Entre la Espada y la Pared

Facebook enfrenta una crisis de relaciones públicas, ¿pero también una legal?

2021-10-26

Todo lo anterior ha sido la respuesta a los miles de páginas de investigación interna...

Cecilia Kang, The New York Times

WASHINGTON — En semanas recientes, las acciones de Facebook han caído alrededor de un cinco por ciento, una reducción equivalente a miles de millones de dólares en su valor de mercado. Los legisladores han propuesto leyes que podrían debilitar las protecciones legales de la empresa. Los accionistas presentaron una resolución para diluir el poder de su director ejecutivo, Mark Zuckerberg.

Todo lo anterior ha sido la respuesta a los miles de páginas de investigación interna y al testimonio que proporcionó Frances Haugen, una exgerente de producto de Facebook. Según Haugen, los documentos muestran que la empresa da preferencia a las ganancias por encima de la seguridad de los usuarios. Muchos de los documentos, llamados los papeles de Facebook, fueron compartidos con un consorcio de organizaciones noticiosas que incluye a The New York Times.

Ahora, una de las preguntas más apremiantes es si la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en inglés) —la agencia federal a la que Haugen envió los documentos— aumentará de forma significativa los infortunios de la empresa.

La agencia, la cual supervisa a las empresas que cotizan en bolsa como Facebook, ha recibido al menos nueve quejas de denunciantes, que con base en una selección de los documentos internos sostienen que Facebook engañó a los inversionistas con una imagen más prometedora de la empresa de la que ellos conocían. La SEC puede imponer grandes multas por engañar a los inversionistas y restricciones a los líderes corporativos.

Según varios expertos legales, es probable que para los reguladores de valores no sea nada seguro ganar un caso. Las acusaciones en las quejas no parecen estar tan bien definidas como muchos otros casos de contabilidad y fraude que ha manejado la agencia, mencionaron los expertos.

La SEC se negó a decir si había iniciado una investigación. Para Facebook, incluso una acción de este tipo podría ser problemática, pues los altos ejecutivos tendrían que declarar y la empresa se vería obligada a compartir comunicaciones privadas y otros documentos comerciales.

Sin embargo, para ganar una demanda que acuse a la empresa de engañar a los inversionistas, los reguladores tendrían que demostrar que los ejecutivos tuvieron la intención de ocultar problemas o mentir al respecto. Los reguladores también tendrían que demostrar que, en caso de haberse compartido la información que reveló Haugen o la descubierta en una investigación, los accionistas habrían cambiado sus decisiones en operaciones de compra y venta de acciones o en votaciones.

Sería todavía más difícil responsabilizar a los altos ejecutivos de forma individual. Los reguladores tendrían que demostrar que Zuckerberg u otros ejecutivos tenían conocimiento explícito de que Facebook estaba ocultando información que podía influir en los inversionistas o mintiendo sobre ella.

“El argumento de que Facebook priorizó las ganancias no es convincente porque es lo que hacen las empresas”, opinó Howard Fischer, exabogado litigante de la SEC. “Lo más probable es que haya una investigación porque el caso es de un perfil muy alto, pero me cuesta ver un caso que se pueda ganar”.

Facebook ha desestimado las acusaciones que realizó en público Haugen, quien compareció ante legisladores británicos el lunes. Zuckerberg y otros ejecutivos han intentado desacreditarla, diciendo que no es una experta en los temas de los que ha hablado en público. Aseguran que hay millones de documentos que pueden refutar los que tomó de la empresa.

“En la documentación que le presentamos a la SEC, revelamos una cantidad extensa de información sobre los desafíos que enfrentamos, entre ellos la participación de los usuarios, el cálculo de cuentas duplicadas y falsas, y mantener la seguridad de nuestra plataforma bloqueando a la gente que quiere usarla con el objetivo de dañar a otros”, mencionó en un comunicado Andy Stone, un vocero de la empresa. “Todos estos temas son conocidos y se debaten ampliamente en la industria, entre académicos y en los medios. Confiamos en que los datos que damos a conocer les dan la información necesaria a los inversionistas para tomar decisiones bien fundamentadas”.

Los abogados de Haugen recurrieron a la SEC por la protección que les da la agencia a los denunciantes, un programa creado después de la crisis financiera de 2008 para motivar a la gente con información privilegiada dentro de la industria financiera a exponer delitos. No obstante, en una entrevista, Haugen señaló que también se había convencido de que esta agencia es la que tiene el camino más despejado para controlar a Facebook.

“Acudí a la SEC porque Facebook les mintió a los reguladores y a sus inversionistas”, comentó Haugen.

La estrategia de los abogados, quienes trabajan para Whistleblower Aid, una agrupación jurídica sin fines de lucro, era enfocarse en si Zuckerberg y otros ejecutivos dieron una descripción falsa de la empresa a los accionistas, periodistas y legisladores en sus declaraciones públicas. En 2019, la SEC llegó a un acuerdo de 100 millones de dólares con Facebook para resolver acusaciones en contra de la empresa por no haberles contado a los inversionistas sobre una violación de la privacidad de datos.

Fischer, el exabogado de la SEC, comentó que el argumento de los abogados de Haugen que le parecía más sólido era la acusación de que la empresa infló su fortaleza. Los abogados de Haugen han citado documentos que muestran el temor de la empresa a perder usuarios jóvenes y la preocupación de los ejecutivos por las cuentas duplicadas creadas por usuarios individuales.

Los anunciantes dependen de las cifras de usuarios para calibrar el alcance de Facebook con los consumidores. Un estudio de Facebook destacó que había más cuentas de adultos jóvenes estadounidenses que personas reales. Además, este año la empresa descubrió que, de 5000 cuentas nuevas, entre el 32 y el 56 por ciento habían sido creadas por usuarios existentes.

Sin embargo, los abogados de Haugen compararon las declaraciones públicas de Zuckerberg y otros ejecutivos con comunicaciones internas de la empresa para argüir que los ejecutivos tampoco fueron honestos con los inversionistas sobre otros temas.

Los abogados citan el testimonio que dio Zuckerberg en marzo frente al Congreso, cuando negó el papel de la empresa en la promoción de grupos extremistas y la propagación de desinformación. Zuckerberg le dijo al Congreso que la empresa había tomado medidas para retirar páginas que difundían desinformación y eliminado más del 90 por ciento de todo el discurso de odio que había encontrado.

“Cumplimos con nuestra parte para asegurar la integridad de las elecciones”, testificó Zuckerberg. “Ahora, algunas personas dicen que el problema es que las redes sociales nos están polarizando. Pero eso no queda tan claro a partir de la evidencia o las investigaciones”.

Los abogados citan documentos internos según los cuales Facebook tomó medidas contra entre un tres y un cinco por ciento del discurso de odio y menos de un uno por ciento del discurso que promovía o incitaba la violencia. En un experimento, los investigadores de Facebook descubrieron que sus algoritmos desviaban a la gente interesada en temas conservadores hacia contenido con ideas radicales o polarizadoras.

“No solo no hacemos nada respecto de la desinformación electoral incendiaria que se encuentra en los comentarios, sino que la amplificamos y le damos una mayor distribución”, escribió un empleado en un estudio de noviembre.

Gary Gensler, quien asumió la dirección de la SEC en abril, ha mencionado que la agencia debe reforzar la aplicación de la ley cuando las empresas no divulgan de manera adecuada la información que podría influir en los inversionistas. En sus primeros meses en el cargo, la agencia parece haber ampliado su ámbito para incluir la manera en que las decisiones corporativas tienen mayor impacto social, ambiental y laboral, el tipo de decisiones que son una prioridad para algunos inversionistas. Hace poco, la agencia abrió una investigación sobre las denuncias en contra de Activision Blizzard, la empresa de videojuegos, por no haberles informado a los accionistas acerca de unas acusaciones de acoso sexual.

Ahora, los reguladores de valores serán los responsables de revisar los documentos que proporcionó Haugen y determinar si hubo claras violaciones a las leyes de gobierno corporativo. Sin una prueba de intención e imprudencia, Facebook tendrá fundamentos para que se desestime el caso, opinó Donald Langevoort, un experto en leyes de valores de la Escuela de Derecho de la Universidad de Georgetown.

“Lo complicado es demostrar si realmente tergiversaron información o solo la plantearon como opiniones y exageraciones”, dijo Langevoort.



JMRS