Ecología

Cómo empezaron los incendios en Estados Unidos y otras respuestas que buscas

2020-09-10

La mayoría de los incendios en California son causados por personas. Muchos otros son...

Por Jill Cowan | The New York Times

Los incendios forestales arden en todo el Oeste de Estados Unidos y han sumido a California y otros estados en crisis que se agravan. A medida que los residentes se enfrentan a los incendios, a la nube de humo que crean, a la continua ola de calor de la región y a los desafíos que plantean, aquí tenemos las respuestas a algunas preguntas importantes.

¿Cómo comenzaron los incendios forestales?

La mayoría de los incendios en California son causados por personas. El incendio de El Dorado, que ha crecido a más de 4000 hectáreas, se inició cuando una familia utilizó un “dispositivo pirotécnico” para anunciar el sexo de un nuevo bebé.

Muchos otros son causados por acciones mucho más mundanas, como conducir un carro que suelta hollín en la vegetación seca, como fue el caso del incendio Apple en el sur de California este año.

Otros han sido causados por líneas de transmisión de energía u otros equipos de servicios públicos, que pueden provocar e iniciar incendios en áreas remotas. Los equipos de Pacific Gas and Electric causaron el mortal incendio Camp en 2018.

En Oregón, The Statesman Journal informó que los incendios en el área del cañón de Santiam se encendieron cuando los árboles que caían derribaron los cables de electricidad.

Pero, a veces, los fenómenos naturales son la causa, al encender los incendios de manera inevitable. Este año, los relámpagos que cayeron durante las inusuales tormentas secas provocaron algunos de los incendios más grandes.

Una vez iniciado el fuego, los vientos feroces han propagado incendios fuera de control a lo largo de la costa Oeste.

¿Qué papel juega el cambio climático?

Los expertos dicen que el cambio climático ha impulsado la gravedad de los incendios: su magnitud, la rapidez con que se propagan y lo difícil que es combatirlos mientras se ciernen sobre las comunidades.

Los incendios de este año se han visto agravados por una ola de calor sin precedentes que, según los científicos, forma parte de los cambios cada vez más extremos de la región entre el clima cálido y seco, cuando es probable que se inicien los incendios, y las fuertes lluvias que estimulan el crecimiento de plantas que se convertirán en combustible para los incendios la próxima vez que el clima se vuelva cálido y seco.

El gobernador de California, Gavin Newsom, ha enfatizado los vínculos entre el cambio climático y la gravedad de los incendios de este año.

“Nunca he sentido más obligación y propósito de mantener el liderazgo de California no solo a nivel nacional sino internacional para enfrentar el cambio climático”, dijo el martes.

El legado de una política de más de un siglo de supresión total de los incendios también asoma su feo rostro, según los expertos. Esa política de extinguir todo incendio ha perjudicado a los ecosistemas que dependen naturalmente del fuego para despejar espacio necesario para crecer, así como a las comunidades nativas estadounidenses que han utilizado el fuego para cuidar enormes extensiones de tierra durante milenios.

¿Este año es peor que otras temporadas de incendios? ¿Por qué?

Sí, es peor, por muchas de las razones anteriores.

Cal Fire, la agencia de bomberos del estado, informó el miércoles que más de 14,000 bomberos luchaban contra 28 grandes incendios en todo el estado, y que más de un millón de hectáreas se habían quemado este año, lo que superó con creces cualquier registro anterior en la historia del estado.

Ocho personas han muerto y más de 3700 estructuras han sido destruidas.

Daniel Swain, un experto en clima de California, dijo recientemente que estaba alarmado por la gran amplitud y superficie de las llamas que ardían al mismo tiempo en una variedad de ecosistemas. Además, todavía es temprano en la temporada de incendios forestales, que los científicos han advertido repetidamente que se extiende cada vez más.

“Me estoy quedando sin superlativos”, dijo Swain, y eso fue a finales del mes pasado.

El hecho de que los incendios de este año estén en la cima de la continua crisis del coronavirus es otra razón por la que se siente tan diferente. Para millones de californianos, el aire libre es un respiro. Pero ahora, el humo ha hecho que el aire exterior sea tóxico en gran parte del estado, los bosques nacionales están cerrados y algunos de los lugares más apreciados por los residentes podrían ser dañados.

¿Dónde están los incendios forestales? ¿Cuáles son los más preocupantes?

Actualmente hay docenas de incendios que arden solo en California; el más grande es el incendio Creek, en gran parte incontenible, que llevó al gobernador Nelson a declarar el estado de emergencia en los condados de Fresno, Mariposa y Madera. El fuego creció tan rápidamente durante el fin de semana que miembros de la Guardia Nacional de California tuvieron que rescatar en helicóptero a los campistas atrapados en el Bosque Nacional Sierra.

El gobernador también declaró el estado de emergencia en el condado de San Bernardino, donde el incendio El Dorado ha provocado evacuaciones y cierres de carreteras generalizados, y en el condado de San Diego, donde ardía el incendio Valley.

