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México contra la reelección de Luis Almagro


2019-11-22

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 22 NOV - El gobierno mexicano anunció que no apoyará la reelección del uruguayo Luis Almagro como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), aunque señaló que aún no determina si apoyará a un candidato específico, sin descartar que sea un mexicano.
    
"Todavía no hay una decisión nuestra al respecto, ni siquiera hay manifestaciones propias de quienes aspirarían, sean mexicanos o de otro país", afirmó el vicecanciller para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes al diario Reforma.
    
Almagro ha dado muestras de querer reelegirse, y el presidente de Colombia Iván Duque le dio su respaldo durante una reunión reciente de la OEA en Medellín.
    
Reyes señaló al respecto que "nosotros no vamos a ir por ahí".
    
La embajadora de México ante la entidad, Luz Elena Baños, señaló que Almagro "ha tomado decisiones demasiado personales, por encima de su cargo" de secretario general.
    
Reyes está de acuerdo con esta opinión y afirmó que el actual dirigente "se ha convertido en un organismo que reconoce o desconoce gobiernos, que reconoce o desconoce procesos electorales, dejando de lado el valor más importante de la diplomacia que es el diálogo, y eso marca una diferencia con él".
    
Sin embargo, descartó la existencia de una "confrontación" entre México y la OEA y expuso que sólo hay "diferencias propias de un órgano multilateral", descartando que se produzca una división en el seno de la organización.
    
"Decir que nos estamos alineando o alejando es utilizar términos que no reflejan lo que en realidad sucede porque, primero, diferencias hay, como en cualquier cuerpo colegiado", sostuvo.
    
El vicecanciller hizo notar que México, a pesar de que su nuevo presidente Andrés López Obrador ha decidido no viajar al exterior y ejercer una diplomacia de bajo perfil, busca "recuperar el papel" de liderazgo en la región.
    
El funcionario expuso que su país se propone usar el diálogo como "una herramienta para superar las diferencias" y "no dejarse influenciar por opiniones de afuera de la región, que siempre ejercen presión por intereses naturales, comerciales, económicos, de inversión e inclusive de seguridad continental".
    
A su juicio deben ser "los latinoamericanos los que resolvamos" los problemas del área y no entidades ajenas y no países como Estados Unidos, China o naciones europeas.
    
"Estamos hablando de quienes, de una u otra manera, siempre han ejercido influencia en Latinoamérica en distinto momentos de la historia", señaló.
    
Hasta antes de la llegada de López Obrador al poder hace casi un año, México jugado un rol muy activo en la OEA, impulsando procesos como el diálogo entre la oposición y el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
    
Sin embargo, ahora temas como el asilo político brindado al renunciante presidente de Bolivia Evo Morales, el 12 de noviembre pasado, obligaron a México a alinearse con posturas de naciones como Cuba, Nicaragua y Venezuela.
    
Precisamente poco después de que Morales dimitiera a su cargo, presionado por las Fuerzas Armadas, el gobierno mexicano calificó esta situación como "un golpe de Estado".
    
Además, criticó a la OEA, que auditó dos veces las elecciones para reelegir por tercera vez al líder cocalero y dictaminó que hubo irregularidades, por su silencio en torno al caso.
    
La embajadora Baños expresó "la sorpresa" de su país de que "frente a los graves acontecimientos" tras la renuncia de Morales el pasado día 10, la secretaría general de la OEA únicamente haya emitido un breve comunicado un día después.
    
Almagro señaló que en Boliva hubo "un golpe de Estado" pero cometido por Morales cuando "cometió fraude electoral".
    
El embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, chocó también con la posición mexicana al calificar de "ridícula" la idea de que hubo un "golpe" contra el saliente mandatario y dirigente indígena de la etnia aymara. La propuesta de reelección de Almagro, cuya sucesión debería dirimirse en marzo próximo, ha merecido también el rechazo de una parte de los países caribeños, y de países como Uruguay. El ex canciller mexicano Luis Ernesto Derbez llamó a empujar "una solución democrática en Bolivia" y dijo que "eso no pasa por Evo Morales, pero dijo que "la OEA perdió su credibilidad" por lo que no se puede recurrir al organismo para resolver la crisis en esa nación.


 



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