotografía ultravioleta se ha popularizado es porque encaja con un movimiento más amplio de transparencia. Las selfis sin maquillaje se han puesto de moda, al igual que las personas famosas que reprenden a las revistas por editar demasiado sus fotografías. A Meghan Markle le gusta asegurarse de que las fotos muestren sus pecas y se dice que exigió que las mujeres que aparecían en la portada de la edición británica de Vogue de la que fue editora invitada mostraran las suyas también.

Además, no hay nada con menos filtros que una foto de los daños ocultos en la piel de tu rostro, misma que ahora ofrecen muchos dermatólogos, en especial en lugares como Nueva York (aunque no siempre está incluida en los planes de seguro médico).

Se calcula que en el consultorio de McDaniel, el 30 por ciento de los clientes solicitan un retrato ultravioleta cuando acuden a sus citas de tratamiento básico para la piel; el 90 por ciento desea que le hagan el análisis cuando le explican qué es.

Su consultorio ha comenzado a celebrar reuniones de “comida y aprendizaje” cada tantas semanas en las que ofrece el servicio sin costo adicional. Las reuniones grandes pueden atraer a varios cientos de personas. “Hay tres cámaras en nuestro consultorio y tenemos que pedir prestada una cuarta”, comentó. “También contamos con una impresora de fotografías, de tal forma que las personas puedan llevarse su foto. Aunque te aseguro que la mayoría de la gente no quiere llevársela”.

Los médicos no necesitan una fotografía ultravioleta para diagnosticar. “Estamos capacitados para identificar cambios sutiles”, señaló Rachel Nazarian, una dermatóloga que tiene su consultorio en Murray Hill. Ella dice que las fotos sirven “para añadir un efecto impactante. Cuando les digo a las personas que es posible que les dé cáncer de piel, no me creen. Pero si les digo que les pueden salir arrugas o manchas, entonces sí escuchan”. Cuando lo ven, escuchan todavía más.

Nazarian les advierte a los clientes que aunque puede eliminar parte del daño que ven, no puede disminuir el riesgo de que les dé cáncer de piel. Solo les dice cómo no correr todavía más riesgos en el futuro.

“Muchas personas ven [la fotografía ultravioleta] y dicen: ‘Dios mío, tengo que mejorar’”, comentó Zinno, la estrella de televisión.
 



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