Salud

Joe Biden tiene un plan para contener la pandemia. Esto es lo que dice

2021-01-23

Las nuevas órdenes ejecutivas del presidente estadounidense incluyen medidas para aumentar...

Noah Weiland, The New York Times

Las nuevas órdenes ejecutivas del presidente estadounidense incluyen medidas para aumentar las pruebas, organizar los datos de la COVID-19 y requerir el uso de mascarillas en viajes interestatales.

En un evento de la Casa Blanca celebrado el jueves, el presidente Joe Biden presentó una lista de decretos y disposiciones presidenciales destinadas a acelerar la producción de suministros para enfrentar la COVID-19, aumentar la capacidad para realizar pruebas y exigir el uso de cubrebocas en trayectos interestatales, lo que forma parte de un documento de 200 páginas que desarrolla la gran estrategia que implementará a nivel nacional contra la pandemia.

En su conjunto, estas disposiciones ponen de manifiesto las prioridades iniciales de Biden, que quiere organizar un trabajo más centralizado a nivel federal para combatir la propagación del coronavirus. Algunas de ellas reiteran medidas tomadas durante el gobierno de Trump, pero la mayoría busca cambiar el rumbo.

Aquí presentamos los objetivos de esas disposiciones.

Aumentar la velocidad de fabricación y realización de pruebas

Una de las medidas exhorta a los directivos de los organismos a detectar el desabasto en elementos como los equipos de protección personal y suministro de vacunas, e identificar en dónde el gobierno podría acogerse al Acta de Producción para la Defensa con el fin de incrementar la fabricación. La Casa Blanca ha dicho que podría usar esta ley de la época de la guerra de Corea, la misma que aprovechó el gobierno de Trump para el desarrollo de las vacunas, con el objetivo de aumentar la producción de un tipo de jeringa que permite a los farmacéuticos extraer una dosis más de las ampolletas de las vacunas.

El equipo de Biden ha dicho que identificó doce “desabastos inmediatos de suministros” fundamentales para el combate a la pandemia, que incluyen cubrebocas quirúrgicos N95 y batas de aislamiento, así como hisopos, reactivos y pipetas usadas para la realización de pruebas.

“En cuanto a la detección de personas asintomáticas, tristemente tenemos una falta de capacidad, así que necesitamos el dinero para poder aumentar en serio la realización de pruebas, cosa que es muy importante para la reapertura de las escuelas y las empresas”, señaló Jeffrey Zients, el nuevo coordinador para la respuesta al coronavirus de la Casa Blanca.

Otra disposición instituye un Consejo para la Realización de Pruebas durante la Pandemia, una idea inspirada en el Consejo de Producción para la Guerra instituido por el presidente Franklin D. Roosevelt, con el fin de aumentar la realización de pruebas. El nuevo gobierno está prometiendo incrementar el suministro de pruebas rápidas en el país, aumentar al doble el abastecimiento de pruebas y ampliar el espacio de los laboratorios para esos exámenes y la vigilancia en los lugares con mayor incidencia de coronavirus.

“Esta iniciativa garantizará que llevemos la realización de pruebas a los lugares donde es necesaria y adonde más se necesita, lo que coadyuvará a que las escuelas y las empresas puedan volver a abrir de manera segura y a proteger a las personas más vulnerables, como quienes viven en centros de atención médica prolongada”, afirmó Biden en sus comentarios del jueves.

Exigir el uso de cubrebocas en trayectos interestatales

Biden ha prometido usar sus facultades como presidente para promover el uso de mascarillas en donde tenga la autoridad legal para hacerlo, incluyendo los terrenos federales y los trayectos que atraviesan las fronteras estatales. Una de las disposiciones emitidas el jueves exige el uso de cubrebocas en aeropuertos y en muchos aeroplanos, autobuses y trenes que transitan entre ciudades.

