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“López Obrador ha tratado de minimizar el feminismo porque le estorba para su proyecto”


2020-11-23

Almudena Barragán, El País

Sabina Berman aparece al otro lado de la pantalla con el cabello recogido, el rostro serio y un cierto brillo en los ojos. En mitad de la pandemia que en México ya se ha cobrado la vida de más de 100,000 personas, la dramaturga habla con este diario desde su casa. Su voz es profunda y pausada, en ocasiones parece que estuviera declamando un poema y reflexiona cada pregunta antes de responder, como si masticara varias veces antes de tragar. La escritora ha sido premiada en numerosas ocasiones por su trabajo en el cine, el teatro, la literatura y el periodismo. Actualmente escribe ‘Fábulas’, una columna semanal en el periódico El Universal y hasta hace una semana presentaba dos programas en televisión. Justo acaba de dejar el que conducía junto al académico John Ackerman, después de denunciar el machismo y el acoso laboral de su compañero el pasado 10 de noviembre. La televisión pública, donde sucedió todo, nunca se pronunció al respecto. Defensora de la Cuarta Transformación (4T) que encabeza el presidente López Obrador, Berman reflexiona sobre lo que ha vivido estos días y sobre el despertar del movimiento feminista en México.

Pregunta. ¿Cómo está después de lo sucedido la última semana?

Respuesta. Estoy bien. Satisfecha de lo que hice. Creo que nuestro país necesitaba la imagen de alguien que parase en vivo el acoso. Era muy evidente y pensé: “¿Qué opciones tengo?”. Una era resistir como una monja carmelita, guardar el secreto de lo que todo el mundo estaba viendo; otra era resistir como una mujer digna del siglo XX, que abandona todo y se va; la otra era intervenir y parar el acoso, evidenciarlo, ponerle nombre y ya, eso es lo que hice.

P. Ha dicho que en ese momento pensó en sus sobrinas...

R. Tengo cuatro sobrinas, todas muy feministas y quise regalarles esa imagen. Pensé en las mujeres de Cancún que protestaron un día antes por el enésimo feminicidio. Una mujer fue asesinada, desmembrada, guardada en bolsas de basura; hubo protestas de mujeres jóvenes y la policía las dispersó con tiros al aire. Después de seis minutos de programa en los que John me ignora por completo, aproveché un pequeño respiro para dirigirme al entrevistado que era el secretario de Educación Pública para decirle: “Como ha notado usted, no me deja participar. ¿Qué hago ante una muestra así de machismo?”.

P. ¿Y qué le pareció la respuesta que le dio el secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán?

R. Me pareció la respuesta de un hombre bienintencionado que no comprende lo que es el acoso laboral y no sabe qué tan común es para las mujeres en este país. Me dijo: “Sabina, ten paciencia” y yo digo no, llevo dos meses aguantando el acoso, en los que las autoridades del canal me han pedido paciencia. Renuncié hasta tres veces y en todas ellas me pidieron que no me fuera y que tuviera paciencia.

P. Ha dicho en otras entrevistas que denunció hasta en ocho ocasiones el acoso de su compañero. ¿Qué le decían los directivos de Canal Once?

R. Me dijeron que tenía razón. Que éramos co conductores, que John no era mi jefe y me pidieron paciencia para hablar con él y hacerle comprender que no podía atropellarme.

P. Ha recibido numerosas muestras de apoyo de varias colegas y de otras mujeres a través de redes sociales. ¿Las mujeres en México se han dado cuenta de que no están solas?

R. Una vez estuve en una comida dominguera de una familia extensa y mientras se pasaban las soperas con comida, una mujer dijo: “Javier, el hermano de ustedes me golpea y el sábado pasado me mandó al hospital”. Hubo un largo silencio y el hermano mayor dijo: “¿Por qué nos arruinas la comida del domingo?” Otro dijo: “Algo habrás hecho”. Alguien más dijo: “Arréglenlo entre ustedes”. Esto es lo que nos vienen diciendo desde hace siglos a las mujeres, la gran diferencia ahora es la sororidad. Saber que no estamos solas. Una veintena de comunicadoras, mujeres notorias en nuestra cultura, compartieron un escrito de apoyo donde expresan algo muy sencillo: el acoso no es aceptable y nada lo justifica. Punto.

P. ¿Qué diferencia cree que hay entre un machista de derechas y uno de izquierdas?

R. El machista de derecha es más sincero. Desde el principio dice: “No quiero que las mujeres aborten, las mujeres no deben estar en el Gobierno, el mejor oficio que pueden tener es tener hijos”. Los machistas de izquierda son más engañosos porque usan la narrativa de la izquierda para justificar sus actos de violencia, como John cuando justifica en sus tuits que esto lo hace por la 4T y la democracia. Tiene que decir que soy una infiltrada de la derecha para justificar que ejerció violencia contra mí.

P. ¿Qué es lo más urgente que hay que resolver en cuanto a la violencia contra las mujeres en México?

R. El problema más grave es la manifestación de la violencia en forma de feminicidios. Tenemos 10 feminicidios diarios en el país y siguen aumentando. No estamos progresando y al mismo tiempo, tenemos un Gobierno que presume de ser feminista con un gabinete paritario, congresos paritarios, mientras que las mujeres en el poder están dos pasos atrás en estos temas.

P. Después de dos años de Gobierno paritario, ¿cree que ha habido cambios para las mujeres o que fue una medida electoral?

R. Era un acto que resultó demagógico, mediado por un malentendido: que algunas mujeres tengan puestos de poder no es feminismo. Lo que el feminismo quiere es que muchas mujeres tengan puestos de poder para que cambien las condiciones de vida de todas las mujeres. Ese segundo paso es el que no está siguiendo este gabinete paritario.

P. Llegadas a este punto, ¿se siente usted decepcionada con las feministas del gabinete?

R. No. El feminismo es una revolución cultural y es un proceso largo que pretende cambiar la subordinación que durante milenios las mujeres hemos tenido a los hombres. Creo que estamos cerca de solucionarlo, pero no me hagas caso porque yo soy una optimista irredenta.

P. Es decir, que usted cree que no están dejando a las feministas del gabinete actuar...

R. No las dejan y ellas asumen el acoso, porque eso también es un acoso. Las callan, las amenazan, les dicen que si hablan de feminismo están traicionando a la 4T. Varios ideólogos de la 4T han expresado que primero hay cosas más urgentes como la igualdad de la población y no se dan cuenta de que la mitad de la población somos nosotras. Esa ceguera se llama machismo.

P. ¿Y cree usted que el obradorismo y el feminismo todavía se pueden entender o estamos ante una separación inminente?

R. Creo que hoy son los dos movimientos sociales principales en México. El obradorismo busca extirpar la corrupción de México y lograr la igualdad; el feminismo busca la igualdad entre hombres y mujeres, son complementarios. Quien ha insistido en colocarlas [a las mujeres] en la oposición son los obradoristas.

P. ¿Qué opina de la actitud que tiene Andrés Manuel López Obrador respecto a la violencia contra la mujer y el feminismo en México?

R. El presidente López Obrador estuvo 18 años preparándose para la presidencia y ahora que llega con todo planeado de lo que quiere hacer, el feminismo se le aparece como un tema que él no tenía contemplado y lo ha tratado de minimizar, acotar, porque le estorba para su proyecto. Yo creo que no estorba, se complementa con su proyecto y es una pérdida para el obradorismo y para el feminismo que no nos podamos enlazar.

P. ¿Considera que se está criminalizando al movimiento feminista en México?

R. Sí, se está criminalizando y eso provoca una radicalización de las feministas más jóvenes. El Estado tiene que cambiar su estrategia y hacer un acto de contrición por el machismo acumulado durante siglos en el país. Si no, no va a encontrar cómo lidiar con este feminismo radical. La cantidad de tonterías que se han dicho sobre ellas: que tienen relación con Soros, que son pagadas por la derecha, que son vándalas y anarquistas... Es lo mismo que se hubiera dicho en esa comida familiar: “Ya cállate, mujer. No rompas nuestro equilibrio cómodo con tu sufrimiento. Eres mujer, sufre en silencio”. Estas chavas, hijas y nietas de feministas, dicen: “Se joden ustedes. No vamos a sufrir en silencio”, yo estoy de todo corazón con ellas.

P. Después de lo sucedido con John Ackerman, ¿sigue teniendo esperanzas en la 4T?

R. Por supuesto que sigo teniendo esperanzas. John Ackerman no tiene nada que ver con lo que es la 4T. Lo que hizo John es un acto de machismo rudo, largo e intenso. Subió difamaciones y todo amparado por la 4T, pero la 4T nunca le indicó que eso era lo que tenía que hacer. También amparado por el poder de su esposa, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, a quien usa como una charola de poder. Me preocupa que ante un acto de violencia humana tan flagrante como la que se vivió en la televisión y que vieron miles, muchos hombres y mujeres de la 4T guarden silencio. He recibido muchas comunicaciones de mujeres de izquierda estos días, pero ninguna pública.

P. Sabina, si esto fuera una obra de teatro, ¿sería de las que acaban bien o de las que acaban mal?

R. Hasta ahora es de las que acaba bien, pero me preocupa el porvenir próximo porque John Ackerman ha desatado un ejército de bots en las redes con la versión de que yo lo acoso a él y que acosé a nuestro equipo de jóvenes universitarios. Me preocupa que John los use para inventar una historia muy desagradable y no dudo que lo hará porque a eso se dedica, a inventar historias, haciéndolas pasar por realidad. Yo invento historias pero para el teatro, las novelas y cuando escribo una historia en el periódico, digo que es una fábula.



JMRS


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