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¿Trump o Biden?: una guía para entender la jornada electoral de Estados Unidos


2020-11-03

Lorena Arroyo | El País

En Estados Unidos se escucha desde hace semanas de uno y otro bando: las del 3 de noviembre serán las “elecciones más importantes de nuestras vidas”. Los cuatro años de presidencia de Donald Trump y su carácter incendiario han dejado un país extremadamente polarizado, hasta el punto de que estos comicios son interpretados como un referendo sobre su mandato. Después de un largo ciclo electoral, que incluyó las primarias del Partido Demócrata de las que salió Joe Biden como candidato, y de una campaña muy atípica marcada por una pandemia que ha dejado hasta ahora más de 230,000 estadounidenses muertos, este martes acaba el proceso electoral en el que se decidirá quién será el ocupante de la Casa Blanca en los próximos cuatro años.

A continuación le presentamos una guía con diez claves para seguir la jornada electoral:

1. Los candidatos

El presidente Donald Trump (74 años). El candidato republicano que busca revalidar su mandato para quedarse cuatro años más en la Casa Blanca, no necesita muchas presentaciones. A esta estrella de reality shows, hijo de un promotor millonario neoyorquino, nadie le tomó muy en serio cuando lanzó su candidatura atacando a los mexicanos en junio de 2015. Pero consiguió llegar al poder apelando a la insatisfacción de la clase trabajadora y con un discurso contra la inmigración y el globalismo. En el perfil El presidente en llamas, Amanda Mars hace un repaso de sus cuatro años de presidencia trufados de caos, negacionismo, corrupción y obsesión por los focos.

Al contrario que el presidente, que tuvo hace solo cinco años su exitoso lanzamiento a la política, el candidato demócrata, Joe Biden (77), lleva casi medio siglo en Washington. Su vida ha estado marcada por las tragedias personales que le han forjado un carácter empático y dialogante que sus seguidores defienden como uno de sus principales atributos. Amanda Mars perfila en Biden, el bombero de América al que fuera vicepresidente de Barack Obama, un moderado en un partido inmerso en un giro a la izquierda.

2. El sistema

En 2016, más estadounidenses marcaron el nombre de Hillary Clinton en sus papeletas que el de Donald Trump. La demócrata tuvo casi tres millones de sufragios más, pero el republicano llegó a la Casa Blanca porque ganó el voto electoral. Eso se debe a que, en Estados Unidos, la elección es indirecta y para llegar a la presidencia de EE UU, un candidato debe sumar al menos 270 votos electorales.

3. Los Estados péndulo

Cada Estado de EE UU tiene un número de votos electorales (California, con 55, y Texas, con 38, son los que más peso tienen). Pero esos no son necesariamente los territorios a los que las campañas dedican más recursos y energía.

En la recta final de la carrera a la Casa Blanca, los candidatos se vuelcan en los llamados Estados péndulo o bisagra, los que no tienen asegurados ni demócratas ni republicanos y cualquiera puede ganar. Este año estamos mirando especialmente a:

* Pensilvania, Wisconsin y Michigan. En 2016, Clinton tuvo un pinchazo en un puñado de condados del cinturón industrial estadounidense que le costó caro e inclinó la balanza hacia Donald Trump con márgenes que no llegaban ni al uno por ciento.

* Florida es el Estado péndulo más codiciado por los 29 votos electorales que aporta a la balanza electoral. En 2016, Trump ganó a Clinton por un 1% de los votos (113,000 papeletas) y este año las dos campañas están apostando a conquistar a su diversa población.

* En Arizona (11 votos electorales), el rechazo a Trump ha puesto al Estado a tiro de los demócratas.

* Con solo seis votos electorales, Iowa es otro de los Estados que suele variar entre partidos. Allí ganó Obama en 2008 y 2012, pero Trump se lo arrebató a los demócratas.

* Ohio (18 votos electorales) ha sido durante años una especie de brújula electoral del país. Desde 1964, quien se impone en ese Estado lo hace en el conjunto de EE UU.

* El electorado afroamericano, abrumadoramente demócrata y movilizado tras un verano de protestas raciales, puede cambiar de signo político los Estados de Carolina del Norte, con sus 15 votos electorales, y en las últimas semanas se habla incluso de Georgia, con 16.

* ¿La sorpresa de Texas? La alta participación en este ciclo electoral ha hecho soñar a los demócratas con ganar en este Estado, tradicional feudo republicano, pero que vio amenazada su hegemonía en las legislativas de 2018.

