Ecología y Contaminación

Pequeñas acciones para cuidar nuestro planeta

2019-02-27

Cuidar el planeta es una de esas cosas que parecen estar fuera de nuestro alcance.

Por JAMES K. WILLIAMSON, The New York Times

Cuidar el planeta es una de esas cosas que parecen estar fuera de nuestro alcance.

Los problemas son demasiado grandes y complicados como para entenderlos en su totalidad. No hay medidas prácticas que podamos tomar en nuestra vida cotidiana. Además, en realidad no hay nada que podamos hacer para ayudar de todas formas, ¿cierto?

Falso.

A continuación, te presentamos ocho cosas que tú —sí, tú, la persona que está leyendo esto— puedes hacer para cuidar el planeta.

Conserva tu celular
Ensamblar la pequeña computadora que llevas contigo a todos lados requiere de mucha energía. La producción de un iPhone 6, por ejemplo, emitió el equivalente a 80,7 kilogramos de dióxido de carbono, o casi lo mismo que quemar 34 litros de gasolina, de acuerdo con un estudio publicado en 2015. En lugar de comprar un nuevo teléfono, intenta mantener el tuyo en funcionamiento el mayor tiempo posible. Pero si es imprescindible que te deshagas de él, recíclalo o considera comprar uno usado.

No limpies las hojas
Las hojas sirven de refugio para gusanos, polillas y algunas mariposas que, a su vez, se vuelven alimento para las aves del vecindario. También ayudan a nutrir y fertilizar el suelo, además de que evitarás quemar combustible fósil al omitir el uso de una podadora o una sopladora de hojas.

Utiliza un lavavajillas, no el fregadero
Los lavavajillas han mejorado a lo largo de los años: los modelos promedio certificados por el programa Energy Star de Estados Unidos utilizan 13 litros de agua o menos por ciclo de lavado. Si se compara eso con un grifo eficiente de cocina, que derrama casi 6 litros de agua por minuto, significa que lavarse las manos durante cuatro minutos equivale a gastar casi el doble del agua que usa un lavavajillas. Si no puedes darte el lujo de comprar un lavavajillas, prueba con el método de las dos cubetas: llena un recipiente con agua para lavar y el otro con agua para enjuagar.

Compra menos ropa
Los fabricantes usan agua y químicos para el teñido y los acabados de la ropa de algodón. El poliéster y el nailon no son biodegradables. En esta era de la moda rápida, es mejor usar tu ropa durante mucho mucho tiempo. (También es bueno comprar prendas de segunda mano).

Analiza tus pedidos en línea, desde el clic hasta el transportista
Cuando compres en línea, procura agrupar tus pedidos para evitar que se hagan varias entregas, esto puede ayudar a reducir las emisiones de dióxido de carbono de los camiones repartidores. Investiga a fondo los artículos que vayas a comprar para evitar hacer devoluciones y siempre recicla las cajas de los paquetes.

No inviertas en combustibles fósiles
¿Tus fondos de retiro u otras inversiones incluyen empresas de hidrocarburos? Desinvertir se ha convertido en una práctica común.

Toma en cuenta cuántos desechos alimenticios generas
Se requiere de una cantidad gigantesca de energía para producir los alimentos que comemos, en particular la carne y los lácteos. Por ejemplo, la producción de una sola hamburguesa requiere la misma cantidad de agua que una ducha de noventa minutos. Además, el 40 por ciento de la comida en Estados Unidos se tira a la basura. Para reducir tus desechos de alimentos usa la calculadora en línea Guest-imator para estimar la cantidad de comida que vas a necesitar según el número de invitados que tendrás. También puedes encontrar ayuda en el libro Waste-Free Kitchen Handbook.

Ajusta tu sistema de calefacción
Los sistemas de calentadores o calderas para templar el ambiente que no reciben el mantenimiento adecuado pueden quemar más aceite o gas natural del necesario. Contrata a un técnico para que revise el tuyo a fin de asegurarte de que está funcionando apropiadamente, y de reducir la cantidad de partículas procedentes de estos sistemas de calefacción. Si tienes un sistema de calderas a base de radiadores, considera instalar un control de reajuste al exterior, que modula la temperatura del agua del radiador a partir de la temperatura externa. Todo esto incluso puede significar ahorros directos para ti: estas pequeñas medidas pueden reducir el costo de tu calefacción hasta en un diez por ciento.



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