Automotriz

El auto del futuro ya está aquí (y su salón del automóvil también)

2019-03-08

A pesar de todo lo que había visto en casi tres décadas como director ejecutivo del...

Por ROBERT C. YEAGER, The New York Times

A pesar de todo lo que había visto en casi tres décadas como director ejecutivo del salón del automóvil anual de Detroit, Rod Alberts fijó la mirada casi estupefacto.

En una pantalla de video cercana, vio cómo un vehículo autónomo sin pasajeros se estacionó, usó un sensor para recargar sus baterías de manera inalámbrica y después regresó a la acera para recoger a los “ocupantes”.

Aunque lo estaban controlando desde la planta baja del edificio donde se celebraba el evento en Detroit, el vehículo en sí estaba a más de 11,000 kilómetros, en Shanghái. Capturada en tiempo real por tres cámaras, la demostración usó un sistema de “valet automatizado” desarrollado por ZongMu Technology, una empresa emergente china.

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Cada vez más, junto con sus nuevos modelos dando vueltas en las tradicionales plataformas giratorias de exhibición, los principales salones automotrices mezclan fuertes dosis de tecnología y experiencias como simuladores de conducción y demostraciones de realidad virtual.

“La tecnología llegó para quedarse”, dijo Alberts, y señaló todas las empresas emergentes que estuvieron en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica en enero en Detroit. “El mundo de la movilidad y nuestras exhibiciones automotrices han cambiado mucho”.

Hace diez años, calcula Alberts, la población mundial de autos abarcaba 50 marcas y 350 modelos. Actualmente, con la desaparición de nombres como Saab, Scion, Mercury y Pontiac, y con empresas automotrices como General Motors y Ford que siguen reduciendo sus catálogos, calcula que esos números han disminuido hasta en un 20 por ciento.

Todo esto significa que hay menos autos en las alfombras de Alberts. Además, mientras las empresas automotrices aprovechan cada vez más las redes sociales y los periodos de fabricación más breves, las presentaciones de nuevos modelos que históricamente se llevaban a cabo durante los últimos meses del año —cuando están programados muchos de los salones— ahora suceden todo el año.

Sin embargo, a pesar de los encabezados recientes que afirman la desaparición inminente de los salones automotrices convencionales, esas predicciones resultan prematuras.

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Los mayores eventos aún atraen a grandes multitudes y están llenos de posibles compradores. Se calcula que, el año pasado, once millones de personas asistieron a las 55 exposiciones automotrices tradicionales de Estados Unidos —sin contar las de autos clásicos y de especialidad— de acuerdo con Foresight Research, una firma de rastreo de datos del sector con sede en Rochester Hills, Míchigan. A pesar de un clima gélido que ha roto récords, la asistencia al salón de Detroit alcanzó una cifra reportada de 774,000, ligeramente menor a la del año anterior pero difícilmente en vías de desaparecer.

“Es verdad que las exposiciones están evolucionando, pero de manera positiva”, dijo Jennifer Colman, presidenta de Automotive Trade Association Executives. “Están ofreciendo aplicaciones interactivas, pruebas de manejo y otras experiencias que satisfacen las necesidades de los clientes”.

Hace dos años, el salón de Detroit colaboró con PlanetM, una iniciativa patrocinada por la Michigan Economic Development Corporation que fomenta las tecnologías emergentes de “movilidad”. Este año, 149 compañías y empresas tecnológicas emergentes, incluyendo a ZongMu en China, poblaron la planta baja de la exposición de Detroit, en una exhibición de posibles inversionistas. Entre ellos se encontraban:

Bedestrian. Esta empresa emergente de Ann Arbor, Míchigan, planea desplegar vehículos robóticos autónomos para entregas de “último kilómetro” en zonas urbanas congestionadas. La empresa espera encontrar un nicho entre las personas mayores, los discapacitados y los veteranos.

Derq. con sede en Detroit y Dubái, esta empresa emergente se está enfocando en prevenir los accidentes entre vehículos y peatones en las intersecciones antes de que sucedan. Su tecnología vincula las cámaras de las “ciudades inteligentes” con los sensores patentados de algoritmos predictivos, los cuales activan alarmas audiovisuales en vehículos autónomos y tradicionales.

Seeva Technologies. Seeva, una empresa emergente fundada por un padre y su hija en Seattle, usa chorros dirigidos de fluido caliente para limpiar los parabrisas, las cámaras y los sensores de vehículos autónomos y tradicionales. Se espera que los vehículos totalmente autónomos desplieguen decenas de ese tipo de detectores, señaló Diane Lansinger, la directora ejecutiva.

“Es una oportunidad para exponer nuevas empresas y tecnologías a posibles inversionistas y al mundo automotriz tradicional”, comentó Trevor Pawl, vicepresidente de PlanetM acerca del salón de Detroit. “Y podemos hacerlo aquí, donde comenzó la industria”.

Dos meses antes, se apreció una transformación similar en AutoMobility LA, el gran salón automotriz anual de Los Ángeles.

Al igual que en Detroit, se develaron decenas de nuevos modelos de autos, y con mucho alboroto. Sin embargo, desde 2016, cuando los propietarios del salón de Los Ángeles se fusionaron con Connected Car Expo, muchas cosas han cambiado. El evento de noviembre se convirtió en uno de los primeros en abordar la convergencia de los mundos de la tecnología y la fabricación de autos y en ofrecer foros públicos para la discusión de asuntos espinosos que enfrenta el sector del transporte.

Por un lado, estaba el tema del “Futuro de la conducción humana”, de tono serio. Los panelistas se esforzaron con presentaciones profundas como “Las nuevas demandas del diseño automotriz”, “La movilidad del futuro y el auto reinventado” y “Preparando las autopistas para el futuro autónomo”.

“Era la primera vez que he sentido el tipo de emoción que experimentas en los salones de París y Detroit”, dijo Kimberly Marte, miembro del pánel de diseño.

“Estamos en una época de cambio en la manera en que observamos todo el futuro del transporte”, agregó Marte, conferencista del ArtCenter College of Design en Pasadena, California. “El salón de Los Ángeles reflejó eso y le dio mucho peso al evento”.

Marte destacó la introducción de una camioneta eléctrica que vadea el agua con una autonomía de 600 kilómetros. Fabricada por Rivian, de Plymouth, Míchigan, la camioneta se anunció como la primera de una línea de vehículos “eléctricos de aventura”.

“Fue un tipo distinto de ajetreo”, comentó. “Todos hablaban al respecto, rodeaban esa camioneta”.

De manera destacable, la exposición de Los Ángeles fue flanqueada por dos anuncios portentosos de la empresa automotriz más grande del mundo: Volkswagen acabará con la producción de su icónico Beetle este año, y tiene la intención de detener el desarrollo de motores de gasolina y diésel después de 2026.

Aun así, como insisten Colman y otros, los salones automotrices siguen vivitos y coleando.

Steve Bruyn, director ejecutivo de Foresight, dijo que el número de asistentes que compran autos había aumentado recientemente, un incremento que le atribuyó al mayor interés que mostraron los milénials.

“El grupo de los 18 a los 34 años ha aumentado drásticamente desde 2015”, dijo Bruyn, y ahora es el sector demográfico más grande entre los asistentes que después compran un vehículo.

“Si acaso, gracias a los milénials, las exposiciones automotrices han aumentado en importancia en términos de compras”, comentó. “Estas personas a menudo no tienen experiencia previa de lealtad a una marca, así que para ellos asistir al salón adopta un nuevo significado”.

Desde 1998, Kevin Mazzucola ha sido director ejecutivo del Salón del Automóvil de Filadelfia, una exhibición más localizada, celebrada en febrero, que mezcla su metal brillante con porristas y transmisiones radiofónicas en vivo.

“Cuando levanto la vista y veo a setenta mil personas en el evento una tarde de sábado, no me queda duda de la importancia continua de los salones automotrices”, comentó.

“Los consumidores disfrutan de comparar los autos que compran”, agregó. “Les damos la oportunidad de ver si la tercera fila de asientos que le agregaron a esa todoterreno de verdad tiene el tamaño suficiente para llevar a los niños a su partido de futbol”.

A pesar de su optimismo, Mazzucola percibe una necesidad creciente de que los salones eduquen a los consumidores, especialmente conforme la industria se dirige hacia los vehículos autónomos.

“Las encuestas muestran que el público se siente preocupado respecto de los vehículos autónomos”, señaló. “Necesitamos ayuda de los fabricantes para aliviar esos miedos, para usar nuestros salones con el fin de educar y exponer la nueva tecnología a los consumidores”.

Esa iniciativa podría obtener un impulso el año siguiente, cuando la exhibición de Detroit cambie su programación a junio después de haberla organizado tradicionalmente en enero. “Vamos a romper el molde”, dijo Alberts.

El clima más templado permitirá que el salón añada 5,6 hectáreas de espacio exterior y aproveche por completo la ribera revitalizada de la ciudad y sus calles circundantes.
 



regina