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Nadie sabe qué tan seguros son los sistemas como el piloto automático de Tesla


2022-06-09

Cade Metz | The New York Times

Cada tres meses, Tesla publica un informe de seguridad que proporciona el número de kilómetros entre colisiones cuando los automovilistas usan el sistema de asistencia al conductor de la compañía, conocido como Autopilot (piloto automático), y el número de kilómetros entre choques cuando no lo utilizan.

Estas cifras siempre muestran que los accidentes son menos frecuentes con el Autopilot, un conjunto de tecnologías que pueden maniobrar, frenar y acelerar los vehículos Tesla por su cuenta.

No obstante, los números son engañosos. El Autopilot se usa principalmente para manejo en la autopista, que, en general, es dos veces más seguro que conducir en la ciudad, según el Departamento de Transporte. Es posible que ocurran menos colisiones con Autopilot por el simple hecho de que con frecuencia es usado en situaciones más seguras.

Tesla no ha proporcionado datos que permitirían una comparación de la seguridad del Autopilot en los mismos tipos de caminos. Además, tampoco lo han hecho otros fabricantes de autos que ofrecen sistemas similares.

El Autopilot ha estado en vías públicas desde 2015. General Motors (GM) lanzó Super Cruise en 2017 y Ford Motor presentó BlueCruise el año pasado. Sin embargo, los datos disponibles al público que miden de manera confiable la seguridad de estas tecnologías son escasos. Los conductores estadounidenses (ya sea que usen estos sistemas o compartan el camino con ellos) son, en efecto, conejillos de Indias en un experimento cuyos resultados todavía no han sido revelados.

Las automotrices y las compañías tecnológicas están agregando más funciones a los vehículos que afirman mejoran la seguridad, pero es difícil verificar tales aseveraciones. Mientras tanto, las muertes en las autopistas y las calles de Estados Unidos han estado en aumento en los últimos años y, en 2021, alcanzaron la cifra más alta en dieciséis años. Parecería que cualquier protección adicional brindada por avances tecnológicos no está compensando malas decisiones de parte de los conductores al volante.

“Hay una falta de datos que darían al público la confianza de que estos sistemas, ya desplegados, están a la altura de los beneficios de seguridad esperados”, comentó J. Christian Gerdes, un profesor de Ingeniería Mecánica y codirector del Centro de Investigación Automotriz de la Universidad de Stanford que fue el primer director de Innovación del Departamento de Transporte.

GM colaboró con la Universidad de Míchigan en un estudio que exploró los beneficios potenciales a la seguridad de Super Cruise, pero concluyó que no tenían suficientes datos para comprender si el sistema reducía las colisiones o no.

Hace un año, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por su sigla en inglés), el órgano gubernamental de regulación de la seguridad automotriz, ordenó a las compañías que reportaran choques potencialmente graves que involucraran sistemas de asistencia de conducción avanzados similares al Autopilot a más tardar un día después de enterarse de ellos. La orden indicaba que la agencia haría públicos los reportes, pero hasta el momento no lo ha hecho.

La agencia de seguridad declinó hacer comentarios sobre qué información había recolectado, pero dijo en un comunicado que harían públicos los datos “en un futuro cercano”.

Tesla y su director ejecutivo, Elon Musk, no respondieron a las solicitudes para que hicieran comentarios. GM declaró que había reportado dos incidentes que involucran Super Cruise a la NHTSA: uno en 2018 y uno en 2020. Ford rechazó hacer comentarios.

Es poco probable que los datos de la agencia aporten una perspectiva completa de la situación, pero podría alentar a los legisladores y automovilistas a examinar con mayor detalle estas tecnologías y, al final, cambiar la forma en la que son comercializadas y reguladas.

A pesar de sus habilidades, el Autopilot no le quita la responsabilidad al conductor. Tesla les dice a los conductores que se mantengan en alerta y que estén preparados para asumir el control del auto en todo momento. Lo mismo aplica para BlueCruise y Super Cruise.

No obstante, a muchos expertos les preocupa que estos sistemas, debido a que permiten a los conductores ceder el control activo del auto, pueden hacerles creer que sus autos se conducen solos. Entonces, cuando la tecnología funcione mal o no pueda lidiar con la situación por su cuenta, los automovilistas podrían estar mal preparados para tomar el control con la rapidez necesaria.

Tecnologías menos nuevas, como el frenado automático de emergencia y la alerta de cambio involuntario de carril, han brindado desde hace tiempo redes de protección para conductores al desacelerar o detener el auto o alertar a los conductores cuando se salen del carril. Sin embargo, sistemas de asistencia de conducción más recientes cambian ese acuerdo al hacer que el conductor sea la red de protección para la tecnología.

Los expertos en seguridad están preocupados en particular por el Autopilot debido a la manera en la que es comercializado. Durante años, Musk ha dicho que los autos de la compañía estaban cerca de la verdadera autonomía (conducirse solos en prácticamente cualquier situación). El nombre del sistema también implica una automatización que la tecnología aún no ha logrado.

Esto puede llevar a que el conductor se confíe. Autopilot ha desempeñado un papel en muchas colisiones fatales, en algunos casos porque los automovilistas no estaban preparados para tomar el control del auto.

Musk ha promovido desde hace tiempo a Autopilot como una manera de mejorar la seguridad y los reportes de seguridad trimestrales de Tesla parecen respaldarlo. Sin embargo, un estudio reciente del Consejo de Investigación de Transporte de Virginia, un brazo del Departamento de Transporte de Virginia, muestra que estos reportes no son lo que parecen.

“Sabemos que los autos que usan Autopilot tienen colisiones con menor frecuencia que cuando el Autopilot no se emplea”, señaló Noah Goodall, un investigador en el consejo que explora la seguridad y los asuntos operacionales relacionados con vehículos autónomos. “Pero, ¿son manejados de la misma manera, en los mismos caminos, a la misma hora del día, por los mismos conductores?”.

Al analizar datos de la policía y las aseguradoras, el Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras, una organización de investigación sin fines de lucro financiada por la industria aseguradora, ha descubierto que las tecnologías más viejas tales como el frenado automático de emergencia y la alerta de cambio involuntario de carril han mejorado la seguridad. Sin embargo, la organización afirma que los estudios todavía no han mostrado que los sistemas de asistencia de conducción proporcionen beneficios similares.

Parte del problema es que los datos de la policía y las aseguradoras no siempre indican si estos sistemas estaban en uso al momento del impacto.

La agencia federal de seguridad vehicular ha ordenado a las compañías que brinden datos en colisiones cuando las tecnologías de asistencia de conducción estaban en uso hasta 30 segundos antes del impacto. Esto podría aportar un panorama más amplio sobre cómo estos sistemas se están desempeñando.

No obstante, los expertos opinan que incluso con esos datos será difícil determinar si usar estos sistemas es más seguro que apagarlos en las mismas situaciones.



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