Panorama Norteamericano

Nueva encuesta revela que la mayoría de los electores latinos están fuera del alcance del Partido Republicano

2022-09-19

Este sondeo reveló que los demócratas habían mantenido un control sobre la...

Jennifer Medina, Jazmine Ulloa and Ruth Igielnik | The New York Times

Han pasado casi dos años desde que Donald Trump logró obtener algunos avances sorpresivos con los electores latinos. Pero de acuerdo con un nuevo sondeo de The New York Times y Siena College, no se han logrado materializar los sueños de los republicanos sobre una importante reorientación de los votantes latinos hacia las posturas del Partido Republicano con relación a los problemas sociales y la delincuencia.

Este sondeo —una de las encuestas no partidistas más grandes relacionadas con los electores latinos desde las elecciones de 2020— reveló que los demócratas habían mantenido un control sobre la mayoría de los electores latinos, motivados en parte por mujeres y por la creencia de que los demócratas seguían siendo el partido de la clase trabajadora. En general, es más probable que los votantes latinos estén de acuerdo con los demócratas en muchos temas: inmigración, política sobre el control de armas, cambio climático. También es más probable que vean a los republicanos como el partido de la élite y como el que mantiene posturas extremas. Además, una mayoría de los electores latinos, el 56 por ciento, piensa votar por los demócratas este otoño, en comparación con el 32 por ciento que pretende votar por los republicanos.

Pero en la encuesta también se ven señales preocupantes para el futuro del mensaje de los demócratas. Pese a esa cómoda delantera, el sondeo revela que los demócratas están mucho peor que en los años anteriores a las elecciones de 2020. Parece que los electores latinos más jóvenes, sobre todo los del sur, se están alejando del partido, un cambio que es impulsado por enormes inquietudes en materia económica. En las elecciones intermedias de este año, deficiencias en el sur y entre los electores de las zonas rurales se podrían interponer en los triunfos importantísimos de Texas y Florida.

Anthony Saiz, de 24 años, quien reseña el contenido de una plataforma de redes sociales en Tucson, Arizona, comentó que, para salir adelante, tuvo que aceptar un segundo empleo como pizzero en una cervecería. Saiz votó por Joe Biden en 2020 y se considera demócrata porque creció dentro de una familia demócrata. Pero parecía que bajo el mandato de Biden, el costo de la vida se duplicó para él, pese a que se mudó a un apartamento más pequeño, afirmó.

“Las decisiones que ha estado tomando para el país me han dejado en una situación muy difícil”, comentó acerca del presidente.

La manera en que voten los latinos será un asunto fundamental en las elecciones de noviembre y para el futuro de la política estadounidense. La participación de los electores latinos es decisiva en la lucha por el control del Congreso y conforman una parte considerable de los votantes —hasta el 20 por ciento— en dos de los estados que más probabilidades tienen de decidir el control del Senado: Arizona y Nevada. Los latinos también representan más del 20 por ciento de los electores registrados en más de una docena de contiendas muy competitivas para la Cámara de Representantes en California, Colorado, Florida y Texas, entre otros estados.

Desde hace mucho tiempo, los demócratas han pensado que el creciente electorado latino condenaría a los republicanos, y las posibilidades de que haya un electorado cada vez más diverso han avivado las preocupaciones de los conservadores. Los resultados de las elecciones de 2020 —en las cuales, en comparación con 2016, Trump ganó más o menos unos ocho puntos porcentuales entre los votantes latinos— comenzaron a cambiar el panorama de ambos partidos. La encuesta del Times/Siena revela que siguen arraigadas las creencias y las lealtades históricas con respecto a los temas centrales, aunque hay algunos cambios que llaman mucho la atención.

Aunque las mayorías de los votantes latinos apoyan a los demócratas sobre temas sociales y culturales, una parte muy considerable sigue teniendo creencias que se alinean con los republicanos: más de una tercera parte de los electores latinos afirman que están más de acuerdo con el Partido Republicano en los temas relacionados con la delincuencia y la vigilancia policial, y a cuatro de cada diez votantes latinos les preocupa que el Partido Demócrata haya ido demasiado lejos en materia de raza y género. Los votantes latinos consideran que los problemas económicos son el factor más importante que determinará su voto este año y están divididos de manera uniforme acerca de con qué partido están más de acuerdo en lo que se refiere a la economía.

Los electores latinos en Estados Unidos nunca han sido un bloque de votación unificado y con frecuencia desconcertaban a los estrategas políticos que intentan entender su comportamiento. Los 32 millones de latinos que pueden votar son inmigrantes recientes y ciudadanos de cuarta generación, habitantes de las ciudades y de las zonas rurales, católicos y ateos.