4. Los votantes clave

Estados Unidos es el paraíso de las encuestas electorales. Hay informes tan detallados de las preferencias y tendencias de voto actuales e históricas que cada cuatro años surgen todo tipo de análisis sobre qué grupos de votantes pueden definir una elección. Este año quienes pueden inclinar la balanza hacia Donald Trump o Joe Biden son los hombres blancos sin estudios universitarios, las mujeres de los suburbios y los latinos y afroamericanos de los Estados clave, como explica en este artículo Jorge Galindo.

5. El voto adelantado

Este martes es el día oficial de la votación en Estados Unidos, que pone fin a un ciclo electoral, pero llevamos semanas viendo largas colas de personas en todo el país que han votado de manera anticipada, rompiendo todos los récords de participación adelantada. En unos comicios celebrados en medio de una pandemia, más de 98 millones de ciudadanos han depositado ya sus papeletas en persona o por correo, una cifra que supone el 70% de todo el voto emitido hace cuatro años, a falta de todos los que lo harán este 3 de noviembre.

6. Lo que está en juego

En unas elecciones consideradas un referendo de la presidencia de Donald Trump, muchos votantes llegan a las urnas haciendo balance de cuatro años frenéticos en los que el republicano ha dado un giro a la tradición multilateral de Estados Unidos y ha consolidado la desigualdad en la primera economía global que, tras unos primeros años de bonanza, sufrió un estancamiento y después la peor caída en décadas por la pandemia. Cuatro corresponsales de EL PAÍS analizan en este artículo sus políticas de inmigración, economía, medio ambiente y relaciones internacionales.

7. Las encuestas

Según las encuestas publicadas hasta ahora, el candidato demócrata Joe Biden es favorito y tiene una ventaja sobre el republicano Donald Trump mayor que la que tuvo Hillary Clinton en 2016. Pero esto no quiere decir que el presidente no pueda ganar: aún conserva una opción entre seis de ganar. Kiko Llaneras analiza aquí esos sondeos.

En este otro artículo, Llaneras y nuestro experto en datos Jorge Galindo plantean seis escenarios posibles en función a quién gana en los Estados clave.

8. ¿De qué hora a qué hora se vota este martes?

Los primeros centros de votación en los Estados de la costa este abren entre las 6.00 y 7.00 de la mañana hora local (entre las 7.00 y las 8.00 hora de México y entre las 12.00 y 13.00 hora peninsular española) y cierran entre las 18.00 y las 19.00.

El horario de apertura y cierre de urnas en los 50 Estados y el Distrito de Columbia es escalonado debido a que se extienden por seis franjas horarias diferentes y algunos centros electorales estarán abiertos hasta las 21.00 hora local. Los últimos territorios en cerrar serán Alaska y Hawái (a las 00.00 hora de la costa este, es decir, la 01.00 del miércoles en México y 06.00 hora pensinsular española). En esta página puede ver el horario detallado de aperturas y cierres por Estado.

9. ¿Cuándo comienza el recuento?

El recuento comienza en el momento del cierre de urnas y los primeros resultados no tardarán en conocerse. Sin embargo, cada Estado tiene un sistema de conteo y de él dependerá el tiempo que tarde en hacerlo.

En la noche electoral estaremos muy pendientes de territorios clave como Florida, cuyo resultado podría conocerse un par de horas después del cierre de urnas (a las 19.00 hora local), debido a que las autoridades electorales están acostumbradas a lidiar con el voto por correo y pueden comenzar a procesarlo antes de la jornada oficial de votación. Sin embargo, hay otros Estados, como Pensilvania, donde se prevé un retraso mayor para el recuento de las papeletas que llegaron por vía postal.

10. ¿Cuándo tendremos resultados definitivos?

En un año con una participación anticipada récord, tanto en persona como por correo, los resultados definitivos podrían tardar en conocerse, especialmente si hay un estrecho margen en la diferencia de votos obtenidos por ambos candidatos.

Hace cuatro años, Clinton reconoció su derrota sobre las 2.30 de la madrugada (hora del este), una hora después de que las cadenas de televisión y agencias de noticias la consideraran perdedora conforme iban conociéndose los resultados preliminares de los Estados. Es probable que el conteo este año se alargue más por el aumento del voto. Pero nadie sabe cuánto más.

Los medios estadounidenses han advertido de que planean tener más precaución cuando proyecten los ganadores porque es posible que los primeros resultados no ofrezcan una imagen completa de la situación. A medida que se incluyan los votos por correo, el mapa debería favorecer a los demócratas, que tienden a votar más de manera anticipada, mientras que los republicanos suelen hacerlo en más cantidad el día oficial de las elecciones, como explica Antonia Laborde.

Pero no se descarta que los estadounidenses se vayan a dormir el 3 de noviembre sin saber quién ha ganado y, como adelantaba Amanda Mars en este artículo, la incertidumbre es material explosivo en un país tan crispado y con un presidente que azuza, sin base alguna, el fantasma del fraude.



Jamileth


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