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La falta de tiempo y el Senado complican un posible ‘impeachment’ a Trump


2021-01-08

Por María Antonia Sánchez-Vallejo | El País

Ante la negativa del vicepresidente Mike Pence a invocar la 25ª Enmienda para incapacitar al presidente Donald Trump por incitar a la insurrección del miércoles en el Capitolio, los demócratas de la Cámara de Representantes se preparan para iniciar un proceso de destitución por la vía de urgencia, dado que al republicano solo le quedan 12 días en la Casa Blanca hasta la toma de posesión de Joe Biden, el 20 de enero. Un equipo de tres congresistas ultima nuevos cargos contra el republicano que podrían presentarse este lunes, según recoge Reuters, entre ellos la incitación a la violencia contra el Gobierno de EU y su demora en desmovilizar a sus partidarios que asaltaron el Capitolio.

La iniciativa podría concretarse a mediados de la semana próxima, según fuentes demócratas, lo que recorta sus posibilidades pese a contar en principio con el apoyo de algunos republicanos. Pero a un proceso que debe seguir una serie de pasos (una preceptiva investigación del comité judicial; la votación de la Cámara de Representantes, y luego la del Senado), parece faltarle tiempo material para culminar. Es competencia de la Cámara de Representantes incoar la causa, y con la mayoría demócrata actual ello no supondría ningún obstáculo pues solo se requiere mayoría simple. A continuación, el Senado celebraría un juicio en el que es necesaria una mayoría de dos tercios para condenarle.

Pero el Senado está en manos republicanas -lo que haría necesario el voto de condena de 17 senadores republicanos para alcanzar los dos tercios- y además en periodo de receso hasta el próximo 19 de enero. Colaboradores de Mitch McConnell, el líder republicano de la Cámara alta, no se han pronunciado sobre la posibilidad de que pudiera reunirse antes de esa fecha si la Cámara emprende la causa. Los dos senadores demócratas elegidos esta semana en Georgia, que darán un apurado control de la Cámara alta a su partido, no jurarán su cargo hasta que el Estado certifique los resultados de las urnas, a finales de mes.

El capítulo de la Constitución relativo a un impeachment no abunda en detalles técnicos, por lo que el proceso parece moldeable, a medida de la necesidad política o, en este caso, de la urgencia. Los demócratas debaten este viernes los últimos pasos a dar, mientras el presidente electo ha dejado en manos del Congreso la decisión final. Si acuerdan emprender el proceso, Trump será el primer presidente en la historia de EE UU que es sometido dos veces a juicio, después de que en diciembre de 2019 la Cámara le incoara otro por presionar al presidente de Ucrania para investigar los negocios del hijo de Joe Biden. Fue absuelto por el Senado en febrero de 2020.

Si se concreta el segundo juicio contra Trump en un año, y el republicano es finalmente condenado, no podría concurrir a las elecciones de 2024, pero solo si el Congreso le descalifica explícitamente. Su inhabilitación mediante la 25ª Enmienda no implicaría la prohibición de ejercer cargo público.

Si se solventa el factor tiempo, el proceso debería todavía vencer la resistencia política de los republicanos, aunque algunos miembros destacados del partido se han mostrado abiertos a considerar la posibilidad de condenar a Trump. El senador republicano Ben Sasse se ha sumado este viernes a los críticos al pedir el desalojo del poder del magnate. “Cuanto menos haga en los próximos 12 días, mejor. Trump ha mentido a los americanos y las mentiras tienen consecuencias”, ha declarado a la radio pública NPR. Incluso el diario The Wall Street Journal, propiedad de Rupert Murdoch, antaño aliado de Trump, ha instado al presidente a dimitir: “Será mucho mejor para todos, incluido él mismo, que se vaya tranquilamente”.



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