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Plan de infraestructura de Estados Unidos es histórico, no transformador


2021-11-15

Por JOSH BOAK

WASHINGTON (AP) — La ley de infraestructuras que firma el lunes el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, supone un logro histórico en un momento de profundas divisiones políticas. Pero los compromisos necesarios para reducir las diferencias sugerían que el gasto podría no ser tan transformador para la economía estadounidense como había prometido Biden.

El presidente, que ha perdido apoyos mientras el país sigue luchando con la pandemia y una creciente inflación, ha presentado el plan de infraestructuras como una demostración de que el gobierno puede volver a funcionar. Antes de la ceremonia de firma del lunes, dio instrucciones a su gobierno el viernes de que supervisara de forma exhaustiva las próximas inversiones en carreteras, puentes, sistemas de agua, banda ancha, puertos, vehículos eléctricos y red eléctrica, para asegurarse de que se amortizan.

“Es difícil, pero aún podemos ponernos de acuerdo para hacer algo grande para el pueblo estadounidense”, dijo Biden. “Creará millones de nuevos empleos. Hará crecer la economía. Y ganaremos la competición económica mundial en la que estamos inmersos en el segundo cuarto del siglo XXI con China y muchos otros países del mundo.

Desde su aprobación parlamentaria el 5 de noviembre, Biden retrasó la firma de la peleada iniciativa hasta que los legisladores volvieran de un receso en las sesiones y pudieran acudir a una celebración bipartidista. El festejo en el jardín de la Casa Blanca incluirá gobernadores y alcaldes de ambos partidos, así como a líderes sindicales y empresariales. El domingo por la noche, antes de la firma, la Casa Blanca anunció que el exalcalde de Nueva Orleans Mitch Landrieu supervisaría la implementación del presupuesto de infraestructuras.

El presidente comenzó la campaña para vender el plan al público con una visita la semana pasada al Puerto de Baltimore. El martes irá a Nueva Hampshire para ver un puente en la lista prioritaria de reparaciones, y el miércoles a Detroit para un acto en la planta de ensamblaje de vehículos eléctricos de General Motors.

Para alcanzar un acuerdo bipartidista, el presidente tuvo que reducir en más de la mitad sus ambiciones iniciales de dedicar 2,3 billones de dólares a infraestructuras. La propuesta que se convertirá en ley el lunes incluye unos 550,000 millones de dólares en nuevos gastos durante 10 años, ya que algunos de los proyectos ya estaban previstos. Sin embargo, el gobierno lo considera como un proyecto nacional con una amplia variedad de inversiones y de formas en las que podría mejorar la vida de la gente, desde agua potable a internet de alta velocidad.

Historiadores, economistas e ingenieros entrevistados por The Associated Press celebraron los esfuerzos de Biden. Pero señalaron que un billón de dólares no alcanzaba ni de lejos para compensar décadas de dejadez del gobierno para mantener y actualizar las infraestructuras del país.



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