Internacional - Población

El Estado Islámico afgano hace un llamamiento para "matar a todos los líderes talibán" 

2017-06-26

AMADOR GUALLAR / El Mundo

La guerra fratricida entre los yihadistas en Afganistán ya es oficial. Con motivo de la celebración del fin del Ramadán, conocida como Eid al-Fitr, el Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) de Khorasan -el brazo terrorista en el país de los seguidores del grupo liderado por Abu Bakr al-Baghdadi con el objetivo de crear un califato en el centro de Asia- ha realizado un comunicado donde ha llamado a sus fieles a "matar a todos los talibán dondequiera que estén", según ha informado la agencia de noticias Tasnim.

"El movimiento talibán es hipócrita y se ha convertido en la marioneta de los infieles", ha añadido el escrito en el que los terroristas con sede en Raqqa (Siria) también han acusado a los talibán de "traicionar los principios del Islam, por lo que no sólo hay que matarlos sino que también hay que confiscar todas sus propiedades".

De esta manera, el IS afgano pretende incentivar a sus seguidores, la mayoría de ellos ex talibán que se oponen al liderazgo del mulá Haibatullah Akhundzada, a continuar la lucha a muerte que los está enfrentando en las provincias de Nangarhar, al este, Shebergan, al norte, y Helmand, al sur del país.

El comunicado del IS es la respuesta que el grupo terrorista ha dado a las recientes declaraciones del portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, en las que afirmó que sus combatientes se están empleando a fondo "cooperando con la nación afgana" para acabar con la amenazas, las injerencias y el avance del IS en el país. Una cooperación que ha levantado muchas suspicacias ya que Mujahid no clarificó si ésta se está llevando a cabo en conjunción con elementos del Gobierno de Kabul.

"Hemos lanzado una campaña para detener la ocupación que los terroristas del Estado Islámico pretenden llevar a cabo en Afganistán. En estos momentos el IS sólo ocupa una pequeña franja de terreno al este del país", según explicó el portavoz talibán refiriéndose a la provincia de Nangarhar, a pesar de que tanto el Pentágono como Kabul han identificado varias células terroristas del IS en otras provincias.

"Hemos lanzado una campaña para detener la ocupación que los terroristas del Estado Islámico pretenden llevar a cabo en Afganistán" Zabihullah Mujahid, portavoz de los talibán

"Los talibán jamás permitirán que el Estado Islámico aumente su influencia en el país", concluyó. Sin embargo, la semana pasada los terroristas con sede en Raqqa les arrebataron parte del complejo de cuevas de Tora-Bora, las cuales conformaban uno de sus mayores santuarios y eran la plaza fuerte de los talibán en el hasta ahora inexpugnable distrito de Achin, y que en su día se hicieron famosas por ser el último escondite afgano de Osama Bin Laden.

Asimismo, Mujahid aseguró que "la mayoría de miembros de Estado Islámico operando en el país son extranjeros que no tienen nada que ver con el pueblo afgano y que están viviendo en pésimas condiciones cerca de la frontera", refiriéndose a la porción del este de Afganistán en las conocidas como zonas tribales dentro de la Línea Durand, creada en 1896 por Gran Bretaña para establecer la frontera entre Afganistán y Pakistán, y que todavía hoy sigue siendo uno de los motivos principales de la beligerancia entre los dos países.

Los talibán piden a Trump una vía diplomática

El líder de los talibán, el mulá Mawlavi Haibatullah Akhundzada, también ha lanzado un mensaje con motivo del Eid al-Fitr en el que ha pedido a Washington que "adopte medidas diplomáticas para resolver el conflicto en Afganistán", después de que hace dos semanas la Casa Blanca confirmara que mandará un nuevo contingente de tropas al país para detener la embestida yihadista y apoyar al más que mermado ejército afgano.

De momento, el Departamento de Defensa y su jefe, el general Jim Mattis, no ha esclarecido el número de soldados que creen son necesarios para cambiar el rumbo de la guerra, pero según fuentes de la Administración del presidente norteamericano, Donald Trump, citadas por la agencia Reuters, éste podría estar entre los 3,000 y 5,000 soldados.

El mulá Akhundzada ha explicado que "el mayor obstáculo para la paz en Afganistán es la presencia de las fuerzas de ocupación", refiriéndose a las tropas de la OTAN y los Estados Unidos. "El día en que éstas se marchen y dejen de enfrentarse a la legítima resistencia de los que combaten en la Yihad afgana, la Oficina Política del movimiento", la cual se encuentra en la provincia pakistaní de Baluchistán, "tiene permiso para encontrar una solución pacífica al conflicto".



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