Miscelánea Humana

¿Es hora de mejorar tu mascarilla?

2020-11-25

Las mascarillas con elásticos que se ajustan a las orejas pueden dejar espacios más...

Por Tara Parker-Pope | The New York Times

Nuevas investigaciones muestran que añadir un filtro y perfeccionar el ajuste hace que un cubrebocas de tela funcione aún mejor.

A estas alturas la mayoría de nosotros nos hemos decidido por un cubrebocas de tela preferido para protegernos y proteger a los demás del coronavirus. Pero nuevas investigaciones muestran que unas pocas mejoras simples en la tela, los filtros y el ajuste podrían dar aún más protección.

Linsey Marr, profesora de ingeniería civil y ambiental en Virginia Tech y una de las principales científicas de aerosoles del mundo, dirigió la investigación, que probó 11 materiales diferentes de mascarillas. Los hallazgos confirmaron lo que otros laboratorios han encontrado: no se necesita una mascarilla médica N95 estándar para estar a salvo del coronavirus. La mascarilla de tela adecuada, bien ajustada, hace un buen trabajo de filtrar las partículas virales del tamaño que más probablemente causa la infección.

Pero Marr y sus colegas encontraron que pequeñas mejoras en el cubrebocas pueden ayudar mucho a mejorar su eficacia para protegerte a ti y a otros de potenciales partículas infecciosas. Descubrieron que:

Tres capas son mejores que dos. La mejor mascarilla tiene dos capas de material exterior fuertemente tejidas con un material filtrante en el medio, dijo Marr. Se puede usar material quirúrgico de otra mascarilla o incluso un trozo de bolsa de aspiradora como filtro entre dos piezas de tela. Los filtros de café son una opción, pero pueden ser menos transpirables. Si te gusta el cubrebocas de dos capas, puedes usarlo sobre una mascarilla quirúrgica cuando quieras una protección adicional. Una mascarilla de tela bien ajustada con una tercera capa de filtro puede detener entre el 74 y el 90 por ciento de las partículas de riesgo, descubrieron los investigadores.

El material flexible es mejor. El material rígido crea huecos. Busca una mascarilla hecha de material flexible bien tejido que se adapte a tu cara. Las mascarillas con alambre que se puede moldear alrededor de la nariz también se adaptan mejor al cerrar los espacios donde el aire puede escapar y filtrarse.

Los lazos son mejores que los elásticos que se ajustan a las orejas. Las mascarillas que se atan alrededor de la cabeza se ajustan mejor y pueden ser más cómodas. Las mascarillas con elásticos que se ajustan a las orejas pueden dejar espacios más grandes alrededor de tu cara y causar que te duelan las orejas con un uso más prolongado.

Los protectores faciales deben usarse con una mascarilla. Los protectores faciales por sí solos ofrecen poca o ninguna protección. Aunque la pantalla de plástico transparente es impermeable, el aire se filtra y entra por los bordes. “Fue lo peor de todo”, dijo Jin Pan, un estudiante de doctorado en ingeniería civil y ambiental que fue coautor del estudio. Un protector facial combinado con una mascarilla ofrece una protección adicional, particularmente para los ojos.

Un cubrebocas bien ajustado protege al que la usa. Marr y sus colegas probaron las mascarillas de tela por lo bien que protegían a los demás (protección externa) así como al portador (protección interna). Los investigadores descubrieron que, aunque los cubrebocas son más eficientes para filtrar los gérmenes salientes, también detienen los gérmenes entrantes, casi al mismo ritmo en la mayoría de los casos. Las mascarillas que hicieron un mal trabajo protegiendo al portador fueron hechas con materiales más rígidos y se usaban sin ajustarse bien y con huecos alrededor de los bordes.

Un estudio reciente de Dinamarca sugirió que las mascarillas no protegen al portador, pero Marr señaló que en ese estudio muchas personas no las estaban usando de manera adecuada. “Menos de la mitad las usaba según las instrucciones”, dijo Marr. Aunque los hallazgos de Marr provienen de un laboratorio, más que del mundo real, dijo que la última investigación de su grupo debería tranquilizar a las personas que usan mascarillas bien ajustadas, en el sentido de que están recibiendo protección adicional contra los gérmenes de otras personas.

La investigación también debería tranquilizar a la gente sobre los beneficios de las mascarillas de tela, dijo Marr. Señaló que las máscaras no pueden hacer “el 100 por ciento del trabajo”, y es importante combinar el uso de la mascarilla con otras medidas, como lavarse las manos y restringir los contactos sociales.

“Algo es mejor que nada”, dijo Marr. “Incluso el cubreboca de tela más simple de una capa de material bloquea la mitad o más de los aerosoles que creemos que son importantes para la transmisión. Si usas un tejido más apretado y con más capas, obtendrás un rendimiento aún mejor”.

El estudio de Virginia Tech fue publicado en línea y aún no ha sido revisado por pares.



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