Los republicanos están teniendo un mejor desempeño con los votantes latinos que viven en el sur, una zona que incluye Florida y Texas, donde los republicanos han obtenido victorias importantes en las elecciones recientes con los votantes latinos. En el sur, 46 por ciento de los electores latinos dicen que piensan votar por los demócratas, mientras que el 45 por ciento afirman que planean votar por los republicanos. Por el contrario, en otras partes del país, los demócratas tienen del 62 al 24 por ciento entre los electores latinos.

Es posible que una brecha generacional también lleve a los republicanos a obtener más triunfos. La encuesta reveló que los demócratas gozaban de un gran respaldo sobre todo de los electores latinos, pero el 46 por ciento de los votantes menores de 30 años apoyan el manejo de la economía por parte de los republicanos, en comparación con el 43 por ciento que están a favor de los demócratas.

Los republicanos también tienen fuerza entre los varones latinos, quienes apoyan más a los demócratas en las elecciones intermedias, pero, por un margen de cinco puntos, dicen que votarían por Trump si volviera a contender en 2024. Parece que los varones jóvenes, sobre todo, están dando un giro hacia los republicanos. Son un importante punto débil para los demócratas, quienes, con los varones menores de 45 años, mantienen una ventaja de solo cuatro puntos en las elecciones intermedias.

La inmigración sigue siendo un tema primordial para los electores latinos, y ambos partidos tienen un atractivo particular. Mientras que los demócratas han presionado para reformar el sistema de inmigración legal y ofrecen una vía para que muchos inmigrantes que viven de manera ilegal en el país obtengan la ciudadanía, los republicanos se han enfocado en tomar medidas enérgicas contra la inmigración ilegal y en usar la política fronteriza para impulsar sus bases.

Los demócratas conservan una considerable ventaja en el tema de la inmigración legal y el 55 por ciento de los electores latinos afirman estar de acuerdo con este partido, en comparación con el 29 por ciento que dicen estar de acuerdo con los republicanos. Pero el Partido Republicano ha avanzado cuando ha acentuado la retórica y la política antiinmigración: 37 por ciento de los electores latinos apoyan las posturas de los republicanos con respecto a la inmigración ilegal. Y aproximadamente una tercera parte de estos respalda la construcción de un muro en la frontera entre México y Estados Unidos.

Amelia Alonso Tarancón, de 69 años, quien emigró de Cuba hace catorce años y ahora vive en Fort Lauderdale, Florida, quiere que el Congreso le proporcione estatus legal a los trabajadores que viven en el país de manera ilegal y que han estado ahí durante décadas. Pero concuerda con los republicanos en sus posturas radicales contra la inmigración ilegal. Esta idea la motivó a votar por Trump, pese a que es una demócrata registrada.

En lo que se refiere a muchos temas sociales y culturales, los electores latinos siguen estando alineados con el Partido Republicano.

La mayoría, 58 por ciento, tiene una buena opinión del movimiento “Las vidas negras importan”, mientras que el 45 por ciento también apoyan el movimiento “Las vidas azules importan”, el cual defiende al personal de la policía. Una mayoría cree que el aborto debe ser legal en casi todos los casos; incluso entre los latinos republicanos, cuatro de cada diez personas rechazan la decisión de la Corte Suprema de anular la sentencia del caso Roe contra Wade. El apoyo a “Las vidas negras importan” y al derecho al aborto es impulsado principalmente por los jóvenes. Al preguntarles con quién están más de acuerdo en el caso de la política sobre el control de armas, el 49 por ciento dijo que con los demócratas, mientras que el 34 por ciento afirmó que con los republicanos.

En repetidas ocasiones, los republicanos que intentan ganarse a los electores latinos han descrito a los demócratas como elitistas y alejados de la realidad, pero la encuesta indica que esta estrategia está teniendo un éxito limitado.

Casi seis de cada diez votantes latinos siguen viendo al partido demócrata como el partido de la clase trabajadora. Aunque los republicanos blancos se consideran de modo uniforme como el partido de la clase trabajadora, incluso algunos republicanos latinos creen que esa es una característica de los demócratas. Además, en la encuesta no se obtuvieron pruebas de que los republicanos estuvieran teniendo un mejor desempeño entre la población latina sin estudios universitarios ni entre los latinos de las zonas rurales, dos grupos demográficos fundamentales a los que han querido acercarse. Uno de cada cuatro votantes latinos de las zonas rurales sigue sin decidir por quién votar en noviembre.

Los demócratas han sido criticados con contundencia por su aceptación del término Latinx, que tiene el propósito de ser más inclusivo que las palabras “latino” y “latina”, las cuales marcan el género. Encuestas anteriores han revelado que solo una pequeña minoría de votantes latinos prefieren ese término. Pero la encuesta indicaba que Latinx no es, en absoluto, el tema más polarizador; solo el 18 por ciento señaló que ese término le parecía ofensivo.



Jamileth