La misma disposición exige que los viajeros internacionales comprueben que cuentan con una prueba negativa de coronavirus antes de viajar a Estados Unidos y que cumplan los lineamientos de cuarentena publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) cuando hayan aterrizado.

Desarrollar mejores sistemas de recopilación de datos

Una de las disposiciones solicita al secretario de Salud y Servicios Humanos y al coordinador de la respuesta al coronavirus de la Casa Blanca que vuelvan a evaluar los sistemas del gobierno federal para la recopilación de datos referentes a la COVID-19 y que publiquen un informe sobre sus hallazgos. También exhorta a los directores de todos los “departamentos y organismos ejecutivos” que se reúnan y compartan la información relacionada con el coronavirus.

El gobierno de Trump tuvo problemas el año pasado para establecer un sistema centralizado, y puso en pugna los programas del Departamento de Salud y Servicios Humanos y de los CDC. Alex Azar, exsecretario de Salud y Servicios Humanos, ordenó a los hospitales que enviaran los informes diarios sobre los casos de coronavirus a un proveedor privado para que los transmitiera a una base de datos central de Washington, y no a los CDC que antes eran los encargados de almacenar los datos. Esta decisión, que sigue estando vigente, molestó a los científicos de los CDC.

Conformar un equipo de trabajo para la equidad en la atención médica

Otra de las disposiciones crea un “equipo de trabajo para promover la equidad en materia de salud”, el cual recomendará cómo conseguir más financiamiento para los segmentos de la población especialmente afectados por el virus, al analizar las necesidades por raza, procedencia étnica, geografía y discapacidad, entre otros factores. Biden señaló el jueves que ese equipo resolvería las dudas relacionadas con aplicarse o no la vacuna.

El panel, con sede en el Departamento de Salud y Servicios Humanos , forma parte de un gran esfuerzo del gobierno de Biden para captar más atención hacia las desigualdades raciales y étnicas para tener acceso a la atención médica, ya que las minorías han sido hospitalizadas y han fallecido por COVID-19 en cifras considerablemente más altas. Biden nombró como directora de este equipo de trabajo a Marcella Nunes-Smith, profesora adjunta de Medicina Interna, Salud Pública y Administración en la Universidad de Yale.

Publicar directrices para las escuelas y los trabajadores

Biden dio a conocer una disposición destinada a proteger la salud de los trabajadores durante la pandemia, en la que exhorta a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional a que publique nuevas directrices para los empleados. Esta disposición también le solicita a este organismo que intensifique la aplicación de las reglas existentes para ayudar a detener la propagación del coronavirus en el lugar de trabajo.

El presidente también exhortó a los departamentos de Educación y Salud y Servicios Humanos a publicar nuevos lineamientos sobre cómo reabrir las escuelas de manera segura, lo que fue un motivo importante de controversia durante el verano cuando la Casa Blanca y las autoridades del departamento de salud presionaron a los CDC para que no diera tanta importancia al riesgo de que los estudiantes regresaran a las aulas.

Encontrar más tratamientos contra la COVID-19 y para futuras pandemias

El gobierno de Biden convocó al secretario de Salud y Servicios Humanos y al director de los Institutos Nacionales de Salud para que redactaran un plan con el fin de apoyar el estudio de nuevos medicamentos contra la COVID-19 y futuras crisis sanitarias mediante ensayos aleatorios extensos. Los tratamientos deben “poderse fabricar, distribuir y administrar con facilidad, tanto a nivel nacional como internacional”.

El énfasis en ensayos aleatorios se deriva de dos autorizaciones de emergencia —el plasma de personas convalecientes y la hidroxicloroquina para la malaria— que marcaron a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) el año pasado. Las autoridades de salud a nivel federal —incluyendo los funcionarios de la FDA— siguen molestas porque, debido a la presión del gobierno de Trump, la agencia tuvo que autorizar esos tratamientos sin tener pruebas contundentes de ensayos aleatorios.



JMRS