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El vehículo como arma de guerra


2018-08-16

ALBERTO ROJAS | El Mundo


Los terroristas nunca han necesitado una academia, ni profesores, ni un temario actualizado. Basta con dejar colgado, en los foros adecuados, su particular manual del perfecto asesino. Las instrucciones son claras: "La idea es usar una camioneta como si fuera una cortadora de césped, no para segar la hierba sino para acribillar a los enemigos de Alá".

El texto pertenece al segundo número de la revista Inspire, el altavoz en inglés de Al Qaeda en la Península Arábiga y un completo manual para atentar en Occidente. Corría el año 2010 y los atentados con coches o camiones en movimiento eran casi una entelequia, aunque en España se había conseguido desarticular un plan para irrumpir con un camión en la Audiencia Nacional en 2007. Desde entonces, los ataques con vehículos han aterrorizado a las principales ciudades europeas. El Departamento de Estado de EU tiene un nombre para este tipo de ataques: "Vehículo como arma de guerra".

En otro artículo mucho más reciente de la revista en inglés del Estado Islámico, Rumiyah, los terroristas de Al Bagdadi ordenaban usar camiones y otros vehículos para perpetrar atentados. "Aunque es parte esencial de la vida moderna, son muy pocos los que realmente comprenden la capacidad destructiva y mortífera de un vehículo de motor y su poder para cosechar un gran número de víctimas si se usa con premeditación", señalaba el texto.

La primera vez que se vio en Europa un atentado de estas características fue en la ciudad francesa de Joue-Les-Tours, el sábado 20 de diciembre de 2014: un ciudadano francés convertido al Islam fue abatido en una comisaría de Joue-les-Tours tras herir a tres policías con un cuchillo mientras gritaba "Allah Akbar" (Loado sea Alá). Al día siguiente, un hombre atropelló con su coche a 13 personas en Dijon mientras lanzaba el mismo grito.

Dos días después del anterior ataque, un hombre empotró una furgoneta contra el público asistente a un mercadillo navideño en la ciudad de Nantes, con el resultado de cinco personas heridas graves. Sin duda, estos terroristas ya habían leído el manual del Al Qaeda que luego perfeccionó el Estado Islámico.

De Niza a Barcelona, pasando por Berlín o Londres, los lobos solitarios en suelo europeo han expandido este tipo de ataques para aterrorizar a la población y lograr sus objetivos propagandísticos. A veces no hace falta ni acceder a ese tipo de textos. Los expertos antiterroristas saben del poder del efecto contagio.

En algunos casos, como el del paseo de los Ingleses, la carnicería se elevó a los 84 muertos porque el vehículo fue un camión de gran tonelaje que embistió contra la muchedumbre que celebraba el día nacional de Francia (14/07/2016). En otros, como el del puente de Westminster (22/03/2017), el asesino sólo pudo matar a cuatro personas y fue abatido a tiros por la policía británica. En cualquiera de los casos, el terror se expandió a la velocidad de las noticias.

"El método de este tipo de acciones consiste en dirigir un vehículo a gran velocidad contra una concentración de infieles destrozando sus cuerpos con el armazón exterior del camión. Seguid avanzando para aplastar sus cabezas, torsos y extremidades bajo las ruedas y el chasís del vehículo para dejar el rastro de la carnicería", aseguraba el mismo texto.

Sobre la adquisición de vehículos para atentar, los terroristas han usado el robo con violencia, a veces matando al chófer (atentado de Berlín del 16/12/2016) o incluso el alquiler (Niza). "Los vehículos son como cuchillos, pues son muy fáciles de adquirir pero a diferencia de los primeros, cuya posesión puede ser motivo de sospecha, no suscitan absolutamente ninguna duda por su uso generalizado".

Las autoridades antiterroristas conocen perfectamente este tipo de manuales y por eso insisten en colocar bolardos en todas las zonas céntricas de las ciudades. Cabe preguntarse por qué aún no existen en el centro de muchas grandes ciudades. "En general, se debe considerar como blanco cualquier acontecimiento al aire libre que atraiga a grandes masas", se dice en el manual de las huestes de Al Bagdadi. Respecto al tipo de vehículo, cuanto más grandes, más mortíferos: "Se debe escoger un camión de carga de gran tamaño pero controlable, razonablemente rápido en velocidad y aceleración, pesado para garantizar la destrucción de lo que golpea, con dobles ruedas para que las víctimas tengan menos posibilidades de escapar al ser aplastadas por los neumáticos".

En la mayoría de los casos, los terroristas han usado furgonetas como la de Barcelona, ya que un camión de gran tonelaje es más difícil de adquirir y conducir, aunque se han usado en Estocolmo (07/04/2017) o Berlín (19/12/2016) con resultados letales.

El atentado de ayer en Londres, aunque sin víctimas, vuelve a recordarnos lo fácil que es causar una masacre en el centro de una gran capital y lo mal preparados que estamos para evitarlo. 



regina


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