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La erupción del volcán Kilauea en 2018 provocó una súper floración de algas en el Océano Pacífico Norte


2019-09-06

 

MADRID, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -Cuando el volcán Kilauea entró en erupción en 2018, inyectó decenas de miles de metros cúbicos de lava fundida en las aguas pobres en nutrientes de la Isla Grande de Hawaii, lo que estimuló el crecimiento de fitoplancton con el resultado de una extensa columna de microbios detectable por satélite.

   Hace un año, en julio, investigadores del Colegio de Letras, Artes y Ciencias Dornsife de la Universidad del Sur de California (USC) y la Universidad de Hawái se apresuraron en un bote al famoso volcán para recolectar muestras del Océano Pacífico del Norte.ntentaban determinar por qué habían comenzado a crecer tantas algas en el agua cuando se vertieron aproximadamente 1,000 millones de toneladas de lava caliente.

Al mirar las fotos satelitales de la NASA de la erupción, los científicos notaron que el agua del océano alrededor del volcán se estaba volviendo verde. El satélite había detectado grandes cantidades de clorofila, el pigmento verde en las algas y otras plantas que convierten la luz en energía.

 El nuevo estudio, publicado en la revista 'Science', muestra que el penacho verde en el océano alrededor del volcán contenía el cóctel perfecto para el crecimiento de las plantas: una mezcla fértil de niveles más altos de nitrato, ácido silícico, hierro y fosfato.

"No había razón para esperar que una floración de algas como esta ocurriera", señala el geoquímico Seth John, profesor asistente de ciencias de la Tierra en USC y autor del estudio. "La lava no contiene nitrato", advierte.

   El nitrógeno es un fertilizante natural para las plantas, incluso en tierra. Con condiciones tan ricas, la floración de algas explotó, expandiéndose hasta cientos de millas en el Océano Pacífico, según explican los investigadores. 

"Por lo general, cada vez que un alga crece y se divide, otro plancton se lo come de inmediato", indica por su parte el coautor del estudio e investigador postdoctoral de USC, Nicholas Hawco. "La única forma de obtener esta floración es si hay un desequilibrio", añade.

Los investigadores creen que el nitrógeno probablemente fue removido del océano profundo. Cuando la lava caliente se vertió, forzó una corriente de agua fría y profunda del océano. Y cuando el agua subió, transportó nitrógeno y otras partículas a la superficie que ayudaron al crecimiento de las algas.

"A lo largo de la costa de California, hay afloramientos regulares", describe John. Y concluye: "Todas las camas de algas marinas y criaturas marinas que habitan en esos ecosistemas son básicamente impulsadas por esas corrientes que extraen nutrientes fertilizantes del agua profunda a la superficie. Ese es esencialmente el mismo proceso que vimos en Hawai, pero más rápido".



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