Salud

No, el presidente de Estados Unidos no anunció “millones de dosis” de una supuesta vacuna contra el coronavirus

2020-07-07

La afirmación es falsa y mezcla las investigaciones del biólogo francés Didier...

AFP, Bruno Scelza


Uruguay.- En una cadena que circula a través de WhatsApp y Facebook se asegura que el gobierno de Estados Unidos comercializará una vacuna contra el nuevo coronavirus, supuestamente desarrollada por la compañía Roche. La afirmación es falsa y mezcla las investigaciones del biólogo francés Didier Raoult con una publicación anterior sobre una supuesta vacuna que tampoco era real.

"Una gran noticia! Vacuna contra el virus Corona lista. Capaz de curar al paciente dentro de las 3 horas posteriores a la inyección. Felicitación a los científicos estadounidenses", señala una publicación en Facebook del 5 de abril de 2020 que ha sido compartida más de 2,300 veces. El texto menciona también que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “anunció que *Roche Medical Company* lanzará la vacuna el próximo domingo, ¡y millones de dosis están listas!”.

En el texto, que llegó al servicio de WhatsApp de AFP Factual como una cadena en ese servicio de mensajería, también se menciona que la supuesta vacuna fue creada por un biólogo francés llamado Didier Raoult, quien realizó una investigación con dosis de hidroxicloroquina mezclada con azitromicina en 24 pacientes y que "en cuatro días 75% de los pacientes eliminaron 100% del virus y el resto simplemente quedaron rastros que se eliminarían a través del sistema inmune".

Versiones similares circulan desde el 26 de marzo en Facebook, donde fueron compartidas cerca de 1,400 veces en total. Además, circuló en Twitter, aunque no llegó a ser viral.

La afirmación, sin embargo, es falsa. El texto fue armado con fragmentos de una publicación sobre la creación de una vacuna en Estados Unidos que fue viral en marzo y que ya fue verificada por AFP Factual, a los que se les sumó la historia del biólogo Didier Raoult.

¿Roche creó una vacuna contra el nuevo coronavirus?

El 13 de marzo de 2020, Donald Trump dio una conferencia de prensa junto a los integrantes de la Comisión Especial de la Casa Blanca sobre el Coronavirus. Allí estuvo presente Matt Sause, CEO de Roche en Norteamérica, empresa que se dedica a la industria farmacéutica.

Durante su oratoria, Trump agradeció a la compañía, pero no por haber desarrollado una vacuna, sino por la creación de tests de diagnóstico de COVID-19 que fueron aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

“Utilizando autorizaciones federales de emergencia, la FDA aprobó un nuevo test para el virus. Lo hicimos unas horas después de recibir la solicitud de Roche, un proceso que normalmente llevaría semanas. Por lo tanto, esperamos que hasta medio millón de pruebas adicionales estén disponibles a principios de la próxima semana. Anunciaremos las ubicaciones probablemente el domingo por la noche”, indicó Trump ese día.
 
Entonces, ¿la vacuna se creó en Francia?

El microbiólogo francés Didier Raoult,  director del Instituto Mediterráneo de Infecciones en Marsella, aseguró en febrero a la AFP que un tratamiento con cloroquina, un fármaco utilizado habitualmente para tratar la malaria, era eficaz para combatir al nuevo coronavirus.

“Esta infección es quizá la más simple y la más barata de curar de todas las infecciones virales”, aseguró en esa ocasión al comentar una investigación publicada por un grupo de médicos chinos que se basaron en un ensayo realizado en 10 hospitales del país asiático.

El 17 de marzo, el equipo de Raoult anunció que se realizaron pruebas a 24 pacientes tratados con hidroxicloroquina indicando que el 75% de ellos (18) no tenía el virus al cabo de seis días. En algunos casos, también se administró a los pacientes el antibiótico azitromicina.

Tras un nuevo estudio con 80 pacientes anunciado el 29 de marzo, Raoult afirmó: "Confirmamos la eficacia de la hidroxicloroquina asociado a la azitromicina en el tratamiento del COVID-19".

Pero el estudio no incluye ningún grupo de control (o grupo testigo, es decir, pacientes a los que no se les administra el tratamiento estudiado sino un placebo) y por ello, sus críticos consideran que es imposible establecer una comparación para determinar si es el tratamiento el causante de la mejoría.

El profesor de la University College de Londres François Balloux explicó en Twitter que el estudio "sigue a 80 pacientes con síntomas bastante leves. La mayoría de los pacientes se recupera de la COVID-19 con o sin tratamiento de hidroxicloroquina y azitromicina".

El 10 de abril, el equipo de Raoult publicó un nuevo estudio, que fue presentado al presidente francés Emmanuel Macron en una visita sorpresa del mandatario al instituto. La nueva investigación contaba con el análisis a 1.061 pacientes que dieron positivo por COVID-19. Nueve de cada diez presentaban una carga viral nula al cabo de 10 días de tratamiento.

En este caso, Arnaud Fontanet, epidemiólogo del Instituto Pasteur y miembro del consejo científico sobre la COVID-19 de Francia, indicó que "en ausencia de un equipo comparativo" que recibiera un placebo, "es extremadamente difícil saber si el tratamiento es o no eficaz". A su vez, la Agencia Francesa del Medicamento advirtió que los pacientes tratados con hidroxicloroquina estaban desarrollando efectos secundarios de naturaleza cardíaca.

El 23 de marzo, Trump defendió el tratamiento con cloroquina y afirmó que el fármaco era un “regalo del cielo”.

Sin embargo, el 22 de abril se publicó un estudio financiado por el gobierno de Estados Unidos en el que se aseguraba que el tratamiento con hidroxicloroquina realizado a veteranos militares estadounidenses no mostró ningún beneficio contra el nuevo coronavirus sobre la atención estándar, y de hecho se asoció con más muertes. El mismo día, un grupo de expertos representantes de los Institutos de salud, organizaciones profesionales de médicos, universidades, centros hospitalarios y agencias federales estadounidenses desaconsejaron formalmente el uso del fármaco para tratar el COVID-19.

El 26 de abril, la FDA y la Agencia de Salud Pública de Canadá alertaron que "la cloroquina y la hidroxicloroquina pueden causar efectos secundarios graves" y que el producto no puede ser utilizado “fuera de los hospitales o de las pruebas clínicas, en razón de los desajustes de ritmo cardíaco”.

En conclusión, es falso que Donald Trump haya anunciado una vacuna contra el nuevo coronavirus elaborada por Roche. Lo que comunicó el presidente estadounidense fue la distribución de tests de COVID-19, a mediados de marzo.



Jamileth