Internacional - Política

"En Maduro no se puede confiar"

2023-11-03

Lo que más extraña a 9,000 kilómetros de casa es la cocina colombiana:...

María Santacecilia | DW

La prensa en alemán se centra en la suspensión del Tribunal Supremo Electoral de las primarias de Venezuela que ganó la opositora María Corina Machado. Además, un reportaje ilustra la mano de obra colombiana en Alemania.

El rotativo alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, de Fráncfort del Meno, informa sobre lo acontecido en las recientes elecciones primarias celebradas en Venezuela:

"La celebración de elecciones presidenciales libres el próximo año vuelven a ser una perspectiva lejana en Venezuela. El Tribunal Supremo Electoral del país dictaminó el lunes la  suspensión de los resultados de las primarias organizadas por la oposición y todo el proceso preelectoral.

Las elecciones primarias del 22 de octubre de 2023, realizadas por los partidos de la oposición sin apoyo estatal y en las que participaron más de 2,3 millones de venezolanos, dieron como clara vencedora a la opositora María Corina Machado.

(…) Debido a supuestas irregularidades durante su mandato como miembro del Parlamento, el poder judicial venezolano, que es una extensión del Gobierno, le prohibió ocupar cargos públicos durante 15 años.

En su fallo, el Tribunal Supremo Electoral citó las pesquisas en curso que está llevando a cabo la Fiscalía General de Venezuela, que anunció la semana pasada que estaba investigando las elecciones primarias y a los miembros de su comisión organizativa por violaciones electorales, delitos financieros y conspiración".

"En Maduro no se puede confiar"

Así titula el diario suizo Neue Zürcher Zeitung un trasfondo dedicado al contexto en que se produjo la anulación de las primarias de Venezuela, un hecho que, según el rotativo, era previsible dados los antecedentes del Gobierno de Maduro:

"El 17 de octubre, el Gobierno venezolano y la oposición acordaron, bajo mediación estadounidense, celebrar elecciones presidenciales en la segunda mitad del próximo año. Las últimas elecciones de 2018 fueron boicoteadas por la mayoría de la oposición, porque sus principales candidatos no fueron admitidos.

El Gobierno del presidente Maduro prometió que se permitiría participar a todos los candidatos 'calificados'. También se aceptarían misiones de observación internacionales, incluidas las de la UE y la ONU. Además, los presos políticos tendrían que ser liberados. Después de todo eso, Estados Unidos anunció la guinda del pastel para Maduro: una flexibilización de las sanciones, en particular un permiso para las transacciones financieras con el sector del petróleo y el gas venezolano durante seis meses.

Este acuerdo, o bien es ingenuo o bien una señal de que, ante la escasez de suministro debido a la guerra en Ucrania, los estadounidenses dan prioridad a las entregas de petróleo de Venezuela sobre la lucha contra la dictadura de Maduro.

Durante siete años, el hombre fuerte de Venezuela ha frustrado elecciones y referendos democráticos. Creer que Maduro ahora permitirá elecciones justas en un momento en el que ha reconsolidado su poder sobre Venezuela y puede contar con el aumento de los precios del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente, parece ingenuo.

Todavía no se había secado la tinta del acuerdo, cuando las verdaderas intenciones del autócrata empezaron de nuevo a emerger. Los representantes del Gobierno explicaron rápidamente que la 'admisión de candidatos calificados' no significaba que fuera a permitirse la postulación de los principales representantes de la oposición, a quienes se había prohibido ocupar cargos públicos durante muchos años.

La falta de voluntad de Maduro para permitir una elección competitiva fue inequívocamente evidente en las elecciones primarias de la oposición el 22 de octubre. El Gobierno saboteó completamente la votación. A la oposición se le prohibió utilizar los edificios públicos. A la radio y la televisión no se les permitió informar sobre el tema y la empresa estatal de telecomunicaciones bloqueó el sitio web que mostraba a los venezolanos el colegio electoral más cercano".

Esperanza laboral procedente de Bogotá

El diario alemán FAZ también dedicó esta semana un artículo a la mano de obra procedente de Colombia traída hasta Alemania por la empresa inmobiliaria alemana Vonovia: 

"'El clima es fuerte y el trato con la gente algo difícil', relata Fredy Arley Molano Zambrano sobre su primer año en Alemania. Este electricista de Bogotá es uno de los 17 trabajadores cualificados de Colombia que llegaron a Alemania el pasado otoño por invitación del grupo inmobiliario Vonovia, con sede en Bochum.

Aunque el clima perturba al joven colombiano no siempre de forma agradable y la gente aquí suele carecer de la tranquilidad sudamericana, el hombre de 36 años se siente cómodo en Berlín, donde trabaja para el departamento técnico de Vonovia.

'La vida es muy segura y Alemania es muy bonita', dice. Ya ha explorado muchas ciudades con el Deutschlandticket: 'Dresde es muy bonita, Colonia también. Iré a visitar Múnich o Colonia con mi familia', anuncia Zambrano sobre la próxima visita de su madre y su sobrino. 'Tienen que conocer la nieve'.

Lo que más extraña a 9,000 kilómetros de casa es la cocina colombiana: 'Hay algunos cafés y restaurantes colombianos en Berlín, pero son un poco más caros'.

El pasado jueves, Zambrano formó parte de una delegación de Vonovia que recibió a 26 electricistas más de Colombia en Alemania. 'Vonovia necesita personas como ustedes, trabajadores cualificados que puedan aportarnos sus habilidades', dijo a los recién llegados Olaf Butzmann,  director general del Servicio Técnico de Vonovia y responsable de unos 5,000 profesionales de todo el grupo.

La escasez de trabajadores cualificados es grande. 'Estamos muy interesados ​​en integrarles de forma permanente en nuestro equipo', recalcó Butzmann al darles la bienvenida. Los nuevos especialistas de Sudamérica ayudarán, entre otras cosas, a Vonovia a equipar los tejados de sus propiedades con energía fotovoltaica.

Fredy Zambrano cree que podría quedarse largo tiempo en Alemania. 'Aún no tengo muchos planes. Todavía tengo cosas que aprender y ya veré a partir de ahí. No lo sé, pero de momento todo me va bien aquí'".



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