Salud

En África, las cuarentenas salvan vidas pero roban el sustento

2020-04-07

La crisis del coronavirus tensiona más las finanzas del gobierno nigeriano, que ya lidiaba...

Por Alexis Akwagyiram y Mfuneko Toyana | Reuters

LAGOS/JOHANNESBURGO, 7 abr (Reuters) - En una habitación oscura en Lagos, la modista Kemi Adepoju mira una pila de vestidos que ha confeccionado pero que nadie puede ir a recoger debido a la cuarentena para frenar la propagación del nuevo coronavirus.

“Esta cuarentena vino sobre nosotros de repente. Usé todo mi dinero en la tela. De haber sabido, habría comprado comida”, dijo la madre de dos, que maneja su negocio desde un habitación que alquila en el suburbio de Iwaya, en la ciudad más grande de Nigeria.

Al igual que millones de personas en África, Adepoju trabaja en el sector informal, que representa más del 85% del empleo en todo el continente y que probablemente sea desatendido por las escasas medidas de apoyo económico que los gobiernos, ya desprovistos de recursos, están implementando.

El Fondo Monetario Internacional dijo el mes pasado respecto al impacto del brote en África que el “distanciamiento social” no era realista para los más vulnerables, y la noción de trabajar desde casa sólo era posible para unos pocos.

“Las mismas medidas que son cruciales para frenar la propagación del virus tendrán un costo directo en las economías locales”, afirmó. “La alteración de la vida cotidiana de las personas significa menos trabajo remunerado, menos ingresos, menos gastos y menos empleos”.

EL DINERO “NO CHORREARÁ”

Muda Yusuf, director general de la Cámara de Comercio de Lagos, dijo que los trabajadores independientes de las ciudades no se beneficiarían de las medidas impulsadas por el gobierno nigeriano porque están dirigidas mayormente a zonas rurales y no se ha ofrecido alivio en reembolsos de préstamos comerciales.

“No es probable que estas medidas lleguen a personas en el sector informal”, acusó.

Nigeria afirma que ha comenzado a hacer transferencias de efectivo a los hogares más pobres del país, pero muchos vendedores ambulantes y otros comerciantes informales no tienen cuentas bancarias ni cuentas dinero móvil, aun si calificaban para los beneficios.

Según el Banco Mundial, alrededor del 60% de los nigerianos no tienen una cuenta bancaria.

La crisis del coronavirus tensiona más las finanzas del gobierno nigeriano, que ya lidiaba con la caída en el precio del petróleo, el pilar de su economía.

DESAFIANDO EL CONFINAMIENTO

Ni siquiera Sudáfrica, la economía más desarrollada del continente, ha podido prometer un estímulo fiscal masivo para amortiguar el golpe del coronavirus, con su economía ya en recesión y el desempleo rondando el 30%.

Ha anunciado una desgravación fiscal para las pequeñas empresas por valor de 500 rands (26,50 dólares) al mes por cada trabajador durante cuatro meses, y permitirá a las empresas con ingresos de 50 millones de rands (2,66 millones de dólares) o menos retrasar el pago del 20% de las obligaciones fiscales de sus empleados por cuatro meses.

Pero hasta ahora no se ha ofrecido apoyo a la economía informal, en la que participan entre un 25% y un 30% de los trabajadores sudafricanos, según el Banco Mundial.

Para muchos, todo lo que pueden hacer es esperar a que termine el confinamiento nacional de 21 días y que el negocio se recupere nuevamente.

“Trabajo en un espacio público, lo que me pone en riesgo”, dijo Natasha Mbayo, peluquera en el centro de Johannesburgo. “Una vez que todo esté bien, puedo volver a ganar dinero”.

Otros están desafiando los cierres para sobrevivir.

“Sé que se supone que no debería estar aquí vendiendo, pero no tengo otra opción”, comentó Lucy Malimele, de 69 años, que vende espinacas en un mercado de Soweto. “Si no hubiera venido, no habría tenido dinero para estas dos hogazas de pan”.

 



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