Internacional - Política

Granma dice Fariñas es delincuente y agente de EU y su huelga un chantaje

2010-03-08

Fariñas reclama la libertad de 26 disidentes presos en mal estado de salud y ha dicho a la...

La Habana, (EFE).- El diario oficial cubano Granma cita hoy por primera vez, 13 días después de empezar, la huelga de hambre y sed del disidente Guillermo Fariñas, a quien llama agente de EU y delincuente común violento, al tiempo que ataca a los medios internacionales que informan del caso.

Según el periódico portavoz del gobernante Partido Comunista, "la manipulación es tal que reportes periodísticos llegan a plantear que el gobierno cubano ha indicado que se deje morir a este asalariado de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana" (SINA).

Fariñas reclama la libertad de 26 disidentes presos en mal estado de salud y ha dicho a la prensa internacional que el presidente cubano, general Raúl Castro, ha dado orden de dejarlo morir.

Según Granma, el disidente ha asistido a "actividades de todo tipo de la SINA y algunas sedes diplomáticas europeas que dirigen la subversión en Cuba, de las que recibe instrucciones, dinero y abastecimientos".

El artículo asevera que la prensa internacional no ha dicho "ni una palabra sobre los múltiples esfuerzos de nuestros profesionales de la salud por asistir a esa persona".

Fariñas sufrió un colapso hipoglucémico la pasada semana y fue atendido en dos hospitales públicos de la ciudad central de Santa Clara, donde le inyectaron sueros y azúcares en la carótida, tras lo cual recobró el conocimiento, volvió a su casa y siguió la protesta.

El disidente cubano comenzó la huelga dos días después de que muriera en La Habana, tras un ayuno de casi tres meses, el también opositor Orlando Zapata, considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional.

Los medios informativos de la isla -todos estatales- informaron de la muerte de Zapata seis días después, igualmente para calificarlo de delincuente común y contrarrevolucionario, y asegurar que los médicos hicieron todo lo posible por salvarlo.

Granma encabeza la nota con la frase: "Cuba no acepta presiones ni chantajes" y afirma que "titulares malintencionados se esmeran en orquestar una campaña en favor del contrarrevolucionario".

El texto refiere que Fariñas pasó "de una posición afín a la revolución a una conducta antisocial", que el primer hecho "que reveló el claro desajuste de su personalidad, y que no tenía ningún matiz político, ocurrió a finales del año 1995, cuando agredió físicamente a una mujer", por lo cual pagó tres años de cárcel.

"Para evadir la justicia -prosigue el diario oficial- inventó su primera huelga de hambre y poco tiempo después traspasó el umbral del activismo contrarrevolucionario".

Detalla que la segunda condena fue de cinco años y diez meses porque "golpeó fuertemente con un bastón a un anciano que había impedido un acto terrorista" y añade que en esa ocasión Fariñas "echa mano de nuevo a su método de hacer show: la huelga de hambre".

En 2006 "protagoniza un ayuno prolongado para exigir" a la telefónica estatal "el acceso a Internet desde su domicilio", dice el artículo.

El diario tilda también al disidente de "vendepatria" y "asiduo reportero de la infame emisora nombrada Radio Martí (de Miami) y de otras estaciones anticubanas".

Según Granma, por sus muchas huelgas de hambre, "el organismo de Fariñas se encuentra en un proceso de deterioro notable. Si hoy está vivo, hay que decirlo, es gracias a la atención médica calificada que ha recibido sin importar su condición de mercenario".

"Existen principios bioéticos que obligan al médico a respetar la decisión de una persona que ha decidido iniciar una huelga de hambre", advierte la nota la cual señala que, "por tanto, de ningún modo puede forzársele a ingerir alimentos, como hacen cotidianamente las autoridades norteamericanas en las cárceles y centros de tortura de Guantánamo, Abu Ghraib y Bagram".

"No es la medicina la que debe resolver el problema intencionalmente creado con el propósito de desacreditar nuestro sistema político, sino el propio paciente y los apátridas, diplomáticos extranjeros y medios de prensa que lo manipulan", sostiene Granma.



EEM