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Las autoridades de Ciudad de México identifican 75 casos positivos con el nuevo sistema de rastreo de la covid-19


2020-11-23

Por Carlos Salinas Maldonado | El País

El miércoles las autoridades de Ciudad de México, preocupadas por el aumento de hospitalizaciones a causa de la covid-19, comenzaron a implementar un sistema de rastreo de contagios de covid-19 a través de un código QR, cuyos primeros resultados se dieron a conocer este lunes: se trata de 75 nuevos casos positivos y al menos 6,000 personas que serán notificadas a partir de este lunes por haber tenido contacto con los contagiados en bares, restaurantes, museos, cines, gimnasios u otros locales en los que se ha implementado el nuevo sistema.

“Lo lanzamos en un momento cuando aumentan los contagios con la idea de romper esa cadena”, afirma Eduardo Clark, director general de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP). La capital mexicana, que en junio había logrado una baja en las hospitalizaciones por covid-19, registra un aumento de estas desde la primera semana de noviembre, lo que pone en alerta al Gobierno que dirige Claudia Sheinbaum.

El nuevo sistema de rastreo ya es de uso obligatorio para algunos espacios cerrados de la ciudad y las autoridades estiman que lo implementan en su versión piloto cerca de 80,000 negocios, de los 250,000 registrados en la capital. Clark dijo que desde el miércoles unas 900,000 personas han reportado en el sistema su visita a los locales, por lo que considera un éxito la implementación de la medida. “Estamos sorprendidos. Esto es muy valioso, porque la población que sigue yendo a actividades fuera del hogar entiende la importancia de recibir notificaciones en caso de haber estado en riesgo”, explica el funcionario. La iniciativa es apoyada por la industria de restaurantes, que el viernes informó a sus socios en un comunicado la implementación del nuevo sistema, una medida con la que esperan evitar que aumenten las restricciones en la capital, cuya economía ha sido duramente golpeada por la pandemia.

El Gobierno de Ciudad de México decidió relajar a finales de junio las restricciones impuestas para evitar los contagios por covid-19, porque la ciudad registraba una tendencia a la baja en la cantidad de hospitalizaciones, lo que hizo pensar a las autoridades locales que lo peor de la pandemia había pasado en la capital, uno de los epicentros del coronavirus en México. La capital registró el pico más alto de contagios entre el 15 y 21 de mayo, cuando se informó de 6,500 hospitalizaciones. En agosto el número de personas hospitalizadas llegó a 3,800, pero fue a partir de septiembre cuando los números comenzaron a colorearse de rojo hasta llegar a las 4.645 hospitalizaciones de noviembre, con lo que la capital se acerca peligrosamente a las estadísticas de los peores momentos de la pandemia.

Debido a este aumento, el Gobierno local anunció nuevas restricciones, que incluyen la prohibición de actividades de bares, cantinas y antros, la limitación de venta de bebidas alcohólicas en los restaurantes desde las siete de la tarde y la implementación de una ley seca en tiendas de autoservicio en ocho delegaciones capitalinas los fines de semana. Las autoridades apelan a la responsabilidad colectiva, pero el fin de semana se registraron aglomeraciones en el centro histórico de la ciudad, con centenares de personas interactuando, muchas de ellas sin cubrebocas ni manteniendo la sana distancia recomendada. Aunque el nuevo sistema de rastreo ha sido implementado en locales de zonas turísticas y con mucha actividad comercial de la ciudad, su uso no es obligatorio para los clientes, quienes deben escanear, si quieren, el código QR instalado en la entrada de los locales y registrar su visita tecleando su número de teléfono móvil en el formulario creado por las autoridades.

“Revisamos todas las noches la base de datos de números positivos de covid-19 y comparamos esos datos con los del nuevo sistema, para saber si alguna de esas personas [contagiadas] aparece en la información de visita de alguno de los establecimientos registrados”, explica Clark. En caso de registrar un contacto con personas contagiadas, las autoridades esperan cuatro días para hacer las notificaciones a través de mensajes de texto, que es el tiempo que el virus tarda en incubarse en una persona. Si la persona ha tenido síntomas leves se le recomienda mantenerse en casa durante 14 días y hacerse una prueba gratuita en los quioscos sanitarios abiertos en la ciudad. Clark afirma que desde julio han hecho un esfuerzo para aumentar la implementación de pruebas para detectar contagios, al pasar de 4,000 en esa fecha a 7,000 pruebas diarias en agosto y con planes de aumentarlas a 12,000 o 14,000 en las próximas semanas.

“Para nosotros este nuevo sistema es importante porque reduce la brecha que teníamos a la hora de notificar a personas que estuvieron en espacios públicos con riesgo de contagios. No había un sistema que permitiera interactuar de forma directa. Ahora es importante que la gente se entere si estuvo en una situación de riesgo”, dice el funcionario. Aunque con el nuevo sistema las autoridades locales aspiran a romper las cadenas de contagios, no descartan que se implementen más restricciones para atajar el virus. “Generamos insumos diarios para tomar decisiones sobre restricciones de actividades. Mientras no veamos una reducción en la velocidad de crecimiento de la curva epidémica o en el aumento en la saturación hospitalaria, seguiremos tomando medidas”, agrega. ¿Pasará Ciudad de México a semáforo rojo de continuar esta tendencia negativa? “No lo descarto”, advierte Clark.



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