El incendio Bobcat en el Bosque Nacional Ángeles amenazó las casas de los suburbios de Los Ángeles.

Los meteorólogos han expresado su alarma por el rápido crecimiento nocturno del incendio Bear, que se acercó al lago Oroville y se arrastró inquietantemente cerca de donde el pueblo de Paradise fue devastado por el incendio Camp, el más mortífero del que se tiene constancia en el estado.

El gobernador y otros han advertido que no se deben subestimar algunos de los mayores grupos de incendios que han sido combatidos por los equipos de bomberos durante semanas. Por ejemplo, aunque los incendios del LNU Lightning Complex (que ocurren en los condados de Sonoma, Lake y Napa) están contenidos en un 91 por ciento —lo que típicamente indica que un incendio es una amenaza mucho menos significativa— Newsom dijo el martes que los vientos calientes y secos podrían hacer que sus brasas se descontrolen nuevamente.

“La situación de los incendios forestales en California y Oregón ha aumentado hasta el punto de que ya no puedo seguir el rastro de los innumerables incendios masivos, rápidos y potencialmente muy peligrosos”, Swain, el experto en clima de California, escribió en Twitter. “La escala geográfica y la intensidad de lo que está sucediendo es realmente sorprendente”.

¿Qué es el Índice de Calidad del Aire, y cómo lo leo?

Para millones de californianos que tienen la suerte de estar fuera de la ruta directa de las llamas, la calidad del aire es una gran preocupación. Una mirada por el ventana en el área de la bahía el miércoles por la mañana daría una clara indicación de que las cosas no eran normales.

Además de eso, puedes revisar AirNow, un sitio web y una aplicación de la Agencia de Protección Ambiental, para el Índice de Calidad del Aire. Cuanto más alto es el índice, peor es el aire. Cualquier cosa por encima de 100 es malo para los grupos sensibles, que, debido a la pandemia, son más numerosos de lo habitual. Los expertos han dicho que la mala calidad del aire podría agravar los síntomas de la COVID-19 o hacer que la gente tosa más, haciéndolos más contagiosos si están infectados.

Algunos residentes del área de la bahía confían en PurpleAir, otro sitio web que utiliza datos de los sensores de calidad del aire en todo el mundo.

Si la calidad del aire es mala en su área (y lo es en gran parte de California), debes tratar, si es posible, de permanecer en el interior con las ventanas cerradas. Un filtro de aire de alta eficiencia también es útil. Sin embargo, muchos californianos no tienen ninguna de las dos opciones y deben salir a trabajar todos los días en oficios esenciales mal pagados, a menudo en campos agrícolas.

¿Por qué el cielo es anaranjado?

Según el Distrito del Aire del Área de la Bahía, la agencia de control de la contaminación del aire en la región, los cielos anaranjados alrededor de San Francisco y en gran parte de Oregón y Washington son el resultado de las cenizas y el humo de los incendios, que se elevan y se propagan ampliamente debido a los fuertes vientos. Las partículas de humo tienden a dispersar la luz del sol, mientras que permiten que “la luz amarilla-naranja-roja llegue a la superficie, haciendo que los cielos se vean anaranjados”, dijo la agencia en Twitter.

Si el humo es lo suficientemente espeso, la mayor parte de la luz del sol que llega a esa zona se dispersará y absorberá antes de llegar al suelo, lo que provoca esos cielos apocalípticamente oscuros durante el día.

¿Debo usar una mascarilla N95 para protegerme?

Normalmente, la respuesta sería probablemente sí, aunque una mascarilla no es tan efectiva como quedarse en casa.

Pero esto es lo contrario de un tiempo ordinario, y los funcionarios de salud pública aconsejan que no se compren mascarillas N95 para uso personal, debido a que el limitado número disponible puede ser necesario para los profesionales médicos y otros trabajadores que deben estar afuera.

Usar una tela común o un cubrebocas quirúrgico en el exterior es una buena idea, aunque no debe ser todo lo que hagas para protegerte del humo, así como un cubrebocas no debe ser tu única precaución contra la propagación del coronavirus.

¿Cómo podemos evitar que se produzcan incendios?

Muchos expertos dicen que esa es la pregunta equivocada. En cambio, dicen, los responsables de las políticas deben reconocer que los incendios forestales ocurrirán, y desalentar o prohibir el desarrollo urbano en las zonas propensas a los incendios. Los líderes locales deben tomar medidas para facilitar la huída de sus comunidades a corto plazo, dicen, y los propietarios de viviendas pueden colaborar para evitar que sus hogares sufran daños.

Los expertos en silvicultura y manejo de incendios dicen cada vez más que las quemas prescritas deben convertirse en una parte más importante de la estrategia. En una quema controlada (o incendio intencional), los bomberos y otros profesionales provocan  incendios en zonas donde se debe despejar el exceso de vegetación, en momentos en que el clima no es demasiado caliente y seco. Esto les permite controlar mejor las llamas. De ese modo, cuando un incendio forestal golpea esas zonas, no arderá a tan elevadas temperaturas o de forma tan destructiva.



Jamileth