Internacional - Economía

El G20 de Finanzas derrapa en Brasil por discrepancias sobre las guerras en curso

2024-02-29

Estos son: combate a la desigualdad y la pobreza, la financiación de la transición...

 

São Paulo, 29 feb (EFE).- La reunión de ministros de Economía del G20 concluyó este jueves, en São Paulo (Brasil), sin una declaración final por serias divergencias sobre las guerras en curso en el mundo, como los conflictos en Ucrania y en Gaza, que "han contaminado" las discusiones.

El ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, anfitrión de la cita, atribuyó la falta de acuerdo a la "insistencia" de "algunos miembros del G20", que no especificó, de hacer referencia a la "cuestión geopolítica" en la frustrada declaración conjunta.

"Llegamos muy cerca (...) fue casi por una palabra", subrayó Haddad en una rueda de prensa al término de la cita, que se celebró entre este miércoles y jueves en el Pabellón de la Bienal de la ciudad de São Paulo, centro financiero de Brasil.

Brasil, que este año ostenta la presidencia rotativa del foro que reúne a las mayores economías del planeta, entre ellas Estados Unidos, China y Rusia, quiso en todo momento centrarse en el debate económico y "dejar de lado" las tensiones geopolíticas, que a juicio de Haddad "no tenían que ser tratadas" en el G20 de Finanzas.

Las guerras "contaminan" el debate

"Teníamos la esperanza de que temas más sensibles, relativos a la geopolítica, fueran debatidos exclusivamente en el ámbito diplomático", pero como en la reunión de cancilleres del G20 de la semana pasada, en Río de Janeiro, "no se llegó a una redacción común, eso acabó contaminando el establecimiento de un consenso en la nuestra", explicó Haddad.

No obstante, destacó que en los "temas eminentemente económicos" hubo un acuerdo "total" entre los países miembro, con especial aceptación del combate a las crecientes desigualdades, propuesto por el Gobierno brasileño.

Así, las guerras de Ucrania, que se extiende desde hace dos años, y Gaza, que ha causado más de 30,000 muertos desde octubre pasado por la ofensiva militar israelí, han empañado una cita que tampoco terminó con un pacto en relación a la creación de un impuesto a las grandes fortunas, otra de las aspiraciones de Brasil.

Desde el primer momento, países como Estados Unidos, Francia y Alemania habían colocado los conflictos en esas regiones como parte central de sus declaraciones en este G20, frente al mutismo de los emergentes.

Este mismo jueves, el ministro de Finanzas de Alemania, Christian Lindner, afirmó a los periodistas que no se podían "dejar de lado" las guerras y supeditó la aprobación del comunicado final a que se mencionasen para que "no se produzca un cierto efecto de normalización".

"Nada de esto puede dejarnos indiferentes", declaró.

Días antes, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, y el ministro de Economía de Francia, Bruno Le Maire, divergieron públicamente sobre la posibilidad de confiscar los activos rusos bloqueados por Occidente para financiar a Kiev.

La primera pidió de forma "urgente" a los aliados trabajar en fórmulas legales para apoderarse de esos activos, que se estiman en 300,000 millones de dólares, mientras que el segundo manifestó que no hay una "base legal sólida" para ello.

Sin embargo, fuentes oficiales brasileñas señalaron que ese punto no llegó a tratarse en las plenarias del G20 de Finanzas.

Preocupación por la creciente desigualdad

Más allá de las discrepancias geopolíticas, Haddad señaló que la reunión transcurrió de manera "excelente" y que los temas propuestos por Brasil para trabajar durante el año fueron "bien acogidos".

Estos son: combate a la desigualdad y la pobreza, la financiación de la transición ecológica y la reforma de los organismos internacionales.

"Hubo una preocupación muy grande de los ministros y gobernadores de los bancos centrales en relación a la desigualdad", remarcó Haddad.

Para romper la creciente concentración de riqueza, Brasil propuso en esta cita avanzar en la creación de un impuesto a los superricos, que considera que siguen evadiendo impuestos a través de paraísos fiscales y vacíos legislativos.

No obstante, esa idea encontró resistencias por parte de algunos socios, que prefieren antes cerrar el capítulo referido a un tributo unificado para las grandes empresas, el cual se ultima en el ámbito de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El G20 sí estuvo de acuerdo en que falta poco para que la inflación sea "efectivamente dominada", después de la escalada de precios a nivel mundial como consecuencia de los impactos de la pandemia de covid-19 y agravada después por la guerra en Ucrania